El ABC de Enrique Alí González / Sociólogo y Antropólogo
“Nuestra Iglesia tiene cada vez mayor fortaleza social”

Enrique Ali 2

“Una de las cosas más significativas de la religión en Venezuela es el culto mariano”.

De las 1.200 fiestas colectivas que se realizan en el país y encontramos que el 70% son católica. En los altares familiares, predominan las imágenes de Jesús y la Virgen. La devoción mariana es muy profunda y genera mucho apego, sostiene el especialista.

Macky  Arenas

Se graduó de Sociólogo y Antropólogo en la UCV, además de haber cursado Estudios Avanzados de Teología con especialización en Ciencias de la Religión. Es uno de los más respetados especialistas en el culto mariano en Venezuela. Todos sabemos que somos un país mayoritariamente católico donde la devoción a las distintas advocaciones de la Virgen llena el corazón de los fieles. Todo el Año Litúrgico está pleno de festejos que expresan esa devoción desde hace más de tres siglos. Acabamos de terminar los actos en honor a La Chinita y ya tenemos encima la primera de esas festividades marianas que comienza con el calendario anual: la multitudinaria Procesión con la Divina Pastora que tiene lugar cada 14 de enero en la ciudad de Barquisimeto, estado Lara. Sobre ello y otros temas ofreció sus reflexiones para los lectores de ABC de la Semana. 

 

— Usted es antropólogo y teólogo, lo cual le permite una mirada muy integral sobre lo que es el culto mariano en Venezuela. ¿Qué representa como fenómeno? 

— Justamente, no sólo como católicos nos interesa el culto mariano, sino como fenomenólogos. Cuando se analiza la religión en Venezuela, especialmente lo que tiene que ver con el catolicismo popular, una de las cosas más significativas es el culto mariano. En el caso de nuestro país, en una oportunidad hicimos una muestra importante de las 1.200 fiestas colectivas que se realizan en el país y encontramos que el 70% son católicas y, de ese 70%, aproximadamente la mitad son marianas. Quiere decir que hemos recopilado la celebración de más o menos 57 advocaciones, tres o cuatro más que el famoso y magnífico libro del Hermano Nectario María, que logró  encontrar 51 ó 52. 

 

— Es una gran diversidad…

— Cada una se expresa, aun siendo la misma advocación, de manera distinta. Por ejemplo, la Virgen de Chiquinquirá, tenemos la del Zulia, la de Areque en Lara, donde la llaman “La Indiecita” mientras en Maracaibo la llaman “La Chinita”; está también la de Barinas y así podríamos citar varios casos. Pero la que aparece con mayor cantidad de fiestas el la Virgen del Carmen. 

 

— Ella es Patrona del mayor número de ciudades, curiosamente es Patrona de Barquisimeto, a pesar de que el culto por la Divina Pastora se ha sobrepuesto en la zona de Iribarren…

— Priva en el momento de la fiesta, pero como devoción se sigue manteniendo la tradición. Incluso en Barlovento, de 37 localidades donde realizamos una investigación sobre los patronos y patronas, la que más poblaciones tiene es la Virgen del Carmen pues San Juan es patrono en solo dos localidades de la zona, lo que te indica el profundo arraigo de la devoción por la Virgen del Carmen en todo el país. Algunos pensamos que tiene que ver con la ayuda que ella presta en el momento de la muerte.

 

— ¿La devoción por la Virgen es profunda o está impregnada de connotaciones no religiosas?

— Es muy profunda y genera mucho apego devocional. Hay personas que para manifestar su alejamiento de la Iglesia dicen: “No creo en curas, pero la Virgen es otra cosa”. Hay, además, anécdotas como la que se le atribuye a Luis Beltrán Prieto Figueroa, públicamente declarado ateo, quien proclamaba: “Yo soy ateo, pero creo en la Virgen del Valle”. Es innegable el puesto tan importante que ocupa la Virgen en la devoción del venezolano, creyente o no. Luego, como en todas las culturas, se da un proceso de centralidad, es decir, de inculturación, hacer que el Evangelio permee hacia la cultura, lo que viene haciendo desde hace muchos años, por su propia cuenta, la Virgen María. En sus distintas advocaciones, no solamente se convierte en una de las fiestas más importantes, sino que a partir de allí se generan otras influencias como la vinculación con la madre, con el niño, siempre la Virgen es vista como la que conduce a Jesús, a Cristo, nunca como sustituto de él. 

 

— ¿La fortaleza de su figura no ha produjo, en algún momento, ruido en la Iglesia?

— En algún momento, a partir del Concilio Vaticano II, se discutió en algunas parroquias la necesidad de rebajar la presencia de la Virgen porque ella podría “distraer” del camino a Cristo, lo cual hizo que la mariología sufriera una especie de bajón devocional. Pero Juan Pablo II comprometió el ejercicio de su apostolado con la Virgen  y resurgió el culto con fuerza. Cuando se analizan los hechos empíricos, como en la ocasión de un trabajo que nos tocó dirigir en el ITER, si nos fijamos en los altares familiares, tanto en familias de sectores marginales como de clase media, en el número de imágenes que se coloca predominan las de Jesús y la Virgen. Y cuando se entrevista a las personas, en ningún momento ellos ponen en entredicho que la Virgen conduce a Jesús, de manera que aquella creencia de que podría distraer, es una afirmación, por lo menos, sin sustento alguno. 

 

— ¿Las creencias alrededor de las intervenciones de la Virgen, como aquella de que Nuestra Señora Del Valle tomó partido por los patriotas en las batallas, son manipulaciones ideológicas o realmente la gente tiene fe en que esas cosas ocurrieron? 

– No puedo decir que tenga testimonios como para afirmar algo así, pero lo que sí es cierto es que la Virgen crea un cuerpo de identidad alrededor de ella tal y como lo crea en general la cultura católica. Es de resaltar que, en el caso de la Virgen, es una visión más militante pues el apego a la Virgen significa el apego a la madre, a la abuela, a la mujer. Y como las mujeres son las que han venido haciendo circular la devoción por la Virgen, ella va llenándose en una carga afectiva de mucha importancia para la conformación de la mentalidad de muchísimos venezolanos, lo cual hace que esa identidad en algunos momentos se pueda manifestar de diferentes maneras y actitudes. 

 

— La devoción a la Virgen, que data desde la colonia, ha generado una gran iconografía, música, testimonios milagrosos, variadas formas culturales que forman parte de nuestro patrimonio. ¿Han registrado ustedes de qué manera eso moviliza a la gente?

— Hay una especie de red enorme en el país que convierte a cada advocación en una referencia, no sólo regional sino nacional. Esas redes están permanentemente activadas y movilizadas, en contacto para dar testimonio de esas maravillosas manifestaciones de la Virgen, especialmente en las últimas dos décadas con los fenómenos alrededor de la Virgen Rosa Mística, con la aparición de escarcha, lágrimas de sangre y de aceite. Personalmente fui testigo de una de estas manifestaciones. Una investigadora, la profesora Moraima Tibisay Pozo, acaba de publicar un análisis que le tomó 15 años acerca de las manifestaciones de la Virgen en El Hatillo, en particular a través del aceite y la escarcha.

 

"El apego a la Virgen significa el apego a la madre, a la abuela, a la mujer".  

“El apego a la Virgen significa el apego a la madre, a la abuela, a la mujer”.

Redes subterráneas

 

— Lo que no siempre recogen los medios de comunicación…

— Fenómenos como esos se repiten y son más o menos conocidos gracias a todas esas redes o circuitos, que no por mantenerse subterráneos dejan de ser importantes. Lo que sucede es que los medios de comunicación a veces no dan cuenta de esas manifestaciones porque son, eso, subterráneas, más vinculadas a las redes sociales, especialmente a las redes sociales de parentesco, de vecindad y/o de paisanaje. Son redes que funcionan, producen sus propias finanzas para animar las actividades y se mantienen todo el año, con su particular dinámica. 

 

— Tal vez una de las más efectivas sea la de la Divina Pastora en Barquisimeto.

— A veces no se le presta mucha atención, pero dura todo un año. El 14 es el día de la salida de Santa Rosa, pero eso no termina allí, sino que ella recorre numerosas parroquias hasta que retorna al lugar de donde salió, para lo cual transcurre todo un año.  Tal vez los medios no siguen ese recorrido con tanto interés, pero sí estos circuito que registran todos esos cambios  y el periplo de parroquia en parroquia. Dan cuenta de todo, no solo del recorrido, sino de la tarea de cada cofradía, de los trajes, y demás detalles. 

 

— Parece que hay mucha demanda de los fieles para ocuparse del tema de los trajes…

— Hay familias que se anotan para encargarse de los trajes de vírgenes y santos de su devoción hasta con 8 ó 10 años de anticipación. Es increíble, todo está copado. Se nota claramente que existe un foco de reproducción de la cultura católica sumamente importante que, en algunos casos, genera procesos de conversión.

 

Fortaleza de los fieles

 

— ¿Cuál es la verdadera importancia de esas prácticas que ha llamado “subterráneas”?

— Son redes informales. Una cosa es el momento del Tiempo Extraordinario, es decir, la procesión de la Virgen, que convoca a todos los interesados; otra es el Tiempo Ordinario de la Virgen, que no lo perciben quienes no están involucrados en la devoción tan directa, pero ese tiempo cabalga sobre los hombros de cantidad de redes perfectamente organizadas pues funcionan a partir de un compromiso con la familia, con los vecinos o con los paisanos, las cuales van haciendo que las salidas y las visitas de la Virgen mantengan la atención sobre un cronograma a lo largo de todo el año. Y eso igualmente se aplica a santos o santas y a la figura, por supuesto, de Jesús. Son canales subterráneos que tienen inmensa fuerza pues es la manera como cotidianamente se ejerce la propagación y reproducción de la devoción hacia la Virgen en Venezuela. 

 

— ¿Será la devoción mariana el piso o fortaleza de la religión católica en un mundo que a ratos puede ser sumamente hostil?

— Hay algo muy sabio que dijeron los obispos  en una de las últimas conferencias del episcopado latinoamericano, aún vivo Juan Pablo II y en plena convocatoria a la Evangelización: “El motor de la Nueva Evangelización en América será la Virgen María”. Los obispos tienen mucho dato y conciencia de la profundidad de la devoción de nuestros pueblos por la Virgen. 

 

— No obstante hay mucho católico que duda, quejándose contantemente de fallas en la Iglesia que estarían motivando el alejamiento de los fieles…

— Aquellos que hablan, adversarios de la Iglesia o bien católicos que no tienen mayor contacto orgánico con la institución, desconocen muchísima información y por ello  los encontramos intentando reproducir la idea de que el catolicismo está en decadencia. Pero cuando uno se acerca a las parroquias y permanece inmerso en los procesos de investigación, realizando censos socio-religiosos y culturales en las parroquias, lo que observa es una vitalización permanente de la reproducción de la cultura católica. Es notable el incremento de la devoción a través del seguimiento de las fiestas que se celebran al año y la manera como los fieles se involucran en las diferentes zonas populares. Hemos registrado hasta 300 fiestas al año en algunas de ellas, lo que indica una enorme vitalidad devocional.  Si lo vemos desde el punto de vista de su inserción orgánica en el país, nuestra Iglesia tiene cada vez mayor fortaleza social, comunicacional desde la base y mayor solidez devocional.

 

 

 

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