El portero titular de Venezuela es suplente en el Valladolid

Dani Hernández

Dani Hernández perdió la titularidad en el club de la segunda división española, por atender el llamado de la Vinotinto.

Daniel G. Lifona 

Dani Hernández pasa por una situación complicada en el Valladolid, aunque da la sensación de sobrellevarla con valentía y decisión. No hay signos de amargura en sus palabras. Lo tiene muy claro: “Es un orgullo representar a mi país. Cada vez que me llame mi selección estaré disponible”.

El caso es que Dani Hernández es el portero titular de Venezuela a costa de ser suplente en su club. Así, literalmente. Acudir a las concentraciones de su selección le ha costado perder la titularidad en el Valladolid, un recién descendido a Segunda División que aspira a regresar a Primera esta misma temporada.

La campaña empezó muy bien para el venezolano después de unos meses difíciles, en los que estuvo cedido en el Asteras Tripolis de Grecia y volvió a Valladolid sin saber si contaban con él. Tras completar una buena pretemporada, jugó las dos primeras jornadas de la Liga Adelante con bastante acierto.

Aunque el club había fichado a Javi Varas, un portero con probada experiencia en Primera División, Dani Hernández contaba con la confianza de Rubi, su entrenador. Pero todo cambió cuando se marchó a jugar dos partidos amistosos con la Vinotinto, el 5 y 9 de septiembre.

La gira por Japón y Corea del Sur le hizo perderse la tercera jornada de Liga y un partido de la Copa del Rey. Javi Varas ocupó su lugar en la portería pucelana y, aunque cometió un penalti y fue expulsado en su estreno con el Valladolid, el sevillano regresó a la portería tras la sanción, algo que sorprendió incluso a Varas, quien reconoció que “no había sido el debut soñado” y que le había pasado factura “la inactividad”. Llevaba meses sin competir y casi sin entrenarse.

Dani Hernández disputó la cuarta jornada por la sanción de Varas, pero Rubi ya se había decantado por el sevillano para el resto de la temporada ante la certeza de que Dani Hernández no renunciaría a una nueva convocatoria de Venezuela en octubre. Y tampoco más adelante.

“No sé si me ha perjudicado. Creo que tengo la suerte de ser un jugador internacional y cada vez que me necesite mi selección estaré disponible. No sé si me beneficiará o no en mi club, pero yo intento ayudar todo lo que puedo. Creo que son dos cosas compatibles”, afirma Hernández, quien estos días está concentrado con Venezuela en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas (Madrid).

“Merece la pena acudir cada vez que te llama la selección porque es un orgullo estar representando a tu país. Además, tenemos un grupo muy bueno y disfrutas de verdad cada minuto que estás ahí. Siempre, siempre que me llamen será un placer“, destacó el hispano-venezolano.

Nada de esto ocurriría si la Liga Adelante se rigiese por el calendario de la FIFA como hacen otros campeonatos de Segunda y se interrumpiera la competición cada vez que hay compromisos de selecciones. “Es una pena que la Segunda División en España no funcione como en otros países. Ser internacional aquí parece que te puede restar“, afirma Hernández, de 28 años.

Para el venezolano es un error de planteamiento, porque va en contra de la propia competición y el espectáculo. “Hay otros países en los que la Liga también para en Segunda División cuando hay partidos internacionales. Lo organizan de otra manera para que suba el nivel de la Liga. Al tener jugadores internacionales, el nivel de la competición es mayor y eso favorece al espectáculo. Aquí tenemos el problema de que somos muchos equipos y el calendario está muy complicado”, explica.Hernández desearía no tener que elegir entre su club y la selección. “Es muy malo que tenga que pasar esto en Segunda División, que un jugador tenga que elegir entre esas cosas. Espero que tengamos un año tranquilo en Valladolid y que cada vez que tenga que ir con la selección, si me siguen convocando, que no sea ningún trauma. Desde el club nunca me han dicho nada con respecto a ese tema de la selección. Cada vez que me llaman estoy encantado de ir y trato de ayudar tanto allí como aquí”.

Está convencido de que aún puede recuperar la titularidad. “¿Por qué no? Confío en que estoy trabajando bien. He tenido una situación complicada este año aquí, un verano en el que quizá estaba más fuera que dentro, y he jugado bastantes partidos para lo que muchos podían pensar. Eso demuestra que estoy trabajando bien y trabajaré para tener oportunidades y tratar de aprovecharlas”.

Su futuro no le preocupa de momento, aunque tiene muchas esperanzas puestas en la Copa América del próximo verano. “Estoy a gusto trabajando en Valladolid, y creo que me encuentro en un buen momento de confianza, pero acabo contrato aquí y cuando acabe la temporada todo se verá. La Copa América puede ser importante para gente que acaba contrato como yo. Lo básico es centrarse en trabajar, en estar bien día a día, y seguro que eso dará sus frutos”.

El sueño de Hernández era jugar el Mundial de Brasil, y por eso pidió irse cedido a Grecia la temporada pasada, para tener más minutos y no quedarse fuera de la selección ‘Vinotinto’. “¿Qué niño no sueña con ir a un Mundial? Nosotros teníamos la posibilidad de ir y pensé que si íbamos al Mundial y me lo perdía por no estar jugando me iba a dar algo. Fui a Grecia con la intención de jugar y no me arrepiento de esa decisión. Mientras estuve físicamente bien jugué todo lo que pude. Hicimos una gran temporada para el Asteras Tripolis, nos clasificamos para la previa de la Europa League y fue un buen año. Probablemente, si hubiéramos jugado el Mundial habría sido todo diferente, pero no me arrepiento de haber ido. Estoy muy contento con la realidad que me toca vivir en este momento”.

El portero nacido en Caracas cree que el objetivo de Venezuela está cada vez más cerca. “Desde hace muchos años la selección dejó de ser la Cenicienta, cuando íbamos a jugar a cualquier campo y era un logro meter un gol. Ahora tenemos un sueño real, que es ir al Mundial. Hemos estado las dos últimas veces peleando hasta la última fecha y es una prueba de que se están haciendo bien las cosas. Cada vez más niños se dedican a jugar al fútbol, se van mejorando las infraestructuras y van saliendo mejores jugadores. Tenemos una generación bastante buena que merece ir al Mundial y que lleguen cosas grandes. Ojalá podamos llevar grandes alegrías al país”.

Tomado de Marca.com

 

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