El verdadero sello Guardiola

344 Guardiola (2)“Guardiola logrará establecer su sello, su ideario, sus convicciones. En pocos meses lo ha hecho. Y nada hace pensar que en lo que viene por delante no terminará de construir su verdadera obra…”

 

Sergio Gilbert

 

¿Se parece en algo el Bayern Munich de Guardiola al Barcelona que él dirigía? Un poco. Hay, sin duda, claves que uno puede detectar al comparar a ambos equipos. Hoy, por ejemplo, el equipo alemán parece buscar más el aseguramiento del balón respecto de lo que hacía con Jupp Heynckes y eso es atribuible a la presencia del DT catalán. Pero ni eso es una revolución: todos los equipos germanos, incluida la selección, están en esa búsqueda de la tenencia para asegurar la precisión de la cual carecían.

Lo importante es que más allá de las comparaciones de índole táctico específico, Guardiola ha logrado cuajar en los pocos meses que lleva a cargo de Bayern Munich el mayor de sus idearios: el accionar colectivo depende fundamentalmente del aprovechamiento total de las posibilidades que le entregan los jugadores.

Un tipo como el holandés Arjen Robben, por ejemplo, no está a estas alturas de su carrera para hacer grandes transformaciones en su juego. No será Messi en lo que le queda de carrera. Robben fue, es y seguirá siendo un maestro en la definición, con aquella jugada que todos conocen, pero que pocos pueden controlar -y que termina casi siempre con un disparo al palo más alejado del arquero- pero qué duda cabe, Guardiola ya le ha agregado a su juego una cuota de sacrificio, y sus movimientos hoy tienden más a la apertura de espacios que al intento soberbio e individual de marcar.

Guardiola siente que Bayern Munich, a diferencia de lo que pasaba en Barcelona, tiene que marcar diferencias como estructura colectiva y no a partir de brillanteces particulares. Entendiendo que el esquema de los equipos alemanes -por mucho que tengan hombres de nacionalidades diversas- tienden a la disciplina, el entrenador catalán ha visto un espacio para inculcar pequeños y grandes conceptos de la tendencia futbolística que él más admira y que se funda en la creación de pequeñas y grandes sociedades futbolísticas (y que en Barcelona, a ratos, con esa cantidad de egos que tiene, le fue imposible lograr).

Bayern Munich, qué duda cabe, seguirá sentando preeminencia a nivel europeo y mundial en los próximos años. Estará en la cresta de la ola más allá de los resultados eventuales.

Es difícil anticipar si le alcanzará para igualar los registros que ha alcanzado Barcelona, porque las circunstancias pueden ser otras y porque, a la larga, las historias nunca son idénticas, por más que existan elementos comunes.

Pero sí hay algo que seguramente pasará: Guardiola logrará establecer su sello, su ideario, sus convicciones. En pocos meses lo ha hecho. Y nada hace pensar que en lo que viene por delante no terminará de construir su verdadera obra.

 

El Mercurio

 
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