El ABC de Carlos Vecchio – Coordinador Político de Voluntad Popular

“Al gobierno de Maduro no sólo le toca enfrentarse a la oposición sino también al chavismo”.

“Al gobierno de Maduro no sólo le toca enfrentarse a la oposición sino también al chavismo”.

La política se hace en la calle, no hay otra forma de hacerla. Ninguna salida constitucional es viable si no hay una fuerte organización social. Más temprano que tarde va a haber una nueva Venezuela, señala el dirigente de VP.

Manuel Felipe Sierra

Ha participado activamente en la lucha política de los últimos años como aspirante a la Alcaldía de Chacao y como fundador y uno de los principales dirigentes de Voluntad Popular, el partido que lidera Leopoldo López. En estos momentos de alta tensión ofrece sus reflexiones para los lectores de ABC de la Semana.

Voluntad Popular, junto a María Corina Machado y Antonio Ledezma han definido lo que es “La Salida” como una política de calle, contrario a lo que en el seno de la MUD piensan otros sectores. Durante estas últimas dos semanas se han realizado protestas importantes. ¿Esta política es viable? ¿No estimula violencia, porque la respuesta del régimen va a seguir siendo reprimirlas como lo ha venido haciendo?

— Nosotros tenemos que partir primero de dónde estamos como país. Siempre he mencionado que cerramos 2013 y comenzamos 2014 teniendo la inflación más alta del mundo y el año más violento de nuestra historia, donde se registraron cerca de 25.000 homicidios, además de la escasez y la crisis social y económica que tiene Venezuela. Frente a eso la pregunta es: ¿nos quedamos callados y tranquilos? Porque eso es lo que quiere el gobierno, pero nosotros queremos todo lo contrario. Tenemos que alzar nuestras voces porque merecemos una Venezuela distinta, y por ello hemos propuesto la calle con un significado muy claro.

¿Cuál es ese concepto de calle?

— ¿Dónde se hace la política? En la calle, no hay ninguna otra forma de hacerla, con la gente, escuchándola, identificándose con sus angustias. Lo decía Rómulo Betancourt, es allí donde se reconoce a la gente y es verdad, es allí donde nos vemos, nos hablamos, soñamos, luchamos por sueños compartidos, y es donde entendemos y nos ponemos en los zapatos de cada uno de los venezolanos. Ahora, ¿para qué estaremos en la calle? Para decirles a los venezolanos lo que pasa y quién es el responsable. Cuando hablamos por ejemplo del tema de la inseguridad, ¿qué podemos decirles a los venezolanos? ¿qué es culpa de las telenovelas y los medios? Porque ya el gobierno anunció nuevamente que va a determinar cómo va a ser reflejada la inseguridad en los medios de comunicación y de esa manera uno se da cuenta que la restricción que hay de papel hacia los medios impresos no es casual. Entonces, le decimos a los venezolanos aquí el responsable es el gobierno, porque después de 15 años, 22 planes de seguridad y más de 15 ministros tenemos la crisis que tenemos en materia de seguridad.

¿El gobierno o fundamentalmente Chávez?

— Es la política que implementó Chávez, indudablemente. Cuando hablo de “gobierno” me refiero a estos 15 años, porque Maduro no está llegando, este es un sistema que ha generado lo que hoy tenemos y que también se expresa en materia económica. Es un sistema que nos ha condenado a esta crisis y lo resalto en materia económica porque el gobierno recientemente también nos ha dicho otra mentira con lo de la “guerra económica”. Entonces, le pregunto a los venezolanos: ¿quién devaluó el año pasado cerca del 50% si incluimos el SICAD? ¡el gobierno! Cuando vemos en Gaceta Oficial que el gobierno autoriza el incremento en un 43% de los precios de productos regulados como la leche, el pan, la harina, la pasta, el arroz, etc., entendemos por qué tuvimos una inflación cerca del 80%, porque aquí no producimos nada. Nosotros estamos planteando una reflexión muy clara de cómo es la lucha política e insistimos en que nuestra convocatoria ha sido pacífica, la violencia sólo le conviene al gobierno. Esta gran lucha es la moralmente correcta en este momento que está viviendo Venezuela. Como dirigente político y como venezolano yo no puedo quedarme callado frente a esta angustia. Es el momento de asumir los riesgos, los que tengamos que asumir, Venezuela necesita un camino distinto, podemos estar mucho mejor, podemos ser un gran país, ese es nuestro sueño y esa es nuestra lucha en estos momentos.

¿Y esta política no implica el quebrantamiento de la unidad en la MUD?

— Yo creo que en la MUD siempre ha habido diferencias y para mi esa es su gran fortaleza. Por ejemplo, en 2009 ó 2010 propusimos realizar unas primarias para escoger los candidatos para las elecciones y hubo un gran debate: había quienes decían que debía ser por consenso; nosotros decíamos que no, que había que involucrar a la gente; se nos tildó de divisionistas, de muchas cosas, pero al final, la política terminó imponiéndose, escogimos a nuestro candidato presidencial en unas primarias y creo que fue un gran acierto. Luego también propusimos la tarjeta única y se nos dijo que estábamos jugando a la antipolítica, había quienes decían que no y que había que ir con todos los partidos. Yo creo que en estos momentos se está dando un debate similar donde hay diferencias naturales, pero estamos muy claros de que aquí hace falta todo el mundo, que todo el mundo suma, que hace falta el liderazgo de Henrique Capriles, de Leopoldo López, de María Corina Machado, de Antonio Ledezma; todos los partidos políticos; todos los movimientos sociales; que estamos claros que el problema está frente a nosotros y no a nuestro lado. Estas diferencias siempre encuentran un camino unitario, esto es parte del debate natural de una organización que es plural, contraria a los partidos del gobierno donde solo existe la imposición de una idea única. En mi opinión, el gran reto que tiene la MUD es identificarse con las luchas sociales, en la calle, con la gente, es allí donde está su gran deuda y es ese su nuevo reto, que parte de un nuevo ciclo, porque ya dejamos al lado un ciclo electoral y es hora de abrir un ciclo de lucha política en la calle, como ya lo está haciendo. Yo creo que nos vamos encontrando en el camino y vamos identificando las cosas que nos unen, no las que nos dividen.

El dirigente considera que “tenemos que alzar nuestras voces porque merecemos una Venezuela distinta”.

El dirigente considera que “tenemos que alzar nuestras voces porque merecemos una Venezuela distinta”.

Falso diálogo

¿Cuál es en estos momentos tu evaluación de este cuadro político y económico?

— Un gran desastre, un gran caos, un gran callejón sin salida en el que nos ha metido este gobierno y lo peor es que no vemos en el horizonte una solución porque el gobierno no sabe cómo hacerlo, y pretende continuar con su sistema.

  Porque lo que debería hacer es contrario a su discurso…

— Correctamente. Y estamos condenados en este momento a lo que estamos viviendo: a la escasez, la inflación, a que el salario no nos alcance, a que nos sigan matando en las calles, salimos con miedo y esa es la realidad. Fíjate que el gobierno planteaba el tema del diálogo y yo quiero ser muy claro en esto: cuando se habla en un país de diálogo es que estamos mal, porque el diálogo tiene que ser la norma, pero tenemos 15 años fuera de eso porque el gobierno impone y trata de atropellar a un pueblo y no ha habido una conversación política que nos permita encontrarnos como venezolanos, que yo creo que es el camino. Hay una parte del país que cree en la política de quienes hoy están en el gobierno, y lo reconocemos, estamos obligados a establecer puntos de encuentro para avanzar como nación, por lo menos yo lo veo así. Pero el diálogo que ha planteado el gobierno es un diálogo vacío, porque hemos visto cómo el ministro Rodríguez Torres se ha reunido con los alcaldes y gobernadores para tratar el tema de la inseguridad, pero la realidad es que si no hubiesen asesinado a Mónica Spear y a su esposo aquí no hubiese pasado nada. Y segundo, ese tipo de diálogos son diálogos administrativos, de coordinación, que se han debido dar hace 15 años, pero no son diálogos políticos, no es entre actores políticos y no es sobre el tema político que Venezuela requiere en estos momentos.

Y en este escenario, ¿Voluntad Popular como organización política salió fortalecida en las elecciones municipales?

— Sí. Y ese resultado que tuvimos el 8-D no nace con una elección, sino que viene construyéndose a través de los años, que implica visitas, organización, búsqueda de liderazgo, apoyo político, apoyo económico, etc. para que podamos tener un resultado distinto. Lo resaltante de esto es que la mayoría de nuestros alcaldes, que fueron electos  en la plataforma unitaria, ganaron en municipios donde nunca habíamos ganado en 15 años. Y apenas tenemos tres o cuatro años de haber comenzando con esta organización.

¿Y en qué sentido va su planteamiento ideológico?

— Nosotros estamos incluidos en esa corriente socialdemócrata que yo vinculo más al progresismo, no a la socialdemocracia del siglo XX sino a la socialdemocracia del siglo XXI, en esa corriente progresista.

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Carlos Vecchio

¿Cuál es tu evaluación del chavismo en este momento? La muerte de Chávez necesariamente implicaba, ciertos giros, ciertos matices nacionalmente, porque Chávez no era un Presidente convencional sino que era el caudillo de un proceso que había logrado avanzar 14 años. Los primeros días eso no se notaba pero evidentemente en el mundo del oficialismo uno observa que ha habido un movimiento de tendencias que estaban atenuadas por el liderazgo unipersonal de Chávez.

— Era muy lógico eso por lo que tú has planteado, este es un sistema que se montó en base a una persona. De hecho, el propio Chávez lo dijo: “el único que podría gobernar a este país en este momento histórico se llama Hugo Chávez”. O sea, no había nadie dentro del proceso, así se creó y por eso se instauró la reelección indefinida. Yo creo que esta etapa marca la historia de Venezuela así como por ejemplo la marcó la época de Gómez, de Pérez Jiménez. Como venezolanos y dirigentes políticos estamos obligados a hacer una reflexión de estos 15 años, qué es lo bueno, qué es lo malo, cuál es la Venezuela que tenemos hoy, en qué cambió el país en estos 15 años. Y en este marco de reflexiones yo destaco algo perverso, cuando uno revisa la historia de Venezuela hay algo ha sido algo dañino en nuestra historia, que ha provocado mucha confrontación entre los venezolanos, y es cuando alguien quiere quedarse en el poder indefinidamente. El continuismo es algo muy peligroso y eso lo intentó sembrar Chávez y al propio tiempo fue la gran debilidad de su modelo. Y Chávez sabía que si él no venía y nombraba a su heredero esto iba a ser un desastre. Y lo que estamos viendo ahora es que le toca al gobierno de Maduro no sólo enfrentarse a la oposición sino también al chavismo, incluso también deberá enfrentar el descontento que hay en un sector militar. Por supuesto, hay un contraste con Rodríguez Torres que yo creo que es una de las personas que ha tratado de buscar salir a luz pública con grandes ambiciones, ha tenido una presencia importante disputando el liderazgo de Diosdado, tanto en el seno militar como desde el punto de vista de gobierno y desde el punto de vista político, con ambiciones presidenciales, sin duda. Pero en la base oficialista siento que hay un gran descontento con todos estos “enchufados” que lo que están es saqueando el país.

— Pareciera que si no hay una rectificación en el escenario económico esto conduce a un colapso.

— El gran problema es que implementaron un sistema que destruye la producción nacional y que nuestra producción petrolera ha mermado en 500.000 barriles, que no producimos el petróleo que producíamos antes. Además, que se roban el dinero del Estado. Nos han expuesto un drama que nos somete a una inflación generada por el propio gobierno, a escasez y a que no tengamos oportunidades de trabajo donde el salario nos alcance. Estamos metidos en un caos, en una anarquía total, y debemos buscar una salida a todo este desastre.

— ¿La salida de esta situación: Referéndum revocatorio, aplicación del artículo 350 o Constituyente?

— La Constitución da varias salidas, tú las has mencionado. Pero ninguna de ellas es viable si no hay una fuerte organización social, de todos los actores, que esté expresada a nivel nacional, que se identifique con las angustias de la gente, que los apoye, que le diga que este es el gobierno culpable de la crisis que tenemos, que es incapaz de resolverla y por eso, nosotros tenemos que construir una salida. Si no hay eso, es irrelevante hablar de alguna salida a través de un mecanismo constitucional.

 

 

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