Comida importada

Pedro E. Piñate B. 
ppinate@gmail.com

 

Importar alimentos y no permitir a nuestros productores producir nada de lo importado

 

Sin duda las compras de comida de urgencia a Colombia por 600 millones de dólares son noticia que a todos los del campo nos impacta y afecta este septiembre 2013. Apenas unas semanas atrás cuando el gobierno decidió subsidiar los principales rubros agrícolas controlados, la señal recibida fue de ligero alivio para mantener la golpeada producción andando el resto del año. Ahora al conocerse primero de boca del presidente Santos, las gigantescas compras de comida a importar desde Colombia, la noticia hiere como espada mortal a todos en nuestro agro y cría. Y es que no es poca cosa importar alegremente alimentos y no permitir el gobierno a nuestros productores producir nada de lo que comprará a Colombia: 40.000 toneladas de leche en polvo y UHT, 60.000 cabezas de ganado en pie, 42.000 toneladas de carne, 6.000 toneladas de mantequilla y margarina, 20.000 toneladas de aceite de palma, 32.000 cajas de huevos fértiles y 1,7 millones de pollitos bebé.

 

Al respecto recordamos que una cosa es importar para complementar la producción interna y otra para sustituirla. En el caso de la comida a importar desde Colombia, la sustitución es descarada, pues mientras el gobierno negociaba con su par vecino, nunca trató aquí un plan agrícola o ganadero para el concurso de nuestros productores. En estas condiciones y sin planes ni programas, el gobierno le da certero estoque al campo que entonces no podrá mantener los niveles de producción.

 

Porque es insostenible en el tiempo pretender abastecer al país regularmente con comida importada, la agricultura de puertos debe detenerse ya. También deben cesar el terror agrario y los controles que acaban con el campo. Privilegiar la producción extranjera es contrario al interés nacional. Solo sembrando y criando tendremos comida segura.

 

 

 

 

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