La venta de ‘El Universal’ y la falsificación de documentos

Un nuevo giro en el asalto a los medios independientes en la Venezuela chavista: los directivos de la empresa española Epalisticia serán demandados en Panamá por falsificación de documentos tras su compra de El Universal. Para quienes no han seguido de cerca este culebrón de la vida real, una empresa española de 3.500 euros, registrada hace poco más de un año, se hizo con El Universal, uno de los periódicos más antiguos y respetados de Venezuela. Según la información de los registros, dicha empresa, Epalisticia, tenía solo un socio: la panameña Tecnobreaks Inc. Cuando contacté al dueño de Tecnobreaks, el venezolano Carlos Odín Velazco, para preguntarle de dónde había sacado los millones para adquirir El Universal, me dijo: “esa empresa nunca funcionó y yo soy un ciudadano de clase media baja y jamás he tenido ese dinero (sic)”.

Tomé la sorpresa del dueño de Tecnobreaks como genuina. Igual continué investigando la compra. Hace unos días, al darme cuenta que Velazco ya no aparecía como dueño de Tecnobreaks, le llamé por teléfono para preguntarle si había vendido su empresa a Eduardo Escribano López de la Osa, José Luis Otero Basanta y José Antonio López de la Torre, los tres españoles que figuran como directivos de Epalisticia, y ahora de Tecnobreaks en Panamá. Su respuesta me dejó perplejo: no fue informado por su agente panameño de una supuesta reunión extraordinaria de accionistas, realizada en febrero de este año, pero legalizada en julio después de que hice pública su relación con Epalisticia a través de Tecnobreaks. En dicha supuesta reunión, Alejandro Quiodetis (agente panameño) removió a Velazco del cargo, nombró a una nueva junta directiva —compuesta por Eduardo Escribano López de la Osa, José Luis Otero Basanta, y José Antonio López de la Torre— y aumentó el capital de Tecnobreaks de 10.000 a 1.000.000 dólares.

El primer socio de Epalisticia era otra empresa fantasma llamada Mediterranean Search, accionista de Banesco International.

Velazco me aseguró que desconocía la participación de su empresa en compra de El Universal, así como las supuestas reuniones subsiguientes en las cuales básicamente le quitaron su empresa. Dijo que tanto él como su familia han recibido amenazas, pero consideraba justo limpiar su nombre. En una comunicación recibida este jueves, Velazco afirma que está a punto de iniciar acciones legales en Panamá contra Quiodetis, López de la Osa, Otero Basanta, y López de la Torre por violaciones al Artículo 366 del Código Penal de Panamá, el cual reza:

Artículo 366. Quien falsifique o altere, total o parcialmente, una escritura pública, un documento público o auténtico o la firma digital informática de otro, de modo que pueda resultar perjuicio, será sancionado con prisión de cuatro a ocho años. Igual sanción se impondrá a quien inserte o haga insertar en un documento público o auténtico declaraciones falsas concernientes a un hecho que el documento deba probar, siempre que pueda ocasionar un perjuicio a otro.”

Todo esto va a traer una serie de consecuencias a los testaferros españoles tras la compra de El Universal. Probablemente tendrán que revelar durante el proceso legal a los verdaderos dueños. Velazco afirma haberle reclamado a Quiodetis sobre las maniobras ilegales para tomar el control de Tecnobreaks, y dice haber notado un nerviosismo particular en Quiodetis cuando le comentó que el primer socio único de Epalisticia (el segundo es Tecnobreaks) era otra empresa fantasma llamada Mediterranean Search, la cual aparecía en informaciones de registro como accionista de Banesco International, el consorcio de Juan Carlos Escotet.

Según Velazco, Quiodetis dijo que todo había sido un grave error. Queda por ver ahora qué responsabilidades atribuirá el sistema de justicia panameño a este “error”.

 

 

@ELPAÍS

 
Alek BoydAlek Boyd

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