El primer Superman no volaba, solo saltaba

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Diego Casado

 

El primer cómic que usó su nombre era el de un villano, los primeros años no sabía volar, tampoco tenía visión de rayos-x… repasamos cómo ha cambiado el icono del superhéroe más conocido

El primer Superman era un héroe que no podía volar, tampoco trabajaba en el Daily Planet y era incapaz de observar a través de las paredes con visión de rayos-x. Además, desconocía que había llegado de Krypton y no fue criado por un matrimonio en una granja de Kansas, sino que pasó su infancia en un orfanato. Se podría decir que al Hombre de Acero -que el próximo 21 de junio estrena su última versión cinematográfica en España- no le reconocería ni la madre que lo parió. Aunque eso sería si tuviera un solo padre en lugar de las decenas que han participado en lo que es hoy el personaje.

Los progenitores de la criatura original fueron Jerry Siegel y Joe Shuster: en 1938 idearon un superhéroe que aunara poderes extraordinarios y los mejores valores humanos, con unas características muy determinadas. Sin embargo, lo que ha llegado a nosotros es un personaje construido a lo largo de 75 años de páginas de cómics, pero también de películas, series de dibujos animados, seriales de televisión e incluso de radio. Cada adaptación añadió nuevos elementos a una figura que, con el tiempo, se ha convertido en el arquetipo de héroe de acción. Un ejemplo: el famoso «¿Es un pájaro? ¿es un avión? ¡Es Superman!» ni siquiera apareció en una viñeta. En realidad nació en el primer serial de radio, emitido por primera vez en 1940.

 

«El primer Superman no volaba: solo saltaba muy alto»

«Lo habitual en las adaptaciones de libros a radio, cine o televisión es que la fuente original permanezca inalterada. Pero todas las versiones de Superman han acabado afectando a la fuente original, el cómic», detalla David Hernando, autor del libro «Superman, la creación de un superhéroe» (Timun Mas, 2013), que desvela interesantes aspectos sobre sus creadores y las diferentes interpretaciones que moldearon el icono.

La versión primigenia del superhéroe tampoco sabía surcar los cielos. «Ahora damos por hecho que Superman siempre ha volado, pero si vamos a sus primeras historias vemos que solo saltaba muy alto», cuenta Hernando. Hacer volar al Hombre del Mañana fue la gran obsesión de todas sus adaptaciones, por la gran dificultad técnica que entrañaba. Las primeras series para televisión prescindieron de estas escenas: mostraban al personaje de Superman saltando por un trampolín bien disimulado e -inmediatamente después- pasaban a un plano de animación en el que se veía un dibujo volando. «Hoy es imposible que nos cuelen algo así, pero el espectador de los años 50 era más inocente», explica el escritor. Cuando Richar Donner consiguió por fin hacer despegar a Christopher Reeve en «Superman: la película» (1978), Warner se sintió tan orgullosa del logro que publicitó su estreno con el slogan «Creerás que un hombre puede volar».

 

La película imposible

Las adaptaciones cinematográficas fueron otro de los grandes quebraderos de cabeza para la formación del personaje: desde la primera de Donner y la búsqueda del actor que diera vida al héroe del cómic, con Robert Redford y Paul Newman entre los candidatos, hasta la culminación de «Superman Returns», en 2006, una revisión del personaje cuya producción parecía interminable: costó nueve años de proyectos, despedir a directores como Tim Burton, McGinty Nichol, a guionistas de la talla de J.J. Abrams o Kevin Smith, y tirar a la basura nada menos que 65 millones de dólares hasta encontrar la trama definitiva.

Un personaje tan grande ha provocado que un buen número de creadores quisieran introducir sus propias aportaciones a la trama, tanto en pantalla como en el cómic, donde aparecían más supervivientes de su planeta natal (entre ellos, su prima, Supergirl), un perro con poderes llamado Krypto, más novias para el superhéroe e incluso un universo paralelo en el que Clark Kent se casaba con Lois Lane. El desbarajuste era tal que la empresa editora, DC, obligó a hacer un «borrón y cuenta nueva» en 1986 para poner fin a todas las tramas . La jugada volvió a repetirse en 2011, cuando decidió empezar otra vez de cero no solo con Superman sino con el resto de los personajes (entre ellos, Batman) y frenó los cambios… hasta esta nueva película, que tal vez haga mutar de nuevo al Último Hijo de Krypton.

 

Supercuriosidades

El villano Superman

El cómic llamado «El reino de Superman» fue autopublicado por Siegel y Shuster en 1933. Versaba sobre un malvado ser de este apelativo que usaba sus poderes para hacer el mal.

Sus nombres

Aunque el real es Kal-El y Superman es el más popular, se le conoce como Hombre de Acero, Hombre del Mañana y Último Hijo de Krypton.

Las iniciales «L.L.»

Son las de sus novias: Lois Lane, Lana Lang, Lori Lemaris, Luma Lynai… pero también de enemigos como Lex Luthor o su hija, Lana Luthor.

Actores aspirantes

Nicolas Cage, Paul Newman o Robert Redford quisieron interpretar al Último Hijo de Krypton en diferentes versiones. Y Johnny Depp estuvo a punto de ser LexLuthor.

El vuelo animado

Hasta 1978 los intentos de hacer volar a Superman acabaron en fracaso. Al final, se acababa insertando dibujos animados después del plano real de despegue.

 

 

 
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