Miedos de políticos

miedoParte de la decadencia de la política como práctica innovadora atañe a las características que ha tomado el oficio: se ha hecho corriente asumir la mediocridad y la cautela como instrumentos electorales por puro miedo de no gustar al “pueblo”.

Tal miedo asume muchas caras y aristas pero creo que algunas son muy relevantes: a) Miedo a no “comprender al pueblo”; la diferencia entre un político electorero y un gran líder que orientará la transformación del país es que el primero persigue votos y el segundo gente.

Además, ¿quién es el pueblo? ¿La mujer analfabeta con cinco niños en un rancho? ¿La enfermera profesional que vive en una casa de bloques (no rancho) frisada por dentro como son buena parte de las de los barrios? ¿Yo? ¿El dueño de una bodeguita de pueblo? ¿Una ama de casa que vive en un súper bloque? ¿El hombre gay burla de la cuadra? ¿La que casi muere en un aborto? ¿El herido por una bala perdida? ¿El malandro que se convierte en pran? ¿El ingeniero de la Misión Vivienda? ¿Los profesores universitarios? ¿Los empresarios? ¿O todos en sus diferencias y problemáticas específicas? b) Miedo a los valores como motor de la política.

La política del siglo XXI es la política de causas e identidades que no se subsumen al estómago. El chavismo ha tenido éxito porque se ha convertido en una identidad social, política y espiritual que puede resumirse en un graffiti que vi hace años: “con hambre y sin empleo, con Chávez me resteo”.

Si se sigue pensando que esto es “paja” continuaremos perdiendo elecciones. Con ideas nuevas y audacia se puede enfrentar el culto a la personalidad que nutre el sentimiento revolucionario chavista, no solamente de agua, comida y gas.

  1. c) Miedo a la verdadera innovación. Da pena ajena oír que son rollos de clase media temas como el atraso tecnológico, el matrimonio homosexual, la legalización de la marihuana, el aborto, la limitación de los derechos individuales que significa el control de cambio, la persecución ideológica, la debacle educacional, la ecología, la cultura, la falta de futuro.

Si estos temas no captan “el voto del pueblo” es porque los líderes de ese pueblo son conservadores y no saben presentar una oferta real para todos. Una mirada a otros países de América Latina puede ayudar.

  1. d) Miedo al debate público con argumentos, en lugar de puntas o acusaciones veladas. Ejemplo: la MUD en 2014.
  2. e) Miedo a leer. No solamente el mero dato informativo es suficiente; es necesario el análisis y la profundidad, el trato con nuevas ideas y proyectos. El antintelectualismo militante criollo saltará inmediatamente con que no hay tiempo para leer.

Mi respuesta es que si Betancourt, Caldera, Petkoff, Churchill, Lenin, Pompeyo Márquez y Trotsky tuvieron tiempo para leer y escribir, cualquiera tiene a menos que carezca de seso.

  1. f) Miedo a Hugo Chávez: quien no pueda lidiar con su imagen ni colaborar con su olvido pavimenta el camino para el peronismo a la criolla.

 

 

 
Gisela Kozak RoveroGisela Kozak Rovero
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