El renacer de Rossi

Giuseppe Rossi

Giuseppe RossiFút

El delantero italiano vive un reencuentro dulce con el fútbol y la Fiorentina tras año y medio lesionado.

Andrés Aragón

 

Pocos en Florencia recordarán con agrado el último partido de la temporada pasada. Quizá nadie, a excepción de Giuseppe Rossi. Ese día la Fiorentina fue equipo de Liga de Campeones durante 89 minutos, hasta que un gol agónico de Philippe Mexes quebró el sueño a más de 400 kilómetros. El castigo fue la Europa League y el consuelo ver debutar a su goleador. El menudo delantero italiano descolgó las botas tras año y medio lesionado y hoy lidera el nuevo paso al frente del proyecto ‘viola’.

 

El que no hace mucho fuera uno de los mejores proyectos de ariete en el Viejo Continente pasó casi 700 días sin celebrar un gol. Fue el tiempo que pasó desde su ‘panenka’ contra el Zaragoza, cuando todavía era jugador del Villarreal, y su remate desde la frontal del área pequeña contra el Catania en el partido que abrió esta campaña. Dos años. Una eternidad herida por dos graves lesiones en el ligamento anterior cruzado de la rodilla.

 

Rossi reconoce estar acostumbrándose de nuevo a sentirse futbolista, una sensación que perdió en octubre de 2011 en el Santiago Bernabéu. El delantero italiano sufrió la primera lesión en el coliseo blanco y la segunda en un entrenamiento medio año más tarde, cuando apuraba los plazos de recuperación con vistas al rescate del Villarreal y a la Eurocopa de 2012. La cita de Polonia y Ucrania debía ser su primer gran torneo con la ‘nueva’ Italia.

 

Giuseppe Rossi no volvió a disputar un partido con el equipo castellonense. El Villarreal descendió a Segunda y el pasado mes de enero resolvió su venta a la Fiorentina. Su regreso estaba previsto para algún momento entre marzo y abril, pero el cuadro ‘viola’ optó por la precaución con un jugador que acumulaba tres operaciones en la rodilla derecha: le dio permiso para regresar a Nueva Jersey con su familia y de paso permitir que el prestigioso doctor Richard Steadman siguiera más de cerca su proceso de recuperación.

 

Su estreno de aquel 19 de mayo en Pescara fue simbólico, un aperitivo de lo que ha desatado esta temporada. Después de una aparición mínima en la eliminatoria previa de Europa League frente al Grasshopper, el Artemio Franchi pudo ver por fin a su nueva estrella en la primera jornada de esta Serie A. Hubo flechazo: en menos de un cuarto de hora, Giuseppe Rossi abrió la cuenta frente al Catania remachando una acción personal de Juan Guillermo Cuadrado.

 

Unos días más tarde fueron dos contra el Genoa y luego uno más contra el Paços de Ferreira. Cuatro goles en tres semanas, como si estuviera saldando cuentas pendientes, liberando todos goles que había guardado durante año y medio de calvario. Su habilidad en las asociaciones promete una pareja letal con Mario Gómez (fabricaron cuatro goles contra el Genoa), aunque la lesión del alemán retrasará el proceso.

 

Por fin es una pieza más de la Fiorentina que construye Vincenzo Montella. La dirección de Borja Valero, la pausa de Alberto Aquilani, el frenesí de Cuadrado y los goles de Giuseppe Rossi.

 

El Mundo España

 

 
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