Protagonistas olvidados

Raúl Rivero

 

«A la muerte del abuelo implacable se descubre que el viejo era un borrachín empalagoso»

 

LA VENEZUELA caliente, fragmentada, empobrecida y caótica que dejó congelada bajo la propaganda la gestión de 14 años de Hugo Chávez, explotó a principios de febrero en las manos torpes de Nicolás Maduro y arde hoy frente a las cámaras gracias al coraje de los estudiantes y a la lucidez de un grupo de jóvenes políticos opositores. En el país sudamericano pasó lo que suele suceder en ciertas familias gobernadas por personas autoritarias y estrictas. A la muerte del abuelo implacable y severo se airean las cuentas del tío ladrón y se descubre que el viejo era un borrachín empalagoso, un donjuán arruinado. Se dejan de hablar los hermanos queridos y se descubre que el odio se repartía en la casa, mejor que el pan en los almuerzos.

En Venezuela se sabía todo: el desabastecimiento, la inseguridad de los ciudadanos, la imposición de una ideología, los militares comprados o retirados a la fuerza, las trampas al sistema democrático y la inconformidad de grandes sectores de la población. Pero una combinación de represión y demagogia conseguía que el grupo de poder, con la experiencia de sus asesores cubanos y una buena iniciativa privada, mantuviera el control en las calles.

Las jornadas de protestas que promovieron y sostienen las organizaciones estudiantiles obligaron a Maduro y a todos sus cómplices, camaradas, pedigüeños y aprovechados de la región a presentarse en público con todo el esplendor de sus miserias. Y han mostrado, silenciosos, turbados y con la vista en el infinito, a líderes de diferentes registros políticos como la chilena Michelle Bachelet o el mexicano Enrique Peña Nieto.

Estos casi dos meses de manifestaciones, que los venezolanos han pagado con 34 muertos, 450 heridos y miles de presos, son el aviso del fin de un carnaval que deja sin capuchones a muchos personajes de aquellos lares. Las jornadas de rebeldía desmantelan también las fachadas de instituciones como la Organización de Estados Americanos (OEA) porque es ofensivo maniobrar, callarse o dudar ante la violencia de un régimen que utiliza el poder del ejército, la policía y de pandillas paramilitares contra su pueblo.

Los estudiantes anunciaron que no van a dejar de salir a reclamar pan y libertad. Así es que volverán a enseñar la realidad de Venezuela. Y los retratos de una banda de indiferentes y rufianes.

Tomado de: elmundo.es

 

 
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Un Comentario;

  1. Ricardo E. Römer G. said:

    Decir que por las manos torpes de Maduro sucede lo que vivimos es también aseverar que si Chávez estuviese al mando, cantaría otro gallo y tendríamos otra situación. ¡Eso es falso!
    Lastima que el Comandante Supremo no está para vivir el debacle, el cáos y la desintegración de su parapeto con la Bicha por delante.

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