LA OPOSICIÓN RIDÍCULA

 

Jorge Sayegh
@JorgeSayegh
JorgeSayegh@gmail.com

 

Y ahora ¿qué alegarán? ¿Qué Santos pertenece al complot antidemocrático venezolano?

 

Tremenda cretinada la presentación de un registro apócrifo del nacimiento de Nicolás.

 

Al infantilismo “oposicionista” -término que el discurso oficial utiliza para menospreciar al resto de la oposición, que es variopinta-, le encanta meter la pata. Durante meses la opinión pública estuvo al vilo del misterioso gentilicio de Nicolás Maduro (que no su nacionalidad, pues evidentemente es tan ilegítimo como venezolano)… para que el señor Cochez venga a presentar un papelito más falso que los cheques de Mardo.

 

Mi reflexión, querido lector, tiene que ver, no con la política, sino con la inteligencia del venezolano promedio. ¡Hasta cuándo!, todos aquellos que criticamos al actual gobierno por razones elementales y evidentes tenemos que soportar elucubraciones inútiles de segmentos influyentes de la “clase política” que se comportan como chamos jugando metras? Y ahora que el gobierno colombiano declara oficialmente que la “prueba” del exembajador ante la OEA es falsa, ¿qué alegarán? ¿Qué Santos pertenece al complot antidemocrático venezolano?

 

Ayer conversaba con un amigo sobre cómo tiene que actuar una oposición responsable. Pues como una oposición que juega, pero no carritos, sino un juego de gente grande. Una competencia en condiciones desiguales con un árbitro que los caribea a favor del otro competidor. Y a pesar de eso, hay que dar la cara, como hombrecitos. Aunque te la rompan. La clave es que el juego se llama el “Aplausómetro”. Si, al final de la partida, el público aplaude más fuerte, al jurado no le queda más remedio que nombrarlos ganadores.

 

El problema no está en que el jurado los reconozca como ganadores, sino que el público aplauda más fuerte. Con estupideces como esta, el público será menos generoso con sus aplausos.

 

 

 

 
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