DERIVA HACIA LA POBREZA SOSTENIBLE

col-pedro-bernardo-celis-150x150Pedro Bernardo Celis
@ProfPBCelis
pbcelis@usb.ve

 

El Instituto Nacional de Estadística (INE) informó en su página Web que la pobreza se incrementó en seis puntos porcentuales en el país. En apenas un año, casi dos millones de personas pasaron a engrosar las estadísticas de pobreza en Venezuela. Estamos retrocediendo a los niveles de pobreza de 2004 en muy corto tiempo. Venezuela ha vivido incrementos en los indicadores de pobreza en ocasiones anteriores. En la crisis bancaria de los noventa, y en el paro petrolero de inicios del milenio, los venezolanos vivimos retrocesos importantes en nuestra calidad de vida. Sin embargo, estos retrocesos son fácilmente asociables a circunstancias económicas del momento. Fueron coyunturales. Cabe destacar que este nuevo retroceso es totalmente estructural. Ha sido previsto una y otra vez por diferentes expertos de la economía. El deterioro en calidad de vida que estamos viviendo, ocurre a pesar de que no hay condiciones coyunturales en el mundo para que Venezuela lo sufra. En otras palabras, a pesar de seguir contando con un precio de petróleo estable y sostenido, ¡tenemos casi dos millones de pobres más!

 

pobreza venezuelaParafraseando al desarrollo sostenible, los venezolanos hemos logrado, en 15 años de castro comunismo, una pobreza sostenible. Indudablemente es logro de la revolución bonita. No es fácil destruir un país y todas sus instituciones tan rápido y con tanta efectividad. Y eso es lo que ha hecho el castro comunismo en Venezuela. En 15 años destruyeron a Pdvsa, nuestra única y propia gallinita de los huevos de oro. Destruyeron a todas las instituciones democráticas. Montaron nuevas instituciones paralelas dirigidas a eliminar la transparencia burocrática y a abonar la trampa de la corrupción. Crearon misiones para enriquecer a unos pocos y empobrecer a los demás. Impulsaron la impunidad para garantizar el control social. Todo eso fue hecho con la venia de los protectores de nuestra soberanía, y con la mirada indiferente de quienes ya pasaron a engrosar las filas de los más pobres.

 

Es difícil explicar a personas ajenas a la cotidianidad de nuestro país este fenómeno venezolano de incrementar, en casi dos millones más, el número de personas viviendo en pobreza, en apenas un año. Sobre todo es difícil explicarlo cuando contamos con precios de petróleo establemente altos, ya por varios años. Pero la realidad es que el régimen chavista aborrece el progreso. Obnubilados, tal vez por el poder, tal vez por la corrupción, o tal vez por su incapacidad de ser exitosos por sus propios medios, los chavistas reniegan del progreso de todo un país.

 

11 Instituto EstadisticasEn todos los países del mundo, sus ciudadanos tienen puntos de vista diferentes e incluso contrarios sobre como generar progreso de la mejor manera. Esas diferencias de concepto son humanas y enriquecen la vida de una nación. De una tesis y de una antítesis, siempre surge una síntesis. Pero en nuestro caso, el objetivo de nuestra tesis es el progreso, pero el de la antítesis chavista no, sino el poder por el poder mismo. Contra esto es difícil alcanzar una síntesis. Lamentablemente, quienes se abrogan para si el liderazgo opositor insisten en lograr una síntesis a partir de dos modelos totalmente incompatibles.

 

Podemos describir a nuestra Venezuela como un país a la deriva. Un país sin dirección ni propósito, donde cada quien hala por su lado. Como barco a la deriva, que esta a la merced de los vientos y de las corrientes, los venezolanos vivimos sometidos a la escasez, la inseguridad y la inflación. Sabemos con precisión que se requiere para eliminar estos flagelos sociales, pero por alguna extraña razón, no lo hacemos. Estamos muy ocupados. Los enchufados chavistas, haciéndose más ricos. Los opositores de la Mesa de la Unidad Democrática intentando un diálogo de sordos para compartir el poder. Y los demás, intentando sobrevivir. Pero todos a la deriva.

 

En el marco del pensamiento sistémico, nos topamos con frecuencia con el arquetipo de la deriva hacia el bajo desempeño. Este arquetipo ocurre cuando permitimos que los estándares de desempeño sean influenciados por bajos desempeños anteriores. Generamos así una erosión continua de los propios estándares. Bajo la trampa de este arquetipo, el sistema social deriva hacia cada vez un más bajo desempeño. Año a año evaluamos el desempeño anterior y fijamos las nuevas metas para el año siguiente. Año a año fijamos metas cada vez menos exigentes, cayendo en la deriva hacia el bajo desempeño. Es así que los actores del sistema social nos acostumbramos a un desempeño generalizado cada vez más pobre, cada vez más mediocre.

 

Evitamos la trampa de la deriva hacia el bajo desempeño si mantenemos el estándar de desempeño absoluto y no relativo al desempeño pasado. Pero cuando el progreso no es el objetivo de un sistema social, el único resultado solo puede ser la deriva hacia la pobreza sostenible. Los venezolanos lo estamos viviendo en carne propia.

 

 

 

 
Pedro Bernardo CelisPedro Bernardo Celis

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