BOXEO DE SOMBRA

nicolas-maduro6-g

El siglo XX lleva la marca del marxismo y el comunismo, con algunos años de nazi-fascismo. Fueron casi noventa años de dominación ideológica. El fundamentalismo se revistió de razones librescas, se invocaban citas de autores, se editaban libros y folletos, de tiempo en tiempo aparecían nuevos ideólogos en plan de actualizar los postulados de Marx, aquel pensador alemán de malas pulgas. El polo soviético se erigió en La Meca del pensamiento revolucionario, solo retado, tiempo después, por la potencia china, cuyos simplismos fueron todavía mayores, lo que ya es decir.

A poco andar el marxismo soviético, el maoísta y su elenco de seguidores alcanzaron el rango de religiones laicas. Los disidentes fueron los nuevos herejes, los revisionistas, sometidos a juicios humillantes que terminaron en muchos casos en la muerte. Bien ganadas reputaciones de gente sacrificada y leal se quemaron en la pira purificadora. Al cerrarse a cualquier discrepancia estos sistemas configuraron el modelo totalitario, en el sentido moderno empleado por Hanna Arendt, Claude Lefort, Guy Hermet y muchos intelectuales disidentes.

El totalitarismo ha sido uno de los tóxicos del siglo XX legados al XXI, solo que en la actualidad ya no se basa en razones teóricas discernibles sino en pasiones revolucionarias desmañadas y caprichosas, en conjunto destinadas a destruir a quienes piensan diferente. De ISIS a, digamos, el socialismo siglo XXI hay diferencias seguramente grandes, pero en última instancia y eso es lo inquietante, lo son de grado, no de sustancia. El totalitarismo no es un concepto estático sino un movimiento de absorción de espacios, impulsado por su propia naturaleza hacia sus posibilidades extremas. Solo ha sido detenido por movimientos democráticos orientados a defender y a rescatar todos los ámbitos de libertad.

guantes de boxeoEn el siglo XXI ya no se habla con la misma fuerza de marxismo-leninismo, socialdemocracia, democracia cristiana. No son el emblema de la época. La verdadera lucha es más primaria pero fundamental. Es la confrontación entre el modelo de pensamiento único que castiga cualquier discrepancia y el sistema pluralista, donde puedan convivir y tolerarse todas las corrientes del pensamiento universal. Una nueva manera de repetir al Facundo Quiroga de Sarmiento: civilización o barbarie. 

La VII Cumbre de las Américas ha cobrado una importancia fulgurante en un mundo atormentado por tragedias bélicas que parecen marcar el joven siglo XXI de tanta violencia y pólvora como las que cayeron como negros heraldos sobre el siglo pasado. Escribo este artículo un día antes de instalarse la Cumbre, y no obstante la sustancia del caldo puede percibirse en la pared. Sombras chinescas. Boxeo de sombra.

El primer gran tema es la relación cubano-estadounidense. Las conversaciones entre ambas partes marchan aceleradamente. El punto de los derechos humanos será el próximo a discutirse, pero ya se percibe todo lo que hay detrás. Cuba necesita acercarse a EEUU para salvar su precaria economía en el marco del capitalismo. Creo que al final no quedará tema sin debatir. Se anuncian más de 300 proyectos de inversión trasnacional en la zona de Mariel, el levantamiento del embargo y la apertura de fecundas relaciones que ambas partes sabrían aprovechar. En la Cumbre se esperan nuevos avances: ¿cómo los conciliará Cuba con las presiones del presidente Maduro pidiéndole solidaridad en su campaña contra el presidente Obama?

Posiblemente Maduro tema o no entienda el acercamiento entre su principal aliado y su principal enemigo. Lo cierto es que su gobierno está envuelto en una diatriba más bien artificial contra EEUU, adornada de supuestas denuncias de invasión gringa que en puridad a nadie convencen, así muchos por estolidez diplomática hayan optado por no comentar claramente. Es posible que Maduro, inducido por el pragmático Raúl, reduzca la carga de sus acusaciones. De hecho ya se percibe algo de eso. Por ejemplo, olvidarse de los marines-invasores que por lo visto ve o veía detrás de cada árbol, y desplazarse hacia la búsqueda de una entrevista para ver si hay manera de modificar el célebre decreto salvando a los corruptos y de paso intentar colocarse en la línea negociadora aplicada por Raúl Castro desde el VI Congreso del PC cubano.

Pero veamos cómo se deshilvana esta madeja, si es que fuera posible.

Al margen de la Cumbre y sin embargo con incidencia cada vez mayor en ella, aparece el asunto de la Cumbre paralela, con presencia de disidentes de Venezuela y de Cuba y con el protagonismo de 19 expresidentes hispanoamericanos, en su mayoría con más peso propio que los presidentes efectivos.

El alcalde de la capital José Isabel Blandón es el convocante de la cumbre paralela. Invitó a Mitzi Capriles y Lilia Tintori, esposas respectivamente del alcalde Antonio Ledezma y del líder encarcelado Leopoldo López, lo que asoma el contenido enérgicamente volcado a la defensa de los derechos humanos que va a exhibir esta instancia paralela. Como la declaración de los expresidentes va en la misma dirección no creo fácil o posible que pueda soslayarse semejante cuestión o acallarla sobreponiéndole las firmas de Maduro.

Una incógnita adicional es lo que pasará con el decreto de Obama. El gobierno norteamericano alega que una cosa es sancionar a un número determinado de tenedores de depósitos alimentados con fondos de origen criminal y negar visas a presuntos violadores de derechos humanos, y otra muy distinta es agredir a Venezuela. Si se fueran por esa senda no faltará quien devuelva la pregunta: ¿si el gobierno de aquí hiciera lo mismo con estadounidenses probadamente agarrados en falta, EEUU se pondría a recoger firmas contra Maduro?

En fin, no se vayan que esto se pone bueno.

 

 

 

 

Artículos relacionados

Top