Una explicación de historia al Presidente

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Carlos Lozano

Carlos@carloslozano.com
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El Presidente Maduro ordenó al Gobernador Ameliach cambiar el nombre a la Avenida Henry Ford, en la Zona Industrial de Valencia, “por el de un sindicalista o el de Alí Primera”. Aunque alardea de su sindicalismo y de ser un presidente obrero, no le encuentra explicación -afirmó él mismo- a que una avenida venezolana lleve el nombre de un capitalista imperial, y se pregunta “¿qué ha hecho ese señor por la patria?”.

Le aclaramos al Presidente que Henry Ford fue un trabajador, un mecánico que tuvo perseverancia e iniciativa y se lanzó a construir por sí mismo un auto en su pequeño taller, cuando la industria automovilística empezaba y un automóvil era privilegio de millonarios.

Ford fue un hombre soñador con muchos defectos, incluyendo posiciones políticas abiertamente erradas. Pero mientras se equivocaba en lo político, tuvo también un propósito de vida que debería llamar la atención de un ex sindicalista. Ford no trabajó para construir un automóvil para ricos. Su filosofía fue crear un estilo de trabajo que le permitiera hacer autos que pudieran ser comprados por los trabajadores estadounidenses, algo impensable en aquellos tiempos.

Y lo logró; aplicó exitosamente el sistema por entonces novedoso de ensamblar autos en una línea continua. Con esa técnica, Henry Ford puso en la calle el primer auto en el mundo con un precio de venta lo suficientemente bajo para que lo pudiera comprar cualquier obrero. El revolucionario Ford “T” salió a la venta con un precio inferior a los 300 dólares por unidad, al alcance hasta de los más modestos trabajadores, algo que no ha logrado el chavismo con sus autos iraníes y chinos.

Gracias al empeño de Henry Ford los estadounidenses pobres pudieron tener su propio auto, y el mercado automotor se convirtió rápidamente en una columna fundamental de la economía de Estados Unidos. Los miles de baratos Ford T condujeron a que el gobierno nacional y los gobiernos estadales, se vieran obligados a construir miles de kilómetros de carreteras y a que la gasolina elevara a la industria petrolera a niveles entonces impensables.

Ford cometió muchos errores personales como su antisemitismo, con lo cual coincidió con ideas del fallecido Presidente Chávez y, suponemos, del propio Nicolás Maduro, en cuyo Gobierno las relaciones con Israel no han mejorado. Pero la innovación de producir autos, prácticos y a muy bajo costo para que los trabajadores pudieran ser propietarios de un vehículo, fue toda una revolución. Eso, al menos, debería conocerlo Nicolás Maduro.

 

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Un Comentario;

  1. Luis Esteban Alvarez Larrauri said:

    Muy buen artículo!. Indica la ignorancia del Masburro!

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