El nazi que murió sin pisar la cárcel

László Csatáry, joven

László Csatáry, joven

El que fue uno de los criminales de guerra más buscados muere en un hospital de Budapest

 

Silvia Blanco

 

László Csatáry vivió 98 años, pero al final no fue suficiente para que pisara la cárcel. Este lunes se supo que el nazi húngaro, acusado de colaborar en la deportación a Auschwitz de unos 12.000 judíos, había fallecido el sábado de neumonía en un hospital de Budapest. “Nos sentimos increíblemente frustrados y enfadados. Debería haber estado entre rejas”, dijo por teléfono Efraim Zuroff, director del Centro Simon Wiesenthal, entregado a perseguir criminales de guerra nazis allá donde estén y hasta el último minuto que les quede.

László Csatáry fue, en 2012, el más buscado. Él era oficial de la policía en Kosice, en aquel momento territorio húngaro que ahora es eslovaco. En la primavera de 1944, más de medio millón de judíos húngaros fueron agrupados en guetos, deportados a Auschwitz y asesinados allí. Cuando acabó la II Guerra Mundial, Csatáry fue condenado a muerte en rebeldía en 1948 en la entonces Checoslovaquia, pero él ya había emigrado a Canadá con otra identidad. Allí vivió como marchante de arte hasta 1997. Ese año fue descubierto, se le retiró la nacionalidad y regresó a Hungría, a Budapest, donde vivió tranquilamente con su nombre real hasta el verano pasado, cuando el tabloide británico The Sun dio con él. En septiembre de 2011, el Centro Simon Wiesenthal ya había alertado a la fiscalía húngara del paradero del nazi y había remitido pruebas de su implicación en el Holocausto. En julio del año pasado fue detenido. Estaba en arresto domiciliario a la espera de juicio.


Un torturador despiadado

Las fotografías recientes de Csatáry, de cuando se supo dónde estaba y quién era en realidad, muestran a un anciano delgado, en ocasiones con gorra, de expresión asustadiza y otras airada contra la prensa, cuando iba a declarar. Quienes se toparon con él durante la guerra y sobrevivieron conservan una imagen bien distinta, la de un hombre despiadado. Un médico presente en la fábrica de ladrillos donde encerraron a los judíos de Kosice dio este testimonio: “Una vez vi a Csatáry pegando a un niño. Era un hombre sádico que golpeaba a la gente. Yo protesté, pero Csátary respondió: ‘Los que tienen problemas de corazón no deberían venir a la fábrica de ladrillos”, dijo en un juicio en 1946, según la documentación presentada el año pasado por el jurista Adam Gellert, que investigó el caso de Csátary, en el Centro para el Recuerdo del Holocausto de Budapest. Otro testigo dijo que Csatáry prohibió a un grupo de ingenieros que abrieran huecos de ventilación en los vagones bajo la amenaza de abrir un proceso marcial si desobedecían. Aparte de colaborar en la deportación de los judíos de Kosice, se le acusa de torturar y azotar a los prisioneros.

En junio, la fiscalía húngara presentó los cargos. Csatáry negó cualquier implicación. Estaba previsto que el juicio contra él empezara en otoño y se esperaba que además se enfrentara a otro en Eslovaquia, informa Efe. Efraim Zuroff, del Centro Wiesenthal, se mostró el lunes escéptico sobre el compromiso de Hungría en llevar ante la justicia a los culpables del Holocausto. “No estoy seguro de que el proceso [contra Csatáry] hubiera ocurrido de no ser por nuestra presión sobre las autoridades y por la prensa”, afirmó.

 

László Csatáry,  anciano.

László Csatáry, anciano.

Los nazis más buscados

Casi siete décadas después de la Segunda Guerra Mundial, la caza de criminales de guerra nazis continúa y el Centro Simon Wiesenthal publica una lista anual de los más buscados.

El criminal de paradero desconocido más perseguido es Alois Brunner, quien se refugió en Siria después de la Segunda Guerra Mundial. Brunner nació en 1912 y fue visto por la última vez en 2001. Les siguen:


Gerhard Sommer, Alemania
: Un exteniente de las SS presuntamente involucrado en la masacre de 560 civiles en agosto de 1944, en la región de Toscana, en Italia. Ha estado bajo investigación en Alemania desde 2002, pero todavía no se ha presentado ningún cargo penal contra él.


Vladimir Katriuk, Canadá
: El comandante de un pelotón ucraniano que mató a judíos y a otros civiles en varias partes de Bielorrusia entre 1942 y 1944. Se escapó a Canadá pero luego fue despojado de su ciudadanía en enero de 1999, después de que detalles de su pasado salieran a la luz. No obstante, la decisión fue anulada por las autoridades canadienses.


Hans (Atanas) Lipchis, Alemania
: Un miembro del Batallón de la Muerte de las SS desde 1941 hasta 1945. Lipschis huyó a Estados Unidos, pero en abril de 1983 fue deportado a Alemania, donde se encuentra bajo investigación por las autoridades debido a su participación en el campo de concentración de Auschwitz-Birkenau.


Ivan (John) Kalymon, Estados Unidos
: Un miembro de la Policía Ucraniana Auxiliar (controlada por los nazis) desde 1941 a 1944, que supuestamente participó en el asesinato, las redadas y la deportación de judíos que vivían en el gueto en Lviv, Ucrania. En enero de 2011, se ordenó que fuera deportado a cualquier país que estuviera dispuesto a acogerle, pero todavía reside en EE UU.


Soeren Kam, Alemania
: Un voluntario de la División Viking de las SS. Hoy vive en Alemania, cuyos tribunales se han negado a extraditarlo a Dinamarca debido a que ha prescrito el crimen que se le atribuye, el asesinato del editor de periódico danés Carl Henrik Clemmensen.


Algimentas Dailide, Alemania
: Un miembro de la Policía de Seguridad Saugumas lituana, que arrestó a judíos y polacos que más tarde fueron ejecutados por las tropas nazis y sus colaboradores lituanos. Después de la guerra, obtuvo la ciudadanía estadounidense, pero esta le fue revocada en 1997 y fue extraditado en 2004. En 2006, un tribunal lituano le condenó a cinco años de cárcel, pero Dailide no cumplió la sentencia por razones de salud.


Mikhail Gorshkow, Estonia
: Un ex intérprete de la Gestapo que era sospechoso del asesinato de judíos en Bielorrusia. Huyó a Estonia tras Estados Unidos despojarle de su ciudadanía. En octubre de 2011, las autoridades estonias cerraron la investigación en su contra.

En junio de 2012, el Centro Wiesenthal solicitó a las autoridades estadounidenses que investigaran a Michael Karkoc, que vive en Minneapolis (Minnesota) y es sospechoso de haber sido el comandante de una unidad ucraniana de las SS que cometió atrocidades contra civiles.

A finales de julio, un excapitán de las SS que no está en la lista, Erich Priebke, celebró su 100 cumpleaños bajo arresto domiciliario en Roma. En 1998, Priebke fue condenado a cadena perpetua por su papel en la masacre de las Fosas Ardeatinas de Roma en marzo de 1944, que dejó 335 muertos, entre ellos 75 judíos.


elpais.com

 

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