¿ES #LASALIDA LA CALLE?

 

Yon Goicoechea

Yon Goicoechea

Yon Goicoechea 
@yongoicoechea

 

¿Puede decirse que detrás de todas estas manifestaciones de rabia cívica haya habido una estrategia política?

 

¿Diálogo? Hugo Chávez fue un gran dialogante. Lástima que haya mostrado tal virtud sólo en sus momentos de flaqueza. Chávez dialogó luego del golpe de 2002, cuando tenía a medio ejército y al TSJ en contra. También dialogó en secreto con representantes de partidos opositores, durante el paro petrolero. Se sentó con los dueños de medios cuando le fue imperativo levantar su imagen, de cara al referéndum revocatorio de 2004. Y hasta depuso su “antiimperialismo” para regalarle un libro a Obama, al ver que la izquierda moderada del mundo comenzaba a cuestionar la radicalidad del socialismo venezolano. Diálogo ha habido, pero nunca con el objeto de dirimir diferencias, sino para ganarle tiempo a las crisis.

 

07 Collage Salida a la calleHoy, Maduro se siente débil y pretende emplear la misma táctica dilatoria. El país no se lo puede permitir. La inercia de Capriles y de la MUD es inaceptable. Dejar que el tiempo pase sin provocar cambios estructurales es condenarnos a la miseria. Nadie plantea coger los fusiles e irse a la montaña, porque eso sería tan inmoral como estúpido. Pero lo mismo puede decirse de esperar pacientemente a las próximas elecciones, controladas por quienes se robaron las pasadas.

 

Machado, López y Ledezma han acertado en convocar al pueblo a la calle. Creo firmemente que sólo podremos alcanzar la libertad mediante la movilización masiva, permanente y no violenta. Ahora bien ¿están claros los objetivos de la protesta convocada? ¿Se busca mostrar el descontento, tumbar al gobierno, cambiar al CNE, racionalizar las políticas económicas o qué cosa? Esta pregunta parece necia, pero no lo es. Conviene tener en cuenta que a nosotros no nos ha faltado marchar, sino marchar con objetivos estratégicos definidos. Los venezolanos hemos “pateado calle” como pocos en el mundo, hemos mostrado patriotismo y valentía, pero nunca hemos sido consistentes con nuestros propósitos específicos. Antier fue por los medios, ayer por Pdvsa, hoy por la inseguridad y sabe Dios por qué saldremos mañana. ¿Puede decirse que detrás de todas estas manifestaciones de rabia cívica haya habido una estrategia política?

 

En razón de lo anterior, comparto aquí mi opinión. Creo que la protesta debe servir para que haya elecciones limpias en Venezuela. Digo esto porque el gobierno saldrá con votos o no saldrá (la vía militar no depende de los políticos). Sin embargo,  con estas condiciones electorales y con este CNE, jamás ganaremos unas elecciones presidenciales o que pongan en riesgo la presidencia (una constituyente, por ejemplo). El PSUV podrá ceder algunos espacios, pero no entregará la revolución. Entonces, #LaSalida pasa por conquistar condiciones electorales limpias o prepararse para permanecer indefinidamente en la calle en caso de fraude.

 

De no alcanzar una mejora en las condiciones electorales, la protesta puede conducir a un callejón sin salida. Salvo que lo que se plantee sea la dimisión inmediata del gobierno, por medio de una “rebelión constitucional”, como la establecida en el Art. 350. Ese camino, que hoy transita Ucrania, es muy riesgoso y difícil de comunicar. No estoy seguro de que la Fuerza Armada vaya a acompañar a la oposición a tumbar al gobierno. Por el contrario, confío en que se pondrá del lado de los ciudadanos que, habiendo ganando unas elecciones, salgan a la calle a defender su soberanía.

 

Con todo, estoy de acuerdo con #LaSalida, valientemente planteada por Machado, López y Ledezma. Es cierto que movilizar no garantiza la victoria, pero la deja como una posibilidad abierta. En cambio, desmovilizar sí garantiza la derrota ¿Qué se puede negociar con un gobierno que ya controla todos los poderes? La negociación se da cuando las partes están obligadas a ceder algo y este no es el caso. Llamo únicamente la atención sobre la necesidad de tener objetivos bien definidos y bien comunicados, sólo así pasaremos de la catarsis a la lucha no violenta.

 

También estoy convencido de que #LaSalida pasa por exigir el voto efectivo de los venezolanos, sea para convocar una constituyente, un revocatorio o unas parlamentarias. Por supuesto, esto no es lo único ni lo más importante, pero sí es un punto previo. De lo contrario, las elecciones validarán siempre esta cohabitación política, en la que la mafia roja se queda con lo grande y el cogollo opositor se pelea por lo chiquito.

 

Yo felicito a quienes hoy se desmarcan de la política de mendiga.

 

 

 

 

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