¡Atropellados!

Peter Albers

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@peterkalbers

 

Haciendo gala de su “amor” por Valencia, según y como él lo entiende, el gobernador de Carabobo ha ignorado completamente a los profesionales de la arquitectura y la ingeniería que sí viven en ella y la quieren. Ha contratado a “Fruto” Vivas para que realice un plan de desarrollo de Valencia, incluidos el Parque Recreacional Sur y la Plaza Monumental, declarada Patrimonio de Valencia.

 

plazadetorosConste que no defiendo solamente la parte que me corresponde de los derechos de autor consagrados en la Ley de Ejercicio de la Ingeniería, Arquitectura y Profesiones afines (Leiapa), obsoleta pero vigente, como coautor del proyecto original de la Plaza, en 1967, y autor de la remodelación, 40 años después, por “Paco” Cabrera. Defiendo, como otras veces lo he hecho, el ejercicio profesional de arquitectos e ingenieros que en esta ciudad luchan por una Valencia mejor, más grata y más hermosa. Más vivible, en fin. Tal vez sea oportuno señalar aquí que mi primer artículo de opinión en un diario local, hace ya 5 décadas, fue en defensa de los derechos de los profesionales valencianos, ignorados por miembros de un ente empresarial que entonces tenía como consigna “Si vives en Valencia, compra en Valencia”.

 

Y conste que respeto a “Fruto” Vivas, quien fue uno de mis profesores en la universidad de donde egresé como arquitecto, y reconozco su calidad y trayectoria, desde que se dio a conocer con proyectos de excelentes obras, como el Club Táchira de Caracas, algunos hoteles de la corporación de turismo de la época (Conahotu) y muchas viviendas que diseñó para jerarcas del régimen de turno, el de Marcos Pérez Jiménez. Y admiro una de sus obras emblemáticas: el Pabellón de Venezuela en la Exposición Mundial de Hannover, en forma de orquídea.

Los profesionales venezolanos vemos con preocupación (y no sin tristeza) cómo el régimen “socialista”, ya desde sus comienzos, sentó como modus operandi el desconocer nuestra existencia. Médicos cubanos atienden en los llamados “Barrio Adentro” (en extinción) y CDI, e ingenieros y arquitectos son ignorados a la hora de elaborar un proyecto impulsado por el Gobierno. Solo se libra de esta discriminación el grupito que lo apoya, entre los cuales se encuentra, casualmente, “Fruto” Vivas, o los mismos que hasta disfrutan de la potestad de otorgar los contratos a sus camaradas. O a ellos mismos, por “auto asignación”.

 

Muchos han sido los avatares de la Plaza de Toros. Propios y extraños han intervenido, la mayoría de las veces insensatamente, y el desconocimiento y la improvisación han resultado en daños lamentables y de costosa reparación, como cuando se decidió aquello de agregar polvo de ladrillo a la arena del ruedo, restando permeabilidad al drenaje, con el resultante encharcamiento cuando llueve.

 

El Colegio de Arquitectos de Carabobo ha sido diligente en la defensa de los derechos de los profesionales, y esperamos ver pronto resultados positivos de su gestión. Que dé otros “frutos”. Mientras tanto, concluyo preguntándome qué diría Fruto Vivas si otro arquitecto se propusiese agregar un pétalo a su “Flor” de Hannover, bajo el pedimento de algún mandatario desconocedor del respeto que debe privar entre profesionales, y de los principios de propiedad intelectual que rigen para toda creación artística, incluida la arquitectura, como expresión del arte que es.

 

 

 
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