El ABC de Noel Álvarez – Promotor de Gente y expresidente de Fedecámaras
“Hay que acostumbrarse a convivir con la nueva forma de hacer política”

“Queremos lograr la reconstitución de los partidos, no acabar con ellos”.

“Queremos lograr la reconstitución de los partidos, no acabar con ellos”.


A nosotros no nos puede definir ni nos puede separar la ideología. Para que una democracia madure y se desarrolle tiene que haber participación política responsable. El futuro del país es incierto en las manos de unas personas que no tienen suficiente piso como para tomar decisiones, opina el dirigente social.

Manuel Felipe Sierra

Ejerció la presidencia de Consecomercio y posteriormente de Fedecámaras. Es ampliamente valorada su actividad gremial en el sector económico. Desde hace dos años promueve el movimiento Gente, una plataforma donde confluyen organizaciones gremiales y comunitarias comprometidas con el cambio democrático. Precisamente sobre esta iniciativa conversó con nosotros para los lectores de ABC de la Semana.

 

 

— ¿En qué consiste este nuevo proyecto de Gente?

— Gente es un proyecto muy importante que ya tiene dos años en etapa de expansión y de consolidación. Estamos a punto de lograr la autorización del CNE para funcionar legalmente como una organización política. Sin embargo, esta connotación de “partido político” se la da el CNE, nosotros lo hemos denominado “movimiento”, porque de alguna forma hay mucha gente que ha satanizado el término de partido político, cosa con la que no estoy de acuerdo, pero lamentablemente es una matriz de opinión que se ha venido creando a lo largo del tiempo y ello ha generado la antipolítica. Cosa con la que no estoy de acuerdo porque las organizaciones no tienen la culpa de lo que hagan sus dirigentes, pero bueno desafortunadamente esto ha venido sucediendo.

 

— ¿Y cómo surgió?

— Nosotros cuando comenzamos a pensar en la organización de Gente, decidimos presentar una propuesta a la población que fuera atractiva y diferente a lo que viene sucediendo, no tiene ningún sentido crear una organización que repita lo mismo que viene pasando con los partidos políticos. Además, nos dimos cuenta de que había una serie de detalles que podían ser mejorados en un movimiento nuevo como el que estamos creando. Lo primero que identificamos es el tema de lo que se llama “el centralismo democrático” que es la forma de organización que se da en todos los partidos en Venezuela tradicionalmente desde la década del 28, cuando se crearon los primeros partidos en el país. Una pirámide completamente vertical donde hay una serie de personas que están en el vértice y que toma las decisiones por todo el mundo, mientras que la gente, los que están en la base, tienen formas de opinión pero no de decisión. Queremos crear un movimiento en redes, donde fundamentalmente participen todos los ciudadanos y sea lo más horizontal posible, donde el acceso a las decisiones pueda estar en casi todos los niveles de la organización. Tenemos que lograr una integración de la experiencia política con la inexperiencia pero con la voluntad política de hacer cosas para el país. Hay que acostumbrarse a convivir con una nueva forma de hacer política, porque al final del día lo que trata la política es buscar las soluciones para los problemas del pueblo.

 

— ¿Y el sesgo ideológico?

— Nosotros lo trascendimos, porque cuando comenzamos a ver lo que íbamos a hacer lo primero que establecimos es que para ser una organización horizontal como la que queremos ser tenemos que darle un espacio de participación a todas las personas. Dentro de los nodos que creamos para que se integre la gente (que no son más que un grupo de personas con intereses comunes) pueden haber copeyanos, adecos, comunistas, socialistas, progresistas, de cualquier índole. A nosotros no nos puede definir ni nos puede separar la ideología. Uno de los grandes pensadores de esta teoría que se llama “organización modular” es Robinson Salazar, yo tuve la oportunidad de conversar con él y me decía que la única forma de crear un movimiento de estos es que no tenga ideología política, porque ella no te puede definir.

 

— Sin embargo, ello no quiere decir que no puedas construir un ideal político…

— Exactamente, y además de un ideal que nos identifique, una serie de temas, principios y valores que también nos definan como organización. Es decir, me refiero a que no nos estamos abrazando a las ideologías tradicionales que existen en el mundo, como el nacionalismo, socialismo, liberalismo y anarquismo, que son las cuatro grandes ideologías que existen el mundo. Además, el ciudadano que tiene la necesidad de ingresar a un partido no tiene que parecerse al movimiento político, más bien éste tiene que parecerse a la sociedad a la cual pretende dirigir. Es decir, si la sociedad se expresa de múltiples formas tenemos que evaluar cómo nos convertimos en un espejo de ellos para poder ser sus fieles representantes.

 

“Tiene que rescatarse la labor primigenia de la política, que es solucionar los problemas del pueblo”.

“Tiene que rescatarse la labor primigenia de la política, que es solucionar los problemas del pueblo”.

Reconstitución de los partidos

 

— ¿Y esa no es una expresión de la antipolítica?

— ¡Para nada! Todos tenemos que estar convencidos que para que una democracia madure y se desarrolle tiene que haber participación política, lo que pasa es que tiene que ser política responsable. Tiene que rescatarse la labor primigenia de la política, que es el intento de solucionar los problemas del pueblo, pero también la aplicación de los principios y valores de la política. No puede ser que un dirigente diga una cosa y que inmediatamente salga a hacer otra totalmente contraria. Si nosotros logramos hacer eso estoy seguro que vamos a darle un gran beneficio a Venezuela. Sin embargo, no es que yo quiera sentarme en alguna trinchera a tirarle a los partidos, soy de los que cree que tienen que reconvertirse y cuando nos referimos a la oxigenación política, es porque queremos servir como guía y como base para que los partidos se regeneren de alguna forma y se reconcentren en hacer sus actividades, para que puedan volver a la que fue su labor inicial. Queremos lograr la reconstitución de los partidos, no acabar con ellos, porque al final nosotros también somos una organización política y como cualquiera tenemos vocación de poder, pero hay una vocación mucho más importante para nosotros y para Venezuela, que es la vocación de cambio. Nosotros nos hemos propuesto la identificación de necesidades del pueblo bajo mecanismos modernos, eficientes, tratar de lograr la solución de los problemas. Tenemos una organización moderna que va a representar y que de alguna forma va a interpretar las necesidades de la gente, y para ello creamos los nodos. Adicionalmente, tenemos quince módulos que son como un árbol y hacia abajo tienen las ramas que son los nodos. Por ejemplo, el módulo de salud crea los nodos de médicos, enfermeros, etc.

 

— ¿Se podría decir que de alguna manera Noel Álvarez pasa de la dirigencia empresarial a la dirigencia política?

— Sí, claro. Sin embargo, sigo identificado, para mí esa fue una etapa de enseñanzas, de aprendizaje muy importante, le debo muchísimo al sector empresarial, sobre todo en mi desarrollo profesional y personal. Yo siempre he dicho que la carrera empresarial es como hacer cuatro carreras y algunos postgrados, tú aprendes muchísimo porque aprendes de materias que ni siquiera tenías ideas que existían, y cuando eres dirigente tienes que aprender muchos temas para hablar, discutir y para representar a la gente, eso te permite ampliar tu espectro y eso fue lo me dejó el sector empresarial. Por supuesto, también me deja preocupaciones como ciudadano que en realidad siempre he tenido, porque yo vengo de un pueblo muy pobre y siempre tuve muchas inquietudes sociales. Por ello, cuando ingresé al sector empresarial siempre traté de ayudar a los que menos tenían y a los más débiles. Fundamentalmente siempre trato de ver cómo me logro identificar con personas que no tienen posibilidades de desarrollo para apoyarlos. Pero ya trascendí esa etapa y hoy en día estoy en el ámbito político tratando de hacer lo mismo, evaluando cómo podemos identificar la problemática de los más pobres.

 

— ¿De qué forma?

— Hay que buscar el equilibro y ver cómo podemos hacer, sin crear divisiones odiosas, no es que le vamos a quitar al que tiene más para darle al que tiene menos, yo creo en el desarrollo armónico de la sociedad donde todos podamos subir, unos apoyados por otros, con un desarrollo armónico amparado en políticas públicas claras y eficientes que permitan el desarrollo de todos. Como decía Lula Da Silva, que los ricos sean más ricos pero que los pobres sean más ricos también, eso lo tenemos que lograr. Hemos visto a todos los gobiernos decir que quieren a los pobres pero no les interesa que dejen de serlo porque van a perder su caudal político y su caudal electoral, incluso el ministro de Educación, Héctor Rodríguez, lo dijo en una oportunidad. Esa es una forma de pensar muy arcaica y con una visión reduccionista de lo que puede ser la sociedad. Yo creo en el beneficio social y económico y en que la gente debe tener independencia para tomas sus decisiones.

 

Noel Álvarez 2Poder político

 

— En el ámbito económico, ya se han anunciado medidas que según Nicolás Maduro, va a ser una transición hacia el modelo socialista productivo, lo cual quiere decir que es diferente al que han implementado hasta ahora, que ha sido todo lo contrario.

— Yo tengo mucha desconfianza con todo lo que representan las medidas que el Gobierno implemente, sobre todo porque no son transparentes, este es un Gobierno atípico completamente en ese sentido. A tal punto, que conversaba en estos días con un grupo de personas que saben del tema y les preguntaba si tenían conocimiento de los acuerdos que han hecho con el Gobierno chino y nadie tiene una versión clara de lo que pasa. Aquí el Presidente y sus ministros anuncian una serie de medidas y ya, no se puede ni preguntar sobre ello. Entonces, yo tengo severas dudas de que éstas puedan ser eficientes porque ni siquiera ellos están convencidos y además, pareciera que no tienen el poder político para implementarlas, porque cuando vemos que Rafael Ramírez da marcha atrás y dice que no están dadas las condiciones para aplicar la unificación cambiaria, significa que el ala radical del PSUV le está ganando la partida.

— Pero también hay necesidades que son ineludibles.

— Claro, pero depende de lo que va a pasar. Fíjate, hay algunas necesidades que son ineludibles como tú dices que es la generación de recursos y hay dos vías para generarlos, lo que no podemos generar dólares porque como país no podemos imprimirlos. Entonces, hay algunos mecanismos y el Gobierno los está utilizando: el endeudamiento con China, por ejemplo, que le genera una serie de recursos y les permite correr la arruga en la parte internacional con los dólares y en la parte interna, tienen además la devaluación, el endeudamiento y de alguna forma, la emisión de monedas. Sin embargo, y aunque lo paguen con la inflación, el tema para ellos no es el de la generación de recursos. La economía socialista productiva no va a poder ser productiva mientras que no estén convencidos de que el sector empresarial es importante para desarrollar el ámbito económico.

 

— ¿Y los cambios que han mencionado en relación al control cambiario?

— Claro, pero aún cuando haya un cambio único no hay un mercado transparente, siempre va a existir un mercado que presionará la medida y generará inflación, porque nosotros no tenemos la suficiente cantidad de dólares para satisfacer la demanda de la población. Pero como la confianza no existe, ellos no pueden liberar el control de cambio. El Gobierno no tiene las políticas claras, no hay una aplicación transparente de éstas, esas medidas no va a resultar de nada, eso es “correr la arruga” fundamentalmente. Dentro de unos meses vamos a estar discutiendo nuevas medidas para nuevamente actualizar, para tratar de estabilizar el cambio en la moneda, pero no hay una política clara. Mientras no se libere el control de cambio y no se liberen los controles de precios van a seguir habiendo estas distorsiones. Entonces, el futuro del país es incierto en las manos de unas personas como estas que no tienen suficiente piso político como para tomar decisiones que involucren de alguna forma la confrontación con sus radicales internos, pero sí están generando malestar en la población.

 

— ¿Y el aumento de la gasolina? Que además curiosamente todo el mundo entiende que es necesario…

— Es que una cosa es el destino que se le vaya a dar a esos ingresos, pero el hecho cierto es que el precio de la gasolina tiene que ajustarse. La oposición se opone a esta medida simplemente porque el Gobierno lo propuso y a veces la política se opone porque “hay que oponerse”, pero lo que tenemos que hacer es exigirle al Gobierno transparencia y lograr de alguna forma medidas compensatorias para quienes salgan afectados con este incremento. Estas son medidas que hay que tomar, a pesar de que tengan un costo político e inflacionario, independientemente de que el Gobierno intente calmar la situación.

 

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