Oposición impaciente

 

Jorge Sayegh
JorgeSayegh@gmail.com

 

Municipales, Asamblea y revocatorio; son la única opción de cambio

 

Es comprensible que los detractores del régimen estén impacientes. Esperar tres años para un revocatorio presidencial, amén de que el último trae malos recuerdos, luce como una opción muy lejana. Pero, a menos de que antes caiga un impredecible y devastador meteorito político, los siguientes sufragios programados: municipales, Asamblea y revocatorio; son la única opción de cambio. Porque si queremos construir una democracia, mal podemos comenzarla accediendo al poder a través de métodos no democráticos.

 

El problema radica en definir qué es democrático. Desde la II Guerra Mundial, ningún gobierno del mundo dejó de definirse como democrático. Ni la URSS ni China se asumieron como dictaduras, sino como “democracias populares” (como respuesta a las “burguesas” tipo occidental). De hecho, tenían elecciones públicas… con un solo partido, claro. Y, aunque el actual régimen venezolano hubiera preferido que nuestra democracia fuera de un solo partido, todavía conservamos características del “tipo occidental”. Gracias a una tenaz oposición popular que se negó a comprar el espejismo de un modelo político que se vendía como futurista y sólo ha sido el mismo viejo adequismo reencauchado.

 

La actual “Generación MUD” ha entendido que una dirigencia de oposición (por primera vez en 14 años) se tiene que comportar con seriedad, sin paros generales, ni Carmonazos ni abandono de elecciones, ni protestas militares en plazas sifrinas, ni cantos de fraude sin los pelos en la mano. El próximo paso es el 8 de diciembre. Depende de la MUD, pero más aún de la ciudadanía opositora convencer al electorado simpatizante del chavismo que existen otras opciones legítimas y convenientes para todos. Con pataletas no nos vamos a convencer ni nosotros mismos.

 

 

 

 
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