¡Basta de bullying!

Andrés F. Schmucke G.

Andrés F. Schmucke G.
andyfsg@hotmail.com
@andy_schmucke

 

El acoso escolar es un problema; yo lo superé solo y en silencio, pero otras personas…

 

El próximo miércoles cumplo 32 años, lo cual considero un logro increíble porque el hampa ha reducido la expectativa de vida del venezolano. Al acercarse esa fecha me ha dado por pensar en el acoso escolar que sufrí durante parte de mi infancia y adolescencia, y de cómo lo superé. Cuatro ojos, bobo grande, bobotrón, Gertrudis, entre otros, fueron los sobrenombres que me acompañaron durante la primaria y el bachillerato. En un momento no veía eso como de hostigamiento o acoso, realmente no sentía que me afectaría, pero estaba equivocado.

 

Constantemente se repetían esas burlas, y se inventaban rumores sobre mi persona, creo que el ser el más alto del salón, el usar lentes y el peinarme de lado no me ayudaba mucho. Si a eso le sumamos mis pocas habilidades sociales con las niñas, pues, estaba completamente fregado.

 

No sabía qué hacer, no podía decirle nada a mi mamá porque no quería quedar como una mamita frente a mis compañeros de clase, así que desarrollé el mecanismo de defensa del humor. Eso me ayudó a que me dejaran en paz. Lamentablemente, cuando no era yo la víctima de las bromas, el acosado era otro compañero o compañera. Al final era como un círculo vicioso.

 

Por un tiempo pensaba en vengarme, pero no vengarme al estilo de los gringos. Nunca hice nada. Creo que la mejor venganza que pude tener fue crecer para ser una persona de bien, un tremendo profesional y un chico bastante agraciado y querido por las damas. El acoso escolar es un problema; yo lo superé solo y en silencio, otras personas no corren con la misma suerte (si es que se le puede llamar suerte a mi caso). Creo que los padres deben mantener una comunicación constante con sus hijos para que este problema no se siga expandiendo.

 

 

 

 
Andrés F. Schmucke G.Andrés F. Schmucke G.
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