El ABC de Zoilo Nieto – Candidato al Congreso de Colombia

“El Gobierno venezolano pretende justificar con los colombianos que viven acá, su propia incompetencia de crear políticas económicas que valgan la pena”.

“El Gobierno venezolano pretende justificar con los colombianos que viven acá, su propia incompetencia de crear políticas económicas que valgan la pena”.

Venezuela es el primer destino de nuestros emigrantes. Represento al Partido Conservador y soy muy buen amigo del expresidente Uribe. En Venezuela tenemos colombianos sin papeles ni documentos, señala el aspirante al congreso en representación sus connacionales en el extranjero, en las elecciones que se realizarán del 3 al 9 de marzo.

 

Macky Arenas

 

Es colombiano, girardoteño para más señas y muy orgulloso de serlo. Vivió en su país hasta los 19 años cuando marchó a Estados Unidos. Comenzó en Nueva York, ganando solo 2,50 dólares por hora; luego trabajó en una bomba de gasolina donde le pasó de todo, hasta un asalto a medianoche. Con el tiempo fundó su propia organización, una escuela de idiomas llamada Sony Language Center, que hasta hoy ha egresado 350.000 personas en el mundo y tiene presencia en cinco países. En Inglaterra lleva una universidad que ofrece diferentes carreras. Hoy, a la edad de 49 años, lucha por un puesto en el Congreso de Colombia para hacer valer los derechos de los colombianos dispersos por el mundo. Esto fue lo que nos dijo, a su paso por Venezuela, para los lectores de ABC de la Semana.

 

¿Cuál es su interés en llegar a un cargo de representación popular?

 

— Quisiera ver a los 5.000.000 de colombianos que tenemos en el exterior en un nivel más alto de donde están. Los colombianos fuera de Colombia estamos atrasados con respecto a otras comunidades como los ecuatorianos, mexicanos o dominicanos. Parece increíble pero es la verdad.

 

— ¿A qué se debe?

 

— En términos de migraciones, al gobierno colombiano le creció la diáspora y no se dio cuenta. Aún no hay quien le hable al oído a nuestro gobierno y le informe sobre nuestras necesidades. En Venezuela, por ejemplo, tenemos colombianos sin papeles ni documentos, les da miedo hasta salir a la calle. Es una situación muy grave, pero no hemos tenido la iniciativa de otros.

 

— ¿Cuál es su propuesta?

 

— Crear la Casa Hogar Colombia, una entidad que se va a encargar de defender a los colombianos en el exterior, de apoyarlos cuando tienen problemas de documentos o de encontrar trabajo, cuando enfrentan problemas de salud o de acceso a la educación. Igualmente para desenvolverse en el campo de la cultura: son muchos los colombianos artistas, pintores, escultores, tallistas, ceramistas, andan por el mundo y no saben como respaldarse. La entidad que proponemos tiene que salir directamente del gobierno.

 

— ¿Qué antecedentes tiene?

 

— Los ecuatorianos sacaron el Cenami, que es una secretaría que reporta directamente a Presidencia. En la actualidad, los colombianos están bajo los consulados y éstos bajo la cancillería que es lo que los norteamericanos llaman Departamento de Estado o lo que nosotros llamamos Ministerio de Relaciones Exteriores. Pero estos atienden todos los asuntos internacionales de un país, la diplomacia, las relaciones con los gobiernos y por allá, en un rincón, están los 5.000.000 de colombianos que andan por el mundo. Y así ha pasado por décadas. Ya es hora de que nos independicemos de esta burocracia y tengamos nuestra propia secretaría para que nos reportemos directamente a Presidencia.

 

— ¿Cómo lograría eso?

 

— Por ello mi aspiración política, mi objetivo es hacerlo a través del voto de los colombianos que viven en el exterior. Voy con el N ° 401 del Partido Conservador para la Cámara de Representantes, en circunscripción internacional.

 

Grandes remesas

 

— ¿Le costará mucho al Estado colombiano la Casa Hogar Colombia?

 

— No altera el presupuesto. Sólo pido que maximicemos los recursos. Los colombianos aportamos al país 4.500.000 de dólares en remesas que enviamos cada año. Somos la segunda economía del país. Adicionalmente, los consulados nos cobran 50.000.000 de dólares en tarifas consulares, las más caras del mundo. De allí se forma un fondo rotatorio con 22.000.000 de dólares. Todo lo que pido es que de ello relocalicemos para migraciones, para Casa Hogar Colombia.

 

— ¿Dónde funcionaría?

 

— Básicamente en los primeros cinco países donde se encuentra la mayoría de los colombianos: Venezuela en primer lugar, Estados Unidos, España y Ecuador; el quinto puesto se lo disputan entre Chile y Argentina.

 

— ¿Usted ha visitado esos lugares en campaña?

 

— He recorrido muchas ciudades, estoy durmiendo sólo seis horas diarias. Mi propósito es convencer a todas las personas que pueda contactar para que despierten y entremos en niveles de educación, formación y conciencia más elevados ya que el primer problema a vencer es la desinformación de los colombianos en torno a esta problemática que es tan suya. De hecho, no saben siquiera que tienen dos representantes en el Congreso. Ignoran quiénes son esas personas. Mi trabajo es de difusión y de concientización. Los colombianos debemos saber que todo esto existe, que podemos tener algo mejor y que para ello deben salir a votar.

 

— Suponemos que los problemas de los colombianos en el exterior varían de acuerdo al país donde se encuentren. ¿Cuáles son comunes en todos?

 

— La mayor carencia de los colombianos en el exterior, en términos generales, es la deficiencia de atención de parte del gobierno colombiano y la falta de información sobre lo que es esta representación. En cuanto a necesidades, le cito las cinco primeras: problemas con sus documentos en el país donde se encuentran; no consiguen trabajo ni saben como obtener una homologación sobre sus títulos. Se han visto casos en que se disponen a homologar sin necesidad pues carecen de la información apropiada; problemas con las autoridades algunas de las cuales los maltratan por el solo hecho de ser colombianos; problemas con la falta de guía para optar por una buena educación; problemas de salud y hasta inconvenientes para trasladar un cadáver a Colombia cuando el fallecimiento ocurre en el exterior y no hay dinero, llaman al consulado y la respuesta es “lo siento, no tenemos presupuesto”. Todo eso hay que corregirlo y para ello debe crearse un ente directo, que se encargue solamente de esas cosas y no les cobre dinero por esos servicios. Los consulados colombianos hoy en día son simples colectores de dinero, son notarías públicas.

 

— Si usted gana esta representación, ¿qué ventajas o garantías tendrían los colombianos con su presencia y gestión?

 

— Nunca he sido un político colombiano y no me quiero parecer a ninguno de ellos. Dios me libre. En mi vida he sido inmigrante, empresario y educador. Todo lo que quisiera es tener la oportunidad de dedicar cuatro años sabáticos (que no van a ser tales, sino de lucha) a favor de los 5.000.000 de colombianos que estamos viviendo fuera de nuestro país. Pienso que 5.000.000 valen más que cualquier mermelada, como decimos en Colombia.

 

El empresario considera que “los consulados colombianos hoy en día son simples colectores de dinero, son notarías públicas”.

El empresario considera que “los consulados colombianos hoy en día son simples colectores de dinero, son notarías públicas”.

Paisanos en Venezuela

 

— ¿Son en realidad 5.000.000? ¿No será necesario un censo?

 

— Son 5.000.000 contados, aunque siempre se tiene que hablar con un average, ya que muchos ruedan por el mundo sin documentos adecuados, en un estatus irregular y tienen miedo de que, por contarse, las autoridades vayan a sus casas a deportarlos. Por otra parte, en muchos países es cierto que ocurren abusos con las deportaciones, lo he visto aquí en Venezuela, en Estados Unidos donde se ha contratado una empresa privada que los lleva en un avión, los sacan amarrados en cadenas de manos y pies, ni siquiera pueden ir al baño. Aún estando en territorio nacional esa empresa privada no los suelta y siguen amarrados hasta que no salen del avión, dos o tres horas después de haber llegado a territorio colombiano, a su propio país. Eso pasa porque la cancillería no tiene allí una persona vigilando lo que está pasando. Por eso nosotros ya no podemos depender de Cancillería. Necesitamos nuestra propia Secretaría independiente, reportándose al Presidente.

 

— ¿Está realmente el Partido Conservador respaldando este proyecto?

 

— Soy miembro del partido y llevo una campaña pluralista, soy muy buen amigo del presidente Uribe y públicamente me ha ofrecido su respaldo. No han sacado candidato por el exterior, pero él ha dicho en muchos foros que el candidato ideal para los 5.000.000 de colombianos es Zoilo Nieto, refiriéndose a mi candidatura y a esta iniciativa de Casa Hogar Colombia.

 

— Venezuela es clave para esta campaña, ¿qué impresiones se lleva de esta visita y de los colombianos en nuestro país?

 

— Lo que hace el Gobierno venezolano es justificar con los colombianos que viven acá su incompetencia de crear políticas económicas que valgan la pena. Cuando usted oye al presidente Maduro diciendo que el 40% del producto se va hacia los contrabandistas colombianos y que el colombiano viene a traer criminalidad, todo ello es arrogante y falso. La verdad es que el colombiano es emprendedor y muy trabajador y, como toda comunidad, tenemos un patito feo, pero lo cierto es que satanizar al colombiano es una buena manera de escudar el no tener resultados. Venezuela no tiene productividad porque el gobierno persigue a los comerciantes y a los empresarios. Si no estimula a los emprendedores la productividad se viene al piso y la gente se empobrece. Es una ecuación igual en todas partes. Así que el problema no es el 40% de los productos que se van fuera, sino que Venezuela necesita incrementar su productividad.

 

— ¿Cuál es el balance de su paso por Venezuela, ha tenido buena receptividad?

 

— Ha sido muy interesante la reacción de los colombianos en todas partes cuando escuchan mi propuesta de tener Casa Hogar Colombia. Inmediatamente dicen “es exactamente lo que necesitamos”. Este proyecto de ley lo voy a presentar y a pelear, pero tiene 15 o 20 años de retraso. Es tarde pero no podemos darnos por vencidos, hay que hacerlo. Si salgo electo, lo primero que voy a hacer, el primer día, el primer minuto antes de juramentarme es presentar la ley.

 

— ¿Considera que has sido exitoso en su vida fuera de Colombia?

 

— Con mucho esfuerzo llegué a convertirme en empresario. Tengo una cadena de escuelas de idiomas en Estados Unidos. Llevo 30 años viviendo en Nueva York.

 

— ¿Financia su propia campaña?

 

— Por supuesto, tenemos que ayudarnos nosotros mismos, sobre todo porque este tipo de representación no tiene muy buena regulación. En Colombia hablar de 38.000 ó 40.000 dólares máximo de gastos que en la mayoría de los casos son donaciones en especie de amigos y colaboradores.

 

— ¿Cuánto dura la campaña?

 

— Ya las elecciones están encima, del 3 al 9 de marzo en los consulados. Siempre he tenido mucha inquietud social y llevo al menos 16 años involucrado en política, no directamente sino siempre apoyando a los colombianos. Mi movimiento ha estado siempre respaldando el tema del permiso de trabajo para colombianos en Estados Unidos: convencimos a 60 senadores en el Congreso y eso es algo verdaderamente increíble de lograr. Trabajé en la campaña del gobernador Pataky en Nueva York. Siempre he participado en política, pero de esa manera, apoyando y respaldando las causas y reivindicaciones justas para los colombianos. Hoy, espero esta oportunidad, la confianza de mis compatriotas para hacer más.

 

Leyenda para las fotos:

 

“El Gobierno venezolano pretende justificar con los colombianos que viven acá, su propia incompetencia de crear políticas económicas que valgan la pena”.

 

El empresario considera que “los consulados colombianos hoy en día son simples colectores de dinero, son notarías públicas”.

 
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