China se asfixia: el lado oscuro del milagro económico

24 Contaminación-China 2Pablo M. Díez / Pekín

Bajo una nube de polución que oculta el sol, el gigante asiático paga caro su crecimiento frenético. El cáncer de pulmón es ya la primera causa de muerte entre los hombres

Espesa nube de contaminación en la ciudad de Qingdao

Al paso que va, la contaminación dejará pronto de ser noticia en China. Lo raro, es decir la noticia, será ver el sol y los cielos azules. Así está ocurriendo este invierno en Pekín y buena parte del país, cubierto por una espesa nube de polución que oculta el sol y tiñe el cielo de gris. Una estampa apocalíptica que recuerda al Londres de la «Revolución Industrial», pero que contrasta con los futuristas rascacielos con luces de neón levantados al amparo del «milagro económico» chino.

La culpa la tiene el frenético crecimiento chino y el carbón que alimenta las centrales térmicas que producen dos tercios de la electricidad necesaria para que no se pare la «fábrica global». Al humo de las chimeneas e industrias pesadas de la costa se suman las emisiones de los más de 240 millones de vehículos que colapsan las grandes ciudades chinas.

Bajo una niebla que reduce la visibilidad a pocos metros, el Ayuntamiento de Pekín ha mantenido durante la mayor parte de esta semana la alerta naranja por contaminación, la segunda más grave dentro de una nueva escala decretada en octubre. Con 36.000 seguidores en el censurado Twitter, el medidor de la Embajada estadounidense llegó a detectar el miércoles más de 500 microgramos por metro cúbico de partículas inferiores a 2,5 micras (PM 2,5), tan pequeñas que se cuelan en los pulmones y causan serios problemas respiratorios. Veinte veces más de los límites fijados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que recomienda que no superen los 25 microgramos y considera que niveles por encima de 300 son muy peligrosos.

En Pekín, las emisiones de los tubos de escape de los coches generan el 22 por ciento de dichas partículas, seguidas del 17 por ciento que provoca el carbón y el 16 por ciento del polvo que levantan las obras. Este año, la capital tiene previsto cerrar 300 fábricas, pero el problema es que a la capital llegan los malos humos de la vecina provincia de Hebei, donde se localizan varias de las ciudades más contaminadas del país.

 

24 Contaminación-ChinaEl problema más grave

En medio del baile de máscaras que desfilaba por Pekín, el presidente chino, Xi Jinping, se vio obligado a aparecer en el popular «hutong» (callejón) de Nanluoguxian para calmar a la población, que descargaba sus críticas al Gobierno en las redes sociales. «Respirando el mismo aire y compartiendo el mismo destino», ensalzaba la propaganda oficial.

En Hebei, una de las provincias más contaminadas, Li Guixin demandaba al Gobierno una indemnización de 10.000 yuanes (1.179 euros) por sus problemas respiratorios y reclamaba máscaras gratis y subsidios para instalar purificadores de aire en las casas. Y, en la televisión estatal, un general del Ejército afirmaba que la nube de polución era el mejor escudo de China para defenderse de un ataque con armas láser de Estados Unidos.

Tan disparatados comentarios soliviantaban a la audiencia porque la contaminación ya se ha convertido en el problema más grave del país. Después de tres décadas de imparable crecimiento económico industrial, China está pagando un alto precio humano y económico.

 

Más cáncer de pulmón

El pasado verano, un estudio de la Academia Nacional de Ciencias descubrió que la esperanza de vida en el norte es cinco años y medio menor que en el sur debido a las partículas tóxicas que flotan en el aire. Así ocurre en Pekín, donde las muertes por cáncer de pulmón se han disparado un 56 por ciento entre 2001 y 2010. Siendo ya la primera causa de muerte entre los hombres, por encima de las enfermedades cardiovasculares, y la segunda en las mujeres.

«Si nos fijamos en el aumento de casos de cáncer de todo tipo, está claro que el medioambiente está teniendo un impacto terrible en la esperanza de vida en China», explica a ABC Isabel Hilton, editora de una web de referencia como chinadialogue.net. A su juicio, «China tiene que mejorar su medioambiente o el crecimiento se hundirá», pero calcula que «limpiar la contaminación de Pekín llevaría 20 años y mucha gente morirá antes». Además del dramático coste humano, que condenará a varias generaciones, la polución tiene un fuerte impacto económico porque hipotecará los gastos médicos del futuro y forzará inversiones millonarias para limpiar el entorno.

Ante la alarma social que ha cundido en China, el régimen anunció el año pasado una inversión 200.000 millones de euros para mejorar la calidad del aire en el próximo lustro. Esta misma semana, creaba otro fondo con 1.159 millones para financiar a las ciudades que hagan más esfuerzos en la lucha contra la polución, que ya llega incluso a Estados Unidos, al otro lado del Pacífico.

 

Tomado de ABC España

 

 
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