La Barbie es hija de Maduro

Hace un año el Dakaso fue la respuesta del gobierno para intentar detener la caída de popularidad de Maduro y el PSUV a unos días de las elecciones municipales. Este año sin elecciones en diciembre la estrategia de la guerra por los “precios justos” que adelanta el gobierno para “las navidades felices” intenta convencer que la especulación es causa y no consecuencia de la inflación y el desabastecimiento. El pueblo de a pie ya no cree en las explicaciones de Maduro en relación al desastre económico, pero si le ofrecen un descuento en lo que sea no se cae a coba, y por necesidad, incertidumbre o por negocio para bachaqueo, se cala su cola con amanecida, lluvia y marcaje en el brazo con tal de obtener un bien a precio de gallina flaca.

Nicolás Maduro y la gente que lo acompaña en el gobierno carecen de sentido histórico, desconocen la importancia del relato épico, y por ello banalizan lo más sagrado que tiene todo proceso revolucionario que se estime: la simbología y la épica.

Un ejemplo de la banalización del proceso revolucionario es la oferta obligada en la venta de las muñecas Barbie, que representa todos los antivalores sociales, raciales y estéticos que supuestamente combate una revolución socialista que cuenta con un ministerio para la mujer, y un sin número de instituciones que en teoría deben velar por la estabilidad de los niños y los jóvenes.

El impacto que tienen los juguetes en la mente de las personas y la imagen que proyectan ha sido motivo de estudio y de legislación en muchos países, aquí en Venezuela se ha debatido por la violencia que promueven algunos videos juegos, y como estos afectan la mente de los niños y los jóvenes, la famosa Barbie, es la muñeca más criticada del mercado por crear un estereotipo de vida y una figura física que ninguna mujer puede tener, es un símbolo cultural y mediático que desde su creación en 1959 ha despertado controversias por la forma en que se ha utilizado la televisión para su mercadotecnia, su influencia icónica inspiró a Andy Warhol el principal exponente del pop art para un retrato que realizó en 1985, los diseñadores de moda la visten y no son pocas las estrellas del cine que le copian el vestuario y los accesorios. Cuando cumplió 50 años de ser lanzada al mercado la vicepresidenta de Mattel, afirmó: “durante 50 años Barbie ha inspirado a las niñas a ser aquello que desean ser”, y como si del Miss Universo se tratara: “la muñeca mostrará a las chiquillas que las mujeres pueden convertir sus ideas en realidades”.

¿Es la Barbie el símbolo de esta revolución socialista? La muñeca ha sido símbolo del consumismo capitalista más feroz, en su página web se puede leer: “Eres una muñeca, vive como una”. Si de vivir como una muñeca se trata, manejar un jeep, surfear y pasarla bien viajando sin preocuparse mucho por nada, no hay problema que haya terminado con su eterno novio Ken, aquí en Venezuela está Cheverito para convertir sus sueños en realidades, volando en los aviones de PDVSA, con escoltas, camionetas último modelo blindadas y todo lo que quiera y desee.

Ahora entiendo a Maduro, le anda buscando novia a Cheverito, lejanos quedaron los tiempos del “Patria, Socialismo o Muerte”.

 

 

 
Carlos OchoaCarlos Ochoa
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