Hechos, tendencias y realidades

JESÚS HERAS –

 

En medio de los agitados cambios que se vienen produciendo en la Aldea Global, el término fue acuñado por Marshall McLuhan en los años ‘70, no es fácil, parece una  contradicción, seguirle el hilo a los acontecimientos y mucho más detectar tendencias o arribar a conclusiones bien trabajadas.

 

Empaquetados sus misiles en diarios, semanarios, portales, blogs, y a través de las redes sociales, tal es la intensidad del bombardeo noticioso que hora a hora recibimos, que perderse en el bosque no es difícil y de allí a perder toda noción de conjunto no hay más que un paso.

 

editorial328bPero pese a la desinformación que produce el exceso de información, la Aldea Mundial sigue allí, y crece, creando una proximidad que hermana a la Humanidad cuando menos en el plano de las aspiraciones.

 

La elección de Barack Obama en 2008, y los acontecimientos más recientes  en Estambul, Brasil y, en la actualidad, de nuevo en Cairo, fueron y son, actos de rebeldía que independientemente de su especificidad, están íntimamente relacionados entre sí. Igualmente lo han estado, en los cinco años intermedios, la Primavera Árabe, los indignados de España, Occupy Wall Street, y Hugo Chávez, como relevante fenómeno planetario comunicacional. 

 

En un plano menos perceptible para el gran público, se ha producido un lento desplazamiento de las capas tectónicas de la política y de las economías mundiales, surgiendo un estilo y una relación de poder entre las naciones muy distinto al que prevaleció durante la guerra fría y en los quince años posteriores.

 

En Latino América, alteraciones de fondo vienen aconteciendo. Mientras desde afuera, China busca apoderarse de los recursos mineros más importantes del hemisferio, y Brasil intenta establecer una hegemonía política continental, México, Colombia, Perú y Chile, con el respaldo discreto de los EE.UU., suscriben la Alianza del Pacífico, dejando por fuera a la delirante ALBA que, despojada de su líder natural y financista, sólo le queda como recurso escenificar desplantes tragicómicos como el protagonizado recientemente en defensa de los derechos humanos de un espía.

 

Desde este semanario, que ha cubierto los cinco años… y algo más,  y que hoy completa su edición No. 200 bajo su nueva administración, asumimos desde un inicio la misión de mantener a nuestros lectores informados sobre los acontecimientos más noticiosos y, sobre todo, sobre la ilación que existe entre éstos, y las tendencias y realidades más relevantes del mundo contemporáneo.

 

También hemos querido alertar a nuestros lectores sobre aquello que bien por intuición o deducción veíamos venir. Desde nuestras páginas, en enero de 2011, nuestro recordado Espantapájaros, advirtió sobre la enfermedad de Águila Uno. Recordemos que su enfermedad se conoció públicamente 17 meses después. También recogimos la advertencia de uno de nuestros más agudos columnistas, según la cual, Hugo Chávez (Águila Uno), de ganar las elecciones en octubre, no llegaría a ejercer el poder. Muchos se sorprendieron cuando se conoció la verdad.

 

Es justo al cruzar este hito, recordar con singular afecto a uno de nuestros fundadores, a Orel Sambrano, trágicamente desaparecido, y a nombre de nuestro Consejo Editorial, darles a Uds., nuestros consecuentes lectores, las gracias por habernos convertido en una de las referencias más serias y acreditadas de Venezuela y, por qué no, también del mundo de habla hispana.

 

 

 
Jesús HerasNo photo

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