La política unitaria es la salida

hombre-siluetaSi algo tiene que agradecerle la oposición venezolana a Ramón Guillermo Aveledo en su paso por la coordinación de la MUD es la mesura en el discurso, la ponderación con que llevó a los diversos factores a coincidir en temas necesarios para el avance y fortalecimiento de la oposición.

Es cierto que algunos le reclamaron un cierto aire de Lord inglés que no cuadraba con el griterío en que el chavismo y una parte de la oposición han convertido la arena política, pero la imagen que proyecta Aveledo sin estridencias ni sobreactuación, es la de un político de convicciones claras y metas definidas, y eso sin duda fue un elemento importante para que los venezolanos se convencieran que lo de la unidad es en serio,  que la oposición democrática está obligada a ir más allá de las coyunturas electorales.

Este punto es precisamente el que ocasiona la renuncia de Aveledo y nos obliga a preguntarnos:    ¿está la MUD lo suficientemente madura para trascender lo electoral y discutir con las tendencias y el país un plan de acción enmarcado en la Constitución para sustituir al gobierno de Maduro?

Por el momento las diferencias no son insalvables y lo primero que tenemos que entender que una cosa es política unitaria y otra muy diferente es política única. En la oposición existen diversas maneras, distintos factores que difieren en EL COMO. La diversidad unitaria de la oposición en este momento más que una debilidad como lo expresa el chavismo es una fortaleza, pues dibuja un organismo vivo, dinámico, al contrario del chavismo que impone y exige una política única a su militancia, condenando con ello la dialéctica necesaria que todo proceso histórico según las tesis marxistas requiere para desarrollarse.

En este escenario de renuncia de Aveledo la MUD tiene varias opciones, incluida la opción de mantener a Aveledo junto a dos representantes de las tendencias que han provocado la crisis. La   coordinación compartida  es de todas las opciones la más viable, se puede dar con Aveledo o sin él, en todo caso esta fórmula le daría más amplitud a la MUD, abriría el debate reconociendo las diferencias y permitiría el diseño de una estrategia unitaria con metas a corto, mediano y largo plazo.

Las otras opciones suponen escoger un político que reúna el mayor consenso posible para que ejerza la vocería, y contribuya a  trazar el camino unitario. Hay varios nombres que ya suenan como posibles coordinadores, cualquiera de ellos que acepte coordinar la MUD si ese es el caso, tiene a sus espaldas el enorme legado que deja Ramón Guillermo Aveledo, quien surfeó las situaciones más difíciles con entera gallardía, defendiendo lo que hay que defender, y aceptando las críticas que si las hubo y las hay. 

 
Carlos OchoaCarlos Ochoa

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