LA MISION MIEDO

Aedes Aegypti Mosquito

 

El miedo es la nueva misión que tiene programada el Gobierno para que los venezolanos no dudemos de que estamos viviendo en una especie de paraíso terrenal en el que solo nos falta sarna para rascarnos. Lo que se procura es que la historia de nuestros días sea la oficial, la que viene en los boletines de las burocráticas oficinas de prensa, que hablan de las supuestas bondades de un régimen que, en quince años, habría superado lo que no hicieron los gobiernos democráticos en 40 años.

 

Antes de aplicar el miedo, para que no se critique la realidad del país, el gobierno descubrió que impidiendo la compra de papel, los diarios independientes van a desaparecer por lo cual el estilo informativo será el oficialista. Para eso, creó una corporación que no solo es la que importa papel sino la que tendrá su agencia publicitaria que, en este caso, será el organismo propagandístico del régimen.

 

Después fueron puestos presos, o se emitieron órdenes de captura, a todos los líderes que puedan optar a cargos de Presidente de la República, alcaldes o gobernadores de lo cual son ejemplos Henrique Salas Römer, Leopoldo López, Daniel Ceballos y Enzo Scarano.

 

La novedad es negar los problemas que se presentan por la desastrosa administración iniciada por Hugo Chávez y continuada por Nicolás Maduro, quien está demostrando que es más radical y cruel, aunque el primero es el comandante eterno, el invencible, al que le compusieron su propio padre nuestro y le están levantando altares.

 

Quizá, tomando en cuenta que la gente se reía de los montajes de que la oposición preparaba magnicidios en contra del presidente, sustituyeron esta estrategia por presuntas guerras organizadas por el imperio que nos compra el petróleo. De tal manera que la escasez de alimentos, detergentes, medicinas, cosméticos y el alza de precios son consecuencia de una guerra económica y no de la negación de divisas a las empresas privadas para quebrarlas o del acaparamiento oficial de la producción, destinada al contrabando que llevan a Colombia mafias como cuota del poder militar que sostiene al Gobierno.

 

Pero el colmo de este sainete es la afirmación del Presidente de la República de que la epidemia de dengue y chikungunya que existe en el país es parte de una guerra bacteriológica por lo cual no son picadas de mosquitos las que producen estas enfermedades, sino virus inoculados a los venezolanos desde el imperio.

 

El mayor escándalo se formó cuando el presidente del Colegio de Médicos de Aragua, Angel Sarmiento, denunció la muerte de ocho personas por una extraña dolencia que producía sangramiento, lo que hizo presumir que se trataba del temible virus del ébola.

 

El diario El País, de España. reseñó -de manera sarcástica- que en vez de dar una explicación sobre las evidentes demostraciones de una epidemia, el gobernador de Aragua, y luego el Presidente, acusaron a Sarmiento de “terrorismo psicológico”, lo tildaron de fascista y ordenaron una investigación penal en su contra. Maduro incluso señaló que en el hospital de Aragua habrían intentado meter un virus como parte de una “guerra bacteriológica” contra su Gobierno.

 

Lo que no se sanciona son los actos de corrupción cuando son cometidos por los fieles de la cúpula política. De ello sí que hay sobradas evidencias.

 

NOTA: Como en otras ocasiones, cedemos nuestro espacio editorial a una columna de especial interés.

 

 

Artículos relacionados

Top