Castro y Osuna han tenido un ascenso meteórico en Azulejos

Castro-Osuna

Eric Núñez

A Miguel Castro le tocó llevar el maletín de Hello Kitty al bullpen. Roberto Osuna trajo a sus padres y hermana para que pudieran verlo en el Yankee Stadium. Cosas propias de novatos en el béisbol de Grandes Ligas.

En sus debuts, los dos relevistas de 20 años de los Azulejos de Toronto demostraron que no se arredran con nada, y se despidieron de Nueva York dejando huella: el dominicano Castro se apoderó de la tarea de cerrador del equipo, mientras que el mexicano Osuna se dio el gusto de ponchar dos veces a Alex Rodríguez, incluyendo su primer ponche en las mayores.

Con 21 años de espera, los Azulejos tienen la sequía más larga sin clasificarse a los playoffs, pero el panorama es optimista en 2015. Su núcleo ofensivo formado por José Bautista, Josh Donaldson, Edwin Encarnación, Russell Martin y José Reyes debe liderar la carga a la postemporada. Pero la apuesta audaz del equipo ha sido arrancar la campaña con seis novatos en su nómina.

–Osuna y Castro trabajan en el bullpen. La máxima categoría previa de ambos en las menores fue de Clase A alta, con una experiencia de algo más de 30 innings entre los dos.

–Aaron Sánchez (derecho de 22 años) y Daniel Norris (zurdo de 21) están en la rotación abridora.

–Dalton Pompey (de 22) defiende el bosque central y Devon Travis (24) se adueñó de la titularidad en la intermedia.

“Tenemos una nueva adrenalina, una nueva vibra”, dijo el torpedero Reyes sobre el sexteto de novatos. “Le dan juventud, energía y talento al equipo”.

Reyes dirigió especial atención a los dos benjamines del relevo: “Esos muchachos no parecen que tienen 20 años, sino que parecen veteranos por su comportamiento. Con el brazo que tienen, tirando strikes con 97, 98 millas, a esa corta edad aquí en Grandes Ligas, es algo muy especial”.

Y pensar que hace mes y medio, los dos derechos nada más atisbaban por dar una buena impresión en el campamento de pretemporada en Dunedin, Florida.

“Fui como un invitado. Mi mentalidad era pasar un tiempo en el entrenamiento de Grandes Ligas, aprenderme e irme a las menores”, relató Osuna a la Associated Press. “Yo soy una persona que gusta trabajar paso por paso, pero a medida que se iban los días del `spring training’ los dos nos fuimos dando cuenta que teníamos oportunidades de hacer el quipo y ahí cambió la mentalidad”.

“En lo que podemos, nos ayudamos siempre. Trabajamos juntos y nos apoyamos, tenemos una buena amistad”, dijo Castro.

Hablan en plural porque son un binomio inseparable. Osuna domina el inglés y suele servirle de traductor a Castro.

Pero son distintos. Castro es espigado y alto; Osuna es fornido. Castro es tímido; Osuna habla hasta por los codos.

“No tenía ese pensamiento que iba a estar acá”, dijo Castro, quien puede soltar una recta de 97 millas por hora, emplea un cambio de 87 y dispara un slider que aterriza en 82. “Uno siempre tiene la esperanza de demostrar lo que puedes hacer. El béisbol es como una tómbola”.v Castro firmó con los Azulejos en enero de 2012 y con el bono de 180.000 dólares pagó cirugías a su madre (tumor fibroso) y a su padre (próstata).

El bono de Osuna fue más astronómico, de 1,5 millones de dólares. Lo primero que hizo fue comprar una casa a sus padres en Los Mochis, México, y pagar la matrícula de escuela a sus hermanas.

Osuna tenía 16 años cuando firmó con los Azulejos en agosto de 2011, y ahora es el jugador más joven en las mayores. Esta semana se convirtió en el primer mexicano en debutar en Grades Ligas desde 2012 cuando lo hicieron el lanzador Miguel González y el receptor Alí Solís.

Su aplomo en el montículo no sorprende, después de todo era un quinceañero cuando debutó con los Diablos Rojos del circuito profesional mexicano. También es alguien quien ya pasó por una cirugía Tommy John. Surgió de orígenes humildes, trabajando en la recolección de tomate y papa.

Fue esculpido inicialmente por su padre, Roberto Osuna Escalante, quien lanzó durante 16 años en México.

“Lo que yo aprendí en la vida es que uno nunca debe rendirse, pase lo que pase”, dijo Osuna, quien ambiciona ser abridor más adelante en su carrera. “El que esté aquí es una lección para mí y otras personas”.

Tomado de MLB.com

 
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