¿QUÉ SIGNIFICA SER RADICAL?

Ofelia Avella

Ofelia Avella

Ofelia Avella
ofeliavella@gmail.com

 

La palabra radical viene del latín “radix” (“raíz” o “de base”), y dice relación a los fundamentos, la esencia, o lo más profundo de aquello que se califica así.

 

Los llamados “radicales” piden calle y unidad, no solo calle, pues pienso que todos los venezolanos somos conscientes del gran trabajo que ha significado unirse. Es inevitable y parte de la verdadera democracia –su reflejo, de hecho- que haya diferencias en torno a las estrategias a seguir. Lo ideal sería que todos juntos articuláramos la salida, pues el problema es de todos, pero somos humanos y cada uno ve las cosas de un modo distinto.

 

07 Radical Brazo PuñoCapriles considera que la propuesta de María Corina y Leopoldo (y de muchos más, Ledezma incluido) es un “atajo”. Algún otro la ha llamado “aventura”. Para muchos, en cambio, es una necesaria y urgente iniciativa que busca canalizar el descontento nacional. No conozco venezolano feliz en estos tiempos; entiéndase, contento por la escasez, la inflación, el pánico que da transitar de noche por las ciudades, la incertidumbre permanente, el desasosiego generado en todos y cada uno de nosotros, en fin, por todo lo que sabemos, pero es siempre bueno recordar.

 

Si a esta situación sumamos la permanente amenaza de que son objetos quienes deseen hablar, protestar y casi que preguntar, así como la cada día más patente invasión cubana y la pérdida de nuestra soberanía que esto conlleva, no comprendo todavía qué puede asombrar de ser “radical”: de desear, en pocas palabras, salir de este caos impuesto autoritariamente por quienes sólo buscan permanecer en el poder y destrozar el país.

 

Si no protestamos, si no nos activamos, las conciencias de la población se duermen, se anestesian, terminan por resignarse y tirar la toalla. Acabaremos todos como Sísifo: el personaje mitológico que enfadó a los dioses por su astucia. Fue enceguecido y condenado a subir permanentemente una piedra hasta la cima de una montaña para nada, pues ésta volvería a bajar rodando y Sísifo, una y otra vez, volvería a subirla. La verdad es que muchos no creemos en el destino, en ese modo de concebir la historia como no implicándonos porque no seríamos libres, según tal concepción. Los venezolanos nos sabemos y sentimos libres y por eso es lógico el deseo de protestar. Condenarnos al eterno sometimiento, enceguecidos como Sísifo, y atados a una cadena, también como él, no es algo que puedan pedirnos.

 

No veo un atajo en protestar. La situación lo requiere y el tiempo urge. Hay que participar e intervenir y las salidas constitucionales existen. El diálogo planteado desde Miraflores no es sincero. Ya Maduro insultó a Capriles llamándolo “burguesito vago”. Ya se distanció aún más de quien siempre ha sido visto como “apátrida y parásito”, pues lo que nunca ha sido diálogo, sino más bien monólogo, solo pretende condenar a la sumisión, a la anestesia de las fuerzas, al silencio de la resignación que lleva a asumir la vida como Sísifo.

 

protesta-estudiantil-01No sé ustedes, pero yo no veo mi vida como un esfuerzo absurdo a lo Sísifo. Me sé libre y con derechos, con deberes. Y protestar es ambas cosas. Por eso, calle y unidad, pero con estrategias definidas y plan. Este gobierno debe cambiar y Venezuela debe ser liberada. Si no salimos a protestar por ser colonia cubana, me resta decir que nos mereceríamos el futuro próximo por cobardes. Una manifestante ucraniana decía que si no se vencía el miedo, no se lograría nunca nada. Es cierto. Si nos sentamos a esperar, muy pronto nos hablará directamente Raúl Castro en lugar de Maduro. El descaro será mayor, al igual que el caos.

 

Si Capriles sabe algo que ignoramos que nos explique. Pero si lo que desea es esperar las elecciones del 2019, de verdad… Venezuela no aguanta. No aguantan ni los chavistas ni los de la oposición. Dios quiera que entre todos articulemos la salida. Si desear esto significa ser radical, entonces muchos lo somos.

 

Un dato importante: no podemos esperar a que el Gobierno resuelva los problemas del país, además, porque la destrucción que presenciamos no es gratuita. Es adrede, a propósito. Es parte del proyecto castrocomunista para terminar de cerrar la jaula. Por eso, con estas personas se habla de “otro” modo; de un modo que no nos haga cómplices ni nos someta a su juego.

 

 

 

 

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