Devaluación en camino

Víctor Salmerón

Víctor Salmerón

Víctor Salmerón 
vsalmeron@eluniversal.com
@vsalmeron 

 

En Venezuela ya no se discute si habrá o no una devaluación, la duda es cuándo y todo apunta que a lo sumo el tipo de cambio oficial de 6,30 bolívares por dólar tendrá vida hasta enero del próximo año.

 

El ministro de Planificación, Jorge Giordani, se refirió a este tema claramente señalando que “la mercancía más barata en este momento es el dólar. Se le puede aplicar el comprar barato y vender caro” y agregó que “el pueblo entiende esas cosas” ante la interrogante de si una devaluación no impactaría la popularidad del Gobierno.

 

Giordani tiene razón cuando indica que el dólar es muy barato. La inflación venezolana es muy superior a la de los países donde compra una larga lista de productos, esenciales para satisfacer a los consumidores.  Si el tipo de cambio permanece estático mientras todo lo demás aumenta de precio los productos importados son más baratos que los nacionales, la demanda de divisas se dispara hasta niveles insostenibles y el mejor negocio es obtener billetes verdes en Cadivi.

 

Hay más. El Gobierno obtiene por cada dólar que le ingresa por petróleo 6,30 bolívares, una cantidad que ante el incremento de los precios le queda corta para cubrir sus gastos como pagos de aumentos de salarios, pensiones y misiones. Entonces, la solución ha consistido en pedirle al Banco Central que imprima bolívares para cubrir parte de la falta de ingresos.

 

La consecuencia es que cuando estos bolívares ingresan a la economía impulsan la demanda velozmente y aceleran la inflación e impulsan al dólar en el mercado paralelo, dándole un envión adicional a los precios, porque una porción importante de la economía utiliza al dólar innombrable para calcular costos de reposición.

 

Entonces la necesidad de la devaluación no se discute y seguramente será recibida con fanfarria por bancos extranjeros como Barclays y Bank of America que la consideran impostergable, pero el tema de fondo es si habrá medidas para que al poco tiempo no haya que devaluar nuevamente y empobrecer a los venezolanos que pierden capacidad de compra cuando el Gobierno aumenta el precio del dólar.

 

En el gabinete económico no hay discusión seria sobre el tema de la inflación y no está planteado disminuir el gasto hasta niveles manejables y suspender la impresión de bolívares en el Banco Central. Tampoco está planteado reconocer el fracaso de los controles de precios y acabar con las trabas a la producción.

 

¿De cuánto sería la devaluación en esta oportunidad? Tome en cuenta que según Bank of America si el precio del dólar se ubica en 14 bolívares, aun así el Gobierno seguiría teniendo un desequilibrio entre ingresos y gastos de 3% del PIB.

 

 
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