ALMA MATER

Ruth Capriles

Ruth Capriles

Ruth Capriles
ruthcapriles@yahoo.com

 

De las cenizas de la Universidad Central de Venezuela saldrá redivivo el espíritu de libertad

 

Una revisión de 15 años de resistencia democrática en Venezuela revela etapas y oleadas ya casi generacionales. Al principio la sociedad civil asumió el liderazgo y tendió la mano a sindicatos y partidos de la pluralidad democrática. La sociedad civil fue derrotada por asfixia y exclusión hasta que los políticos reasumieron su oficio de oposición. Luego salieron los trabajadores petroleros y restearon sus trabajos y seguridad doméstica hasta ser expulsados de la vida ciudadana por TV. Luego saltaron los estudiantes al ruedo, presentando una voz de libertad que parecía imbatible; pero los líderes pasaron a la vida profesional y el movimiento estudiantil se quedó sin voceros. Luego se organizaron los partidos en unidad y han dado una batalla feroz durante cuatro años. Ahora la Unidad se debilita ante la arbitrariedad absoluta de un régimen de facto. Ante el poder arbitrario, la resistencia pacífica parece siempre alcanzar un punto muerto.

 

Lo interesante es que pueden haberse disuelto los movimientos, cambiado los líderes y las estrategias pero la resistencia por la libertad se ha mantenido; pulsando por oleadas, como la huella recurrente del océano que siempre recurrirá a moler y dejar su huella sobre la arena. Son movimientos de mediano tiempo; más largo de lo que uno desea; mas no por eso menos importante cada una de las oleadas. Y volverá la sociedad civil y los estudiantes en relevo continuo; y la unidad persistirá más allá de los líderes pasajeros.

 

Hemos mantenido una “primavera” continua durante 15 años. Los intersticios, las derrotas, han sido breves pues en seguida levanta una nueva ola. Esperemos. Confiemos. Que de las cenizas de la Universidad Central de Venezuela saldrá redivivo el espíritu de libertad. Los bárbaros queman el campus, monumento arquitectónico nacional, pero no podrán apagar el alma rebelde que se forjó en ese espacio de libertad de pensamiento: nuestra Alma Mater, de múltiples generaciones, incluso de algunos que hoy ordenan quemarla. Por la UCV todos a una.

 

 

 

 

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