Cuba con trabuco en Serie del Caribe

 logo-serie-del-caribe-2014-margaritaElio Menéndez García

 

La Serie del Caribe, señalada para comenzar este sábado en la Isla Margarita, Venezuela, marcará la reaparición de Cuba en un certamen beisbolero del cual fue expulsada -no separada- medio siglo atrás por los mismos que ahora le autorizan el “generoso” retorno.

 

Eso sí, debe quedar clarito, pero bien clarito, que es un retorno en condición de invitada: excluida de los derechos que asisten a los miembros permanentes de la Confederación de Béisbol del Caribe, sin derecho alguno a los premios en metálico a que se haga acreedora individual o colectivamente, porque así lo ordena el Departamento del Tesoro de los EE.UU.

 

Este retorno, aclararon públicamente funcionarios de la Comisión Nacional de Béisbol cubana, tiene vigencia solo por este año. En lo adelante, veremos, agregaron.

 

Pasemos a una ligera ojeada sobre los resultados que pudiera obtener el reforzado Villa Clara en la Serie del Caribe, resultados que, lógicamente, estarán en dependencia de muchos factores, por lo cual resulta aventurado cualquier pronóstico.

 

Villa Clara, con su calificado mentor Ramón Moré al frente, presentará un equipo muy balanceado, el cual, así lo declara el propio Moré, basará su juego en la velocidad en función de la ofensiva, buena defensa, y buen pitcheo, factores hacia los cuales fue dirigida la adquisición de los refuerzos anunciados.

 

La incorporación de Yulieski Gourriel y José Miguel Fernández dará mayor solidez a un infield en el que ya sobresalían el torpedero Yordan Manduley, el inicialista Ariel Borrero y los receptores Ariel Pestano y Yolexis La Rosa, de gran ayuda y mejor desenvolvimiento de los lanzadores.

 

El granmense Alfredo Despaigne, en los jardines, reforzará la ofensiva de largo metraje, además, Ismel Jiménez, el veterano Vichyoandri Odelín y el joven Norge Luis Ruíz, todos derechos, reforzarán un staff de serpentineros, y a fuerte de por sí, en el cual sobresale el diestro Freddy Asiel Álvarez.

 

No escasean quienes discrepen de los lanzadores escogidos, lamentándose por la falta de un auténtico cerrador, después de todo lo que se ha defendido esta estrategia utilizada en el béisbol moderno. Mas, como se dice en el medio, cada manager tiene su librito y Moré, por supuesto, el suyo.

 

No es lo mismo un campeonato largo que esta Serie donde el máximo de juegos a celebrar es seis y para ello, considera Moré, no es necesaria la especialización, que en un campeonato largo obliga a una rotación adecuada de abridores, caminadores y cerradores.

 

Ahora la táctica consistirá en utilizar a quien mejor se halle en cada momento sin distinguir si es cerrador o abridor, enfatiza Moré y agrega: “quien inicie un juego puede cerrar otro, si así lo aconseja su estado físico en ese momento y si sus lanzamientos se ajustan a la característica del bateador en turno”.

 

 

 

 

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