La leyenda negra de Roman Polanski y Woody Allen

Woody Allen - Roman Polanski
Woody Allen - Roman Polanski
Woody Allen – Roman Polanski

Arancha Moreno

 

Los dos directores cinematográficos arrastran un pasado lleno de sombras que sobrevuelan sus brillantes carreras.

¿Hasta qué punto se tapa los ojos Hollywood cuando el culpable o sospechoso es una leyenda? La reflexión es inevitable cuando se mira a dos de los cineastas más importantes del panorama actual, Roman Polanski y Woody Allen, cuyo pasado oscuro se guarda en un cajón, ajeno a unas carreras que siguen brillando sin demasiadas consecuencias.

Aunque su situación no le impide hacer cine, Polanski es un fugitivo. Hace cinco años que fue detenido en Zurich, después de que la Interpol emitiese una orden de arresto internacional en 2005 por haber mantenido relaciones sexuales con una menor en Estados Unidos. Aquel episodio había ocurrió tres décadas atrás, en 1977, cuando el cineasta se acostó con la niña de 13 años Samantha Geimer durante una sesión de fotos en la que hubo champán y drogas. En aquel año, cuando el hecho salió a la luz, Polanski cumplió 42 días en prisión, pero meses después huyó de EEUU tras creer que el juez podía encarcelarle hasta 50 años. 

Lo extraño del caso reside en que, durante treinta años, el director no tuvo que dar explicaciones sobre su fuga estadounidense. Vivió en Europa libremente, entre España, Italia, Alemania, Suiza y Túnez. Pero sabía que no podía volver a suelo estadounidense: su condición de prófugo le impidió acudir a la gala de los Oscar a recoger el premio al mejor director por ‘El pianista’, que le otorgaron en 2002. También rodó ‘Oliver Twist’ en Praga con actores británicos. Evitó América durante todo este tiempo, hasta que hace nueve años se ordenó su detención, que se hizo efectiva en 2009 cuando se dirigía al Festival de Cine de Zurich. Entonces pasó dos meses en una cárcel suiza, y tras pagar una fianza de 3 millones de euros cumplió el arresto domiciliario en su casa de Gstaad. Al año siguiente, las autoridades suizas rechazaron la petición de extradición a EE.UU y volvió a ser libre. A pesar de ello, la Interpol le considera un fugitivo.

Cinco años después, Polanski continúa ejerciendo su profesión y libre de ataduras, siempre que no salga de los únicos tres países donde está a salvo de la extradición: Francia, Polonia y Suiza. Pero durante casi cuatro décadas se ha hecho la vista gorda a un capítulo que oscurece la historia de un director que ha seguido haciendo leyenda en el cine. Y ahora, cinco años después de su arresto, se presentará en público en el Festival de Cine de Locarno para recibir un premio especial y acudir al estreno de su nueva película, ‘Venus de las pieles’.

Mucho antes, el director padeció el suceso más negro de su vida. El 9 de agosto de 1969, mientras Polanski grababa un largometraje en Londres, la banda de Charles Manson entró en su casa de Beverly Hills y asesianron a cuchilladas a la mujer del cineasta, la actriz Sharon Tate, que estaba embarazada de ocho meses. La intérprete murió desangrada, colgada del techo junto a Jay Sebring, y otros invitados aquella noche también fueron apuñalados. Aunque los motivos nunca quedaron del todo claros, uno de los móviles que se barajó fue la película ques estaba realizando Roman, ‘Rosemary’s Baby’, que trataba sobre la práctica de satanismo y el advenimiento del hijo del diablo, por la que había sufrido amenazas de grupos esotéricos.

 

Los supuestos abusos de Allen

 

Más ambigua es la acusación que pesa sobre Woody Allen, cuya hija Dylan Farrow ha declarado públicamente que fue violada por su padre desde los siete años. Veinte años después de aquello, la joven volvió a destapar en The New York Times un capítulo de supuestos abusos sexuales realizados por el cineasta: “Cuando tenía siete años, Woody Allen me tomó de la mano y me llevó a un altillo oscuro y parecido a un armario en el segundo piso de nuestra casa. Me dijo que me tumbase boca abajo y que jugase con el tren eléctrico de mi hermano. Luego abusó sexualmente de mí”.

Aunque los hechos fueron denunciados aquel mismo 1992, nunca llegaron a presentarse cargos contra el cineasta. La acusación salió a la luz en medio de la tormentosa separación de Allen y Mia Farrow, madre de la joven, que ganó la custodia de sus hijos en los tribunales. Ahora, Dylan reabre viejas heridas y se dirige a los que, según ella, miraron al otro lado: “¿Qué pasaría si hubiera sido tu hija, Cate Blanchett? ¿Louis CK? ¿Alec Baldwin? ¿Y si hubieses sido tú, Emma Stone? ¿O tú, Scarlett Johansson? Tú me conocías cuando era una niña, Diane Keaton, ¿me has olvidado?”, escribió.

La carta se publicó días después de que su hermano Ronan resucitase los supuestos abusos del director, cuando rindieron tributo a Allen en los Globos de Oro. La versión choca con la de Moses, hijo adoptivo de Mia Farrow, que niega que su hermana haya sido acosada por su padre. “Por supuesto que Woody no abusó de mi hermana. Ella le quería y siempre quería verle cuando llegaba de visita”, afirmó a la revista People. La versión de Moses coincide con la del propio acusado, ya que ambos aseguran que todo es invención de Mia: “Por supuesto, yo no abusé de Dylan. La quise y espero que un día comprenda que ha sido engañada y utilizada por una madre más preocupada por su propio enfado que por el bienestar de su hija”, escribió Woody Allen también en The New  York Times.

Las de Polanski  y Allen son, pues, dos historias con un pasado negro, uno probado y otro envuelto en una aureola de incertidumbres. Cabe plantearse por qué Polanski no ha terminado de rendir cuentas a una justicia con la que incumplió hace 40 años, y por qué no se lleva a los tribunales los supuestos abusos de Allen, para resolver si debe rendir cuentas o, de lo contrario, limpiar una historia que empaña gravemente su imagen. ¿Hubiera sido de otra forma si no se hubieran apellidado Polanski y Allen? 

 

 

 

 

Un Comentario;

  1. Marcela Marcolini said:

    A este artículo le falta rigor e investigación. Por lo menos en lo que a Polanski respecta. Cuando cometió el delito, porque no vamos a negar que lo hizo, hubieron una serie de situaciones confusas (Samantha tenía 13 años, pero ella y la familia la habían hecho pasar por 18 años para sacarse fotos en bikini para la revista Vogue, el día de las fotos fue “sola”, etc), pero….bebieron alcohol, tuvieron sexo, ella era una niña y él un adulto. Por esto, Polanski fue apresado, fue a juicio, fue condenado y cumplió con la condena en USA. No solo cumplió condena, sino que indemnizó a la víctima y a la familia, e incluso pidió disculpas públicas. Pequeño detalle que se le escapa a su nota…El asunto es que cuando salió de la cárcel, tuvo el mal tino de menospreciar al juez, que estaba en campaña en ese momento y mandó a a apresar a Polanski, con la excusa de haber dejado cabos sueltos en la condena, a esta demanda Polanski no responde y se escapa. Desde ahí es prófugo, porque hubo un pedido de captura que no cumplió y desde ahí sólo debe moverse en países en los que no hay convenio de extradición con USA.
    En su artículo también menciona otro episodio oscuro en la vida de Polanski como el asesinato de su esposa Sharon Tate. Ella si, murió desangrada, pero producto de las múltiples heridas por arma blanca, pero no fue colgada junto a Jay Sebring. Poco tiempo después Manson declaró que se equivocó, pensaron que matarían a la familia de un juez, que efectivamente había alquilado esa casa de verano, pero luego cambió las fechas y en ese cambió entró Sharon Tate y amigos, ya que Polanski estaba en preproducción de un film en Europa. La hipótesis de que eso puede devenir por realización de una película sobre satanismo, es sólo parte de las habladurías populares, por no decir “chismes”. Por lo que, “la pasión por la verdad” a la que refiere el título del espacio, en este artículo deja mucho que desear….

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