Valkiria: cuando la muerte rondó a Hitler

Coronel Claus von Stauffenberg

Coronel Claus von Stauffenberg

Arancha Moreno

 

Alemania honró la memoria de los héroes germanos que atentaron sin éxito contra el dictador nazi en julio de 1944.

 

Imagen de la película Valkiria, que llevó al cine la famosa operación contra Hitler.

En 1944 Alemania avanzaba en la conquista del mundo, pero los alemanes tenían miedo. Miedo a morir en el frente, bajo las bombas de los aliados. Miedo a tener que huir, a ser hechos prisioneros o a acabar en un campo de concentración. Bajo ese clima de temor se fraguó uno de los atentados que podría haber cambiado la historia contemporánea: matar a Hitler. Pero la ‘Operación Valkiria’ nunca llegó a buen puerto.

El golpe fue planeado y ejecutado por un grupo de oficiales del ejército alemán, organizados por el coronel Claus von Stauffenberg, cuyo objetivo era dar un golpe de estado y asesinar al dictador. Por aquel entonces, Stauffenberg era un militar que había regresado a Berlín tuerto y manco, tras haber sufrido graves heridas en África. Para entonces había abandonado su fe incondicional en el nacionalsocialismo y era ya consciente de los asesinatos en masa del régimen, dirigido por un dictador al que obedecía en la práctica, pero al que odiaba en secreto. Y decidió actuar contra él.

El golpe fue planeado en el cuartel Bendlerblock de Berlín. El día 20 de julio, Hitler tenía una reunión con el Estado Mayor en la ‘Guarida del Lobo’, un búnker subterráneo en Wolfsschanze, la actual Polonia, que se convirtió en el lugar del atentado. Stauffenberg se adentró en el edificio y colocó un maletín con dos artefactos explosivos en la sala de mapas, bajo la mesa de Hitler, con los que pretendía acabar con su vida. Pero no consiguió su propósito. Las bombas acabaron con la vida de cinco militares, pero al führer sólo le causaron heridas leves. La mesa, muy robusta, impidió que los daños fueran a mayores, y dejaron a Hitler unas cuantas astillas en las piernas y una leve sordera que arrastró desde entonces.

El coronel regresó a Berlín después de ver la humareda desde fuera, sin saber que los explosivos sólo habían estallado de forma parcial y lejos del dictador. Se deshizo de la otra bomba y volvió a la capital alemana pensando que había conseguido su propósito. A las tres de la tarde, el general Friedrich Fromm recibió una llamada en la que confirmó que Hitler había sobrevivido al ataque, por lo que se frustraba así su plan de que las tropas de reserva obedeciesen a la movilización. La ausencia de Stauffenberg en la reunión le puso en el punto de mira, y empezaron a preguntar por él. 

alemania homenaje‘Creía que debía hacerlo por Alemania’

A la siete de la tarde, Hitler llamó a Goebbels para contener la revuelta en Berlín. En el bando conspirador empezaron a dividirse entre los que querían seguir adelante y los leales al dictador, y estalló la lucha entre ellos. El general Friedrich Fromm se desmarcó de la operación y arrestó a Stauffenberg y a otros tres cómplices del golpe. Él mismo presidió el consejo de guerra sumarísimo que condenaría a muerte de forma inmediata a los cuatro conspiradores capturados, desobedeciendo la orden oficial de Hitler dada a Remer de capturar vivos a los conspiradores. A medianoche del 21 de julio, los cuatro hombres condenados fueron fusilados en el patio del edificio donde se planeó el atentado. 

Los cuatro hijos de Stauffenberg fueron separados de la madre e ingresaron en un orfanato, donde se les cambió de apellido. Después de la guerra, la familia logró reunirse de nuevo. Su historia fue llevada al cine en 2008 en Valkiria, un largometraje dirigido por Bryan Singer, en el que Tom Cruise encarnó al coronel alemán.

operacion-valquiria-tom-cruise-dvd-original-nuevo-4588-MLA3705737794_012013-FSetenta años después, Alemania sigue rindiendo su particular homenaje a estos héroes que supieron “elegir entre actuar o no actuar”, que decidieron “no ser cómplice cuando los demás están equivocados”, como ha declarado el presidente alemán Joachim Gauk. Los cuatro hombres que idearon el atentado.

En el proyecto histórico Memoria de la nación, el hijo mayor del coronel asesinado rememora el momento en el que oyó por radio que se había realizado un atentado contra el führer, y cómo su madre, embarazada en aquel momento, le confesó quién lo había perpetrado: “Fue papá, creía que debía hacerlo por Alemania”. Por ese motivo, Stauffenberg se jugó y perdió su vida, aunque fue en vano. De haberlo logrado, la muerte de Hitler habría terminado con la Segunda Guerra Mundial y salvado a 10 millones de víctimas de la barbarie bélica. 

 

 

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