LA CONVERGENCIA CAMBIARIA DE RAMÍREZ

Rafael RamirezLa canasta básica cuando Maduro se encargó del poder, se compraba con un salario mínimo y medio, ¡hoy se necesitan 4 salarios mínimos!, ¡una inflación efectiva de 290%! 

 

Asesores británicos-franceses que trabajan en la reestructuración de pasivos de Pdvsa, aconsejan a Ramírez de algo que no comprende, que unifique el precio del dólar;  en otras palabras, libere restricciones y desmonte el control de cambio. Ramírez aunque dice estar de acuerdo en la convergencia en un solo precio para el dólar, expone que no puede desmontar el control de cambio porque desaparecería el control sobre la gente y sus empresas montado por Chávez en F-2003. Por ello eleva cuatro plegarias para que los precios del petróleo brinquen por los eventos en Iraq, y así financiar su  conundrum cambiario de racionar unos dólares que no existen. ¿Cuáles serían entonces las implicaciones de una convergencia o unificación del tipo de cambio del más bizarro esquema cambiario alguna vez utilizado?

 

Fin de mundo para los administradores del control de cambio, control político, como lo bautizó Chávez en Febrero 2003. Al eliminar el control se perdería el dominio de los ciudadanos que hoy opera a través de las limosnas en dólares administradas con tres carpetas full de la data más privada del individuo, documentos apostillados, juramentos, largas colas, malfuncionamiento de la página Web y calarse el mal trato e ineficiencia de la banca que tramita las solicitudes para necesidades elementales; viajes, remesas, estudios, salud, etc. El control ciudadano es para el gobierno un  mecanismo de sobrevivencia política que impone un alto costo de transacción a la economía, a la gente y sus empresas, el precio que la gente paga para satisfacer el régimen de controles que reprime políticamente el mercado cambiario, para obtener la limosna cambiaria.

 

Ese control también se impone a empresarios para producir bienes y servicios. Así,  las subastas que no llegan, los controles ex ante/ex post, matraca, deudas, y todo un complejo mapa de perversiones políticas, financieras y económicas, en fin, altos costos de transacción, a los cuales hay que agregar el costo de militares fiscales administradores de puertos y la dictadura económica que extremó el régimen de Maduro. En definitivas cuentas, pagando un “premium” del 40% sobre la tasa Sicad II –el dólar fantasma – para ir a un mercado gris bajo el costo de “ajusticiamiento” por un régimen de regulaciones forajidas.

 

La gente se pregunta, ¿cuál es el precio “real” de un dólar para un ciudadano/empresario al término de su vía crucis por el dólar estrujado por la maquinaria de permisos, corrupción y fusiles? ¿Cuál es el precio efectivo del dólar Sicad I.II en teoría diez y cincuenta bolívares? Pongámoslo así; ¿Cuál es la tasa de cambio efectiva en Sicad I, II? ¿Qué monto de costos de transacción se suman en Sicad I, II ¿Póngale Ud. los bolívares sobre los 10 y 50 Bs./$ de Sicad I/II?

 

Sigamos la lógica del control que penaliza el mercado del dólar y la evolución de su precio y de la tasa de cambio desde que Ramírez se convierte en CEO de la economía hasta trazar la ruta de devaluación del 550%, que ha depredado el poder de compra de gente y sus empresas, con el resultado neto de inflación, empobrecimiento, descapitalización; colas, racionamiento. Para demostrar el empobrecimiento veamos un indicador básico que nos describe la vorágine de empobrecimiento en curso. La canasta básica en Enero 2013 cuando Maduro se encargó del poder, se compraba con un salario mínimo y medio, ¡hoy se necesitan 4 salarios mínimos!, ¡una inflación efectiva de 290%!  Haga Ud. sus propias cuentas y compute la velocidad de su empobrecimiento. Como observa,  ¡la “inflación efectiva” calculada de esa relación de salarios mínimos y precio de la canasta básica no es de 60%, no de 100%, sino de 290%!

 

La devaluación, como mecanismo de realineación de los precios del dólar es una jugada obligada, un costo sobre el consumidor que viene compensado con la introducción de libertades económicas, menos impuestos, racionalidad del gasto público, etc.; garrote y zanahoria, puedan movilizar la economía y crecer. Nada de eso ha pasado, Ramírez le cayó a garrotazos a la economía, devaluación y financiamiento inflacionario del déficit fiscal e hiperinflación, contracción económica. Los amigos de la devaluación cargados de dólares sin embargo ¡celebraron la mega devaluación, el pueblo paga!

 

Todo ese desastre socioeconómico causado por la devaluación viene de una cadena de causalidad de dos factores, el colosal déficit fiscal  –28% – y agotamiento de renta petrolera  –petrodólares – que impacta la caja de Pdvsa, cae producción, crecen costos financieros y presiona el peso de su deuda, costos de producción, el peso de los acuerdos con China, Petrocaribe, ALBA, la subvención a Cuba, (Cuba nos pesa el 30% del déficit fiscal) que han amarrado ex ante el precio de realización del petróleo, todo ello en una cadena causal que han drenado petrodólares y reservas, el broche que cierra el círculo vicioso depredador del control de cambio, convertido en un inservible mecanismo de racionamiento de los escasos petrodólares.

 

 

 

 

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