LA LECCIÓN DE GRANADA EN 1983

Elizabeth Burgos

Elizabeth Burgos

Elizabeth Burgos
eburgos@orange.fr 

 

La tragedia vivida por la isla de Granada, cuando el seguidor de Fidel, presidente Maurice Bishop, abrió la isla a una invasión castrista y el segundo de Bishop, el vice premier Bernard Coard, derrocó a Bishop para sacar a los cubanos, parece un calco de lo que develó en Venezuela la cinta de Mario Silva. El final del problema de Granada fue particularmente sangriento en todos sus aspectos: nacional e internacional.

 

Las perturbaciones que suscita la presencia del régimen castrista en Venezuela, han alcanzado en los últimos días una intensidad que hacen recordar el escenario que condujo a la tragedia que vivió la isla de Granada en octubre de 1983.

 

Muchos ignoran, otros no recuerdan, los acontecimientos que condujeron a la invasión por tropas norteamericanas de Granada, tas el asesinato del Primer Ministro Maurice Bishop; acontecimientos en los que la presencia militar cubana y el legendario intervencionismo que ha desarrollado el régimen de Castro a lo largo de los años, tuvo mucho que ver.

 

12 Collage Granada invasion

 

El estallido de la violencia surgió precisamente debido a fuertes divisiones internas en el seno del Gobierno Popular Revolucionario. El sector bajo del liderazgo de Maurice Bishop, de hecho Primer Ministro, tenía estrechas relaciones con el gobierno cubano. En cambio, el Vice-primer Ministro, Bernard Coard, pese a su vocación revolucionaria que compartía con Bishop, no era muy afín a los cubanos. Hecho admitido por el propio Fidel Castro en un discurso que pronunció tras los acontecimientos que terminaron con la invasión norteamericana.

 

Pese a las diferencias, tanto de contexto como políticas, la manera de intervención del castrismo obedece a una misma técnica que siempre aplica y que por lo general termina en tragedia para el país que acepta plegarse a su influencia.

 

¿Cuáles serán las consecuencias en Venezuela que generará la publicación del informe sobre la situación interna de la cúpula del chavismo de Mario Silva destinado al poder cubano? Imposible saberlo, pero es de dudar que sus consecuencias no se dejen sentir en el seno de las facciones que comparten el poder.

 

En lugar de agregar una elucubración más a las tantas a las que ha dado lugar el famoso audio, prefiero referirme al caso de Granada porque de él se pueden sacar algunas enseñanzas. Por supuesto, no estamos en el periodo de la Guerra Fría y Ronald Reagan no es hoy en presidente de EE.UU.

 

Granada adquiere su independencia de Gran Bretaña en 1974

 

Gobernada por Eric Gairy quien gozaba del apoyo de Washington, Londres y de Pinochet, Maurice Bishop, un joven abogado, bajo la influencia castrista, decide en los años 1970, fundar un movimiento de oposición de izquierda radical, el New Jewel Movement  (MNJ). Fundó secretamente un brazo armado, el Ejército Popular Rebelde, que se entrenó en Cuba.

 

El 13 de marzo de 1979, Bishop, al frente del Ejército Popular Revolucionario, derroca el régimen de Eric Gairy y da inicio a la People´s Revolution, instaurando el Gobierno Popular Revolucionario. Inmediatamente procede a la abrogación de la constitución, diseña un nuevo sistema legal, e ilegaliza todas las organizaciones  políticas, instaurando el MNJ como partido único. El diseño del nuevo régimen, llevaba el sello cubano.

 

Inmediatamente, las relaciones del nuevo gobierno de Granada con Cuba se hacen más estrechas y la presencia masiva de personal militar y técnico cubano se instala en la isla. Según el modelo clásico, la impronta del régimen fue militar. Cuba procede a la construcción de un importante aeropuerto, según la versión oficial, para incrementar el turismo en la isla. La construcción estaba a cargo de personal técnico cubano y con la ayuda financiera de Moscú.

 

Pronto, Washington considera que el diseño del famoso aeropuerto tenía más características de estar destinado a  actividades militares y que lo del turismo era una fachada para disimular el hecho de que Moscú estaba montando una nueva base militar en la zona, al igual que lo había hecho en Cuba. Además, ciertas obras emprendidas en zonas portuarias, para Washington eran el indicio de la construcción de una base destinada al tráfico de submarinos.

 

Aunado al hecho de suscitar la inquietud del poder de EE.UU, en 1983 surgen fuertes divisiones en el seno del GPR. La tendencia del Viceprimer Ministro Bernard Coard, veía con malos ojos el surgimiento del culto a la personalidad auspiciado por la figura de Bishop, influenciado por el modelo cubano. La dirección del movimiento, era partidaria de un liderazgo colectivo, Joint Leadership, que veía como la forma de corregir la deriva caudillista de Bishop. Por supuesto, Bishop y sus seguidores se oponían tajantemente a adoptar esa fórmula.

 

La tensión llegó a un límite y el 12 de octubre

 

Bishop es destituido por el Comité Central en el que Coard había alcanzado la mayoría y trató de convencer a Bishop de abandonar el país. Ante la negativa de éste, Coard, el 13 de octubre ordenó arrestar a Bishop en su domicilio. El 15 de octubre, el gobierno cubano envía un mensaje a Coard apelando al “sentido común, la serenidad, la sabiduría y generosidad de los revolucionarios”. Sin respuestas de Coard, el 19 de octubre, un movimiento popular instigado por el personal militar y técnico cubano presente en la isla, en circunstancias nada claras, libera a Bishop y lo conduce al Fuerte Rupert, cuartel general del Ejército de Granada. Nunca se ha sabido con precisión lo sucedido detrás de los muros de Fort Rupert. Lo cierto es que Bishop no salió vivo, pero tampoco se recuperó su cadáver.  

Según las versiones de la facción de Coard, hubo un enfrentamiento entre partidarios de uno y otro bando en el que resultaron muertos Bishop y quince de sus acompañantes.

 

Bernard Coard remodela el gobierno, emprende purgas en el seno del movimiento. Tras las purgas, de nuevo, en condiciones poco claras, un nuevo gobierno llamado Consejo Revolucionario Militar, liderado por el general Hudson Austin tomó el control del país. El general solo ejercería el poder durante seis días.

 

Reagan que veía con inquietud el surgimiento de una nueva Cuba, apoyada por Moscú en una zona de máxima importancia geoestratégica, aprovechó la crisis so pretexto de que los ciudadanos americanos presentes en Granada corrían peligro, para lanzar la operación “Urgent Fury”. La ciudad del St George fue sometida a bombardeos, y unos seis mil Marines ocuparon la isla.

 

Los cubanos opusieron resistencia al principio, pero ante el poderío militar americano, decidieron rendirse porque de otro modo, enfrentarse a los Rangers y a los miles de Marines, hubiese sido un suicidio. Fidel Castro no lo consideró así y a su regreso a Cuba, los oficiales cubanos fueron duramente sancionados.

 

En las circunstancias actuales de Venezuela, tomando todas las distancias, el caso de Granada merece reflexión.

 

 

 
Elizabeth BurgosElizabeth Burgos

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