Las prioridades de Luisa Ortega

Darío Ramírez
@darioramirez

 

Luisa Ortega Díaz, fiscal general de la República, ha demostrado repetidas veces que sus prioridades no son las de defender los intereses del Estado y de la sociedad. Ante cada desgracia con la que este régimen golpea al ciudadano, la fiscal logra darle la vuelta para solicitar las medidas más absurdas que en lo absoluto atacan la raíz real del problema.

 

Su última perla fue la de solicitar cárcel a quienes “acaparen” alimentos, o sea, que para la fiscal enchufada el problema no es la falta de materia prima consecuencia de la no asignación de dólares, los cuales no se asignan porque son vendidos en el mercado negro a 6 veces su valor “oficial”. Para ella, es el ciudadano de a pie o la señora dueña de la bodega que con la mayor de las malicias guarda hasta 5 botellitas de aceite y se ríe al estilo de los mejores villanos mientras los anaqueles de Mercal se mantienen vacíos.

 

El problema no es, Luisa, que en 15 años se haya destrozado la industria venezolana de alimentos poco a poco, al punto de que hoy es raro no solamente conseguir carne, pollo, leche, azúcar, aceite, papel toilette, pasta de dientes, etc. Sino que además, cuando se consigue, resulta que todo es importado de países que se están haciendo ricos con nuestro petróleo, a cambio de comida. Para ti el problema es que la gente está siendo parte de un “miedo infundado”.

 

Qué poca seriedad para quien se supone debe ser un ejemplo de razonamiento y cordura, qué evidente hace su falta de argumentos cuando a lo único que pueden culpar de las ineficiencias del Ilegítimo es a fantasmas. Porque definitivamente a Luisa se le olvidó que su papel no es el de defender y facilitar las marramucias de este régimen. Su función es vigilarlo y atajar cualquier irregularidad, pero no para que no se sepan, sino para que se enmienden.

 

Luisa, ¿tus prioridades van a seguir siendo las de perseguir a los políticos que difieran del Ilegítimo? ¿O existe la posibilidad de que guardes algo de cariño al país y decidas tomar acciones reales sobre los aviones de droga que transitan tranquilamente por Maiquetía y tal vez se te ocurra mencionar al cartel de los soles y pedir una investigación al respecto?

 

¿Habrá chance, Luisita, de que en vez de promover una habilitante a todo gañote, te acuerdes de los más de 40 muertos diarios por la violencia y por lo menos hagas una declaración que nos haga pensar que te duele la vida de los venezolanos y no solo tu bolsillo repleto? ¿Será que eres capaz de pedir respuesta sobre el terrible estado de los hospitales? ¿O tal vez exigirle a la ministra de prisiones que aclare cómo es que bajo su “mandato” la situación penitenciaria solo ha empeorado?

 

Definitivamente, es vergonzoso el papel que juega la fiscal general de la República, Nosotros como ciudadanos podemos optar por permitir que enchufadas como ella sigan haciendo lo que les da la gana sin ton ni son, o podemos organizarnos para exigir en cada espacio desde donde estamos, seriedad y respeto. Es que el mayor problema no son solo las prioridades de Luisa Ortega, lo que debemos lograr es que las prioridades de cada uno de nosotros coincidan como comunidad. Será entonces cuando las prioridades de la gente sean las prioridades de los gobiernos y se haga, entonces, verdadera democracia.

 

 

 

 

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