¿Le cae mal la leche? culpe a sus antepasados

INTOLERANCIA LACTOSA2N. R. C. / Madrid 

Científicos explican por qué el 61 por ciento de la población es intolerante a la lactosa

Los humanos somos los únicos mamíferos que en la edad adulta continúan bebiendo leche. Pero al 61 por ciento de la población le sienta mal, tiene dificultades para digerirla por su intolerancia a la lactosa. Sus organismos pierden la capacidad para digerir los azúcares de la leche tras los primeros años de vida porque dejan de producir una enzima necesaria para su digestión. Son personas que a la media hora de tomar un lácteo sienten náuseas, hinchazón o diarrea, entre otros síntomas.

En Europa se pueden encontrar muchos casos, pero la gran mayoría de personas con este tipo de intolerancia tiene ascendencia asiática y africana. ¿La intolerancia a los lácteos es por tanto solo una cuestión de origen étnico? No solo. La clave está en nuestros antepasados y en su capacidad para domesticar y cuidar grandes rebaños lecheros, explican investigadores de la Universidad de Pensilvania (EE. UU.) en la revista «American Journal of Human Genetics». Las personas, cuyos antepasados vinieron de lugares donde la ganadería podía mantenerse de forma segura, como en Europa, desarrollaron la capacidad para digerir la leche. Los que vivieron en climas calientes o muy fríos o donde había una mortalidad de ganado muy elevado como ocurría en África o en Asia no acostumbraron a sus sistemas digestivos porque dejaron de consumirla.

INTOLERANCIA LACTOSADe alguna manera, la evolución cultural, en este caso la domesticación del ganado, guió la evolución biológica humana.

Los investigadores estudiaron la intolerancia a la lactosa en 270 poblaciones africanas y euroasiáticas desde el sur de África hasta el norte de Groenlandia. Encontraron que el 61 por ciento de las personas estudiadas eran intolerantes, con un rango tan amplio que oscilaba entre el 2 por ciento de Dinamarca y el cien por cien de Zambia.

Aunque si todo es una cuestión de latitud y temperatura, ¿cómo podía haber trece poblaciones tolerantes que vivían cerca de otras que no lo eran en algunas partes de África y Oriente Medio? La explicación más probable a esta paradoja es el nomadismo, según los autores de la investigación. «Esos grupos que pueden beber sin problemas la leche eran nómadas que se movían estacionalmente para encontrar el forraje adecuado para sus ganados», explican.

Tomado de ABC.es

 
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