Sobre como podrán los niños aliviarse en las escuelas públicas cuando….

estatua-nino-orinandoLa presidenta de la Federación Venezolana de Maestros, afirma que en Carabobo hacen falta más de 220 nuevas escuelas. Lo mismo debe ocurrir en el resto del país. Si estas escuelas no existen entonces hay millares de niños fuera del sistema educativo.

Esta afirmación es tan cierta que pude ser corroborada con un pequeño ejercicio del lector. Pregúntense y pregunte a sus vecinos si en la comunidad se ha construido alguna nueva escuela pública en los últimos 15 años. La respuesta, con casi seguridad, es que no.

Las revoluciones, a falta de logros económicos, suelen señalar como conquistas las que logran en educación, salud y deportes. Esta revolución de mentirijillas, también nos ha hecho retroceder en este campo.

La matrícula escolar está congelada, la deserción ha ido en aumento y la calidad de la educación, no cesa de deteriorarse.

En un intento absurdo de maquillar los datos sobre rendimiento estudiantil, ahora a los profesores prácticamente se les obliga a aprobar a los estudiantes. Si además añadimos que el déficit de profesores es cercano al 20%, tenemos que graduamos bachilleres que, en algunos casos, no han visto ni castellano, ni biología, ni matemáticas, simplemente porque “no hay profesor”.

Pero, ojo, las desgracias, nunca vienen solas y en la educación venezolana, esto no es la excepción. Los planteles educativos no cuentan con presupuesto para mantenimiento y la mayoría de ellos están en el suelo. Hace poco varias comunidades del sur de Valencia, han amenazado con no dejar abrir los planteles, donde estudian los hijos de los vecinos, porque sencillamente no reúnen condiciones mínimas de salubridad y seguridad.

Mientras tanto, en el país del petróleo a 100 dólares, se siguen comprando aviones, tanques de guerra y armas. Con lo que cuesta uno solo de estas máquinas de guerra y muerte, se podrían reparar todas las escuelas del país.

El nuevo año escolar esta por comenzar hoy y no hay garantía alguna de que estos problemas se resuelvan.

Los especialistas han calculado que comprar los útiles y uniformes escolares este año, costara alrededor de tres salarios mínimos. No es difícil imaginar que miles de niños se quedaran sin útiles. Cierto que gobernaciones y alcaldías hacen esfuerzos para ayudar en la distribución de estos rubros, pero la ayuda siempre es limitada y jamás llega a cubrir la matrícula escolar completa.

Esta es otra de las incongruencias de esta autonombrada revolución socialista. Estudiar se ha hecho un lujo.

Esta más que clara la intención del gobierno. La educación no es importante, no es importante formar en valores. El grueso de la “inversión” social se ha ido por el albañal de la dadiva. El gobierno, como lo ha dicho en innumerables ocasiones, necesita a los pobres siempre pobres, necesita que vivan de las migajas que caen de la mesa del presupuesto nacional. La educación que es la única herramienta poderosa e insustituible para salir de la pobreza, es la cenicienta de este régimen.

Ya se ha dicho. El gobierno quiere mucho a los pobres, pero los quiere pobres.

Estracto editado del original
TÍtulo: Educación sin escuelas

 

 

 

Los sanitarios no funcionan

 
Julio Castillo SagarzazuJulio Castillo Sagarzazu

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