La segunda ciudad más violenta

Luis Izquiel

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@luisizquiel

 

“En 2013 ocurrieron en Caracas 4.364 asesinatos, un incremento de 13% en relación a 2012”

 

El último informe de la ONG mexicana “Seguridad, Justicia y Paz” refleja la situación de criminalidad desmedida que se vive en las calles de Caracas. Nuestra capital, con un índice de 134 homicidios por cada 100.000 habitantes, es considerada la segunda ciudad más violenta del orbe, solo detrás de San Pedro Sula (Honduras). La urbe que antes fue conocida como “la sucursal del cielo”, hoy se ha convertido en una referencia mundial del delito.

El estudio, que también ubicó a Barquisimeto (10), Ciudad Guayana (17), Maracaibo (42) y Valencia (50) dentro del ranking de las 50 ciudades más violentas del planeta, destaca lo difícil que resulta en la actualidad obtener y analizar la data delictiva de nuestro país. La ONG crítica la “práctica de falsificar las cifras” que tiene el gobierno de Venezuela, el cual “por sus actos ha demostrado que no le interesa la transparencia y la rendición de cuentas, sino el ocultamiento y la propaganda, muchas veces basadas en la mentira”. Asimismo señala que “el gobierno de Venezuela dice haber logrado en 2013 una reducción de 17% en los homicidios con respecto a 2012, pero en la mayoría de las morgues siguieron aumentando el número de ingresos de cadáveres en comparación con años anteriores”.

caracas

El informe afirma que en 2013 ocurrieron en Caracas un total de 4.364 asesinatos, un incremento de 13% en relación a lo reflejado en 2012. El estudio solo se refiere a la tasa de asesinatos, pero la capital se ha convertido también en el epicentro de otros delitos, como el secuestro y el robo de vehículos, entre otros. Mientras otras ciudades del continente han disminuido sus tasas criminales, en Caracas ha ocurrido todo lo contrario. Ciudad Juárez y Medellín, por ejemplo, ya no figuran en los primeros lugares del ranking mundial de violencia. Bogotá cerró el 2012 con 16 homicidios por cada 100.000 habitantes, el índice más bajo de los últimos 30 años. Cuando los gobiernos nacionales, estadales y municipales aplican correctas políticas de seguridad ciudadana, los resultados positivos salen a relucir.

La reunión entre los alcaldes de los municipios del área metropolitana de Caracas y el ministro de Interior y Justicia es un hecho indudablemente positivo, pero insuficiente. En la capital, así como en el resto del territorio nacional, además de la regulación de la anarquía motorizada, se deben ejecutar con carácter de urgencia otras acciones concretas que pasan por el aumento del porcentaje del presupuesto nacional destinado a la seguridad ciudadana (menos de 1% para 2014), la superación del déficit policial, el desarme de los delincuentes (entre otras medidas preventivas), el fortalecimiento del sistema de justicia penal (recientemente evaluado como el peor del mundo) y la transformación del sistema carcelario (donde hoy existen hasta discotecas).

Si no hay cambios profundos en las políticas de seguridad ciudadana aplicadas por el gobierno nacional, lamentablemente Venezuela seguirá apareciendo en los primeros lugares de las deshonrosas estadísticas mundiales de violencia.

 

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