EL VUELO MH17 ANÁLISIS MILITAR
¿QUIÉN PULSÓ EL BOTÓN?

02 Avion MiraLa confusión sigue siendo la compañera de la tragedia en el derribo del Boeing 777 de Malaysia Airlines. Alguien miente en el cruce de acusaciones entre el Gobierno ucraniano y las tropillas prorrusas. Pero, ¿quién? Tal vez la llave del misterio se encuentre en manos (antenas, sensores, cámaras) de algún secreto satélite de observación que, presumiblemente, fuera situado sobre la zona a raíz del comienzo del conflicto. Los datos que pudiera transmitir resolverían el enigma o, al menos, ayudarían a tratar de aclararlo.

Dentro de la mutua atribución de culpabilidades, cabría centrar el análisis en el propio misil asesino. No parece probable que forme parte del arsenal ucraniano ni del catálogo de armas disponibles por los partidarios de Moscú. El sistema BUK, en cualquiera de sus versiones, que la OTAN designa como SA-11 ‘Gadfly’ y SA-17 ‘Grizzly’, es complejo y caro.

Ucrania no se encuentra en disposición económica de adquirirlo. Incluso ha ido reduciendo en los últimos años el presupuesto para la mejora y el mantenimiento de la flota de MiG-29, su principal avión de combate.

misilesPor otra parte, aunque pudiese costeárselo, le resultaría innecesario. Solamente una gran potencia puede encontrar utilidad operativa o disuasoria en un sistema capaz de destruir blancos aéreos a 25.000 metros de altitud. Tampoco cabe pensar en un regalo de Rusia. Ninguna de esas grandes potencias fabricantes y usuarias de material tecnológicamente puntero envía a otros sus mismos productos.

Ninguno de esos gigantes militares, industriales y políticos (Estados Unidos, Rusia), ni de importancia secundaria pero considerable (Francia o los consorcios europeos), obsequia o vende a sus aliados, no ya a países menos alineados, el mismo material y con las mismas capacidades del que disponen los ejércitos propios. Solamente, en el caso de lo que Estados Unidos vende a Israel puede hablarse de igualdad de calidad y prestaciones.

Y si ni siquiera una nación, aunque se trate de la menesterosa Ucrania, posee en principio un sistema de la sofisticación y el precio del BUK, ¿cómo va a disponer de él un ejército bien organizado, sí, pero pequeño e irregular, entre la milicia y la guerrilla?

Samantha Power, embajadora de EEUU en la ONU, asegura que Ucrania está en posesión del sistema BUK, pero que no lo tiene desplegado en el área. También afirma que, a causa de su complejidad técnica, no puede ser manejado por los separatistas sin la intervención rusa. 

Es de suponer que Power reúne más y mejor información que nosotros. Aun así, resulta raro, por superfluo, que Ucrania tenga instalado el BUK en alguna parte de su territorio. Y si es así, dudamos que se encuentre operativo. Respecto a los rebeldes, coincidimos con ella en que no pueden usar el sistema sin la ayuda rusa. La ayuda o la directa aportación de un sistema del que los secesionistas, en buena lógica, carecen.

 

¿Quién pulsó realmente el botón?

 

@elmundo.es

 
Carlos ToroCarlos Toro

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