El ABC de César Elías Sabas Fuentes / Internacionalista
“Cuando hablamos del Medio Oriente, la geopolítica y la religión van de la mano”

ABC 406 - A - 8 y 9  - Cesar Sabas 2

“El Califato es el único Estado válido y reconocido en el mundo según el Islam radical”.

El Islam es distinto a las religiones occidentales. Antes escuchábamos sobre el conflicto árabe–israelí, ahora el conflicto es entre shiítas y sunitas. El Estado Islámico cree que con esas acciones volverá a tener la voluntad de Alá, explica el investigador.

Macky Arenas

Desde el año 2011 es Licenciado en Estudios Internacionales de la Universidad Central de Venezuela y está a punto de entregar tesis para la Maestría en Ciencias Políticas. Tiene apenas 26 años pero habla como un experto. Se ha dedicado a la investigación sobre la política y el conflicto del Medio Oriente y precisamente, acerca de este tema ofrece sus reflexiones para los lectores de ABC de la Semana.

— ¿Has estado allí?

— En Rusia aún no, pero en el Medio Oriente estuve en el año 2012 para documentarme sobre el conflicto in situ.

— ¿Cómo ubicarse en ese problema? ¿Es religioso como se vende o más bien geopolítico y de poder?

— Es netamente religioso. Hablar del Medio Oriente es hablar de religión, hecho que lo domina todo.

— ¿Más bien no se usa la religión para encubrir conflictos de otro tipo?

— El problema reside en que el Islam es distinto a las religiones occidentales. En Occidente religión y Estado van separados. En Oriente el Islam nace de una vez como Estado. De hecho, el Ayathola Komeini decía que el Islam era política y si no, no era nada. En Occidente queremos analizar el problema separando ambas cosas y es un error.

“El Estado Islámico más bien se está replegando porque los shiítas están tomando el control”.

“El Estado Islámico más bien se está replegando porque los shiítas están tomando el control”.

Conflicto islámico

— ¿Cómo evalúas en este momento la situación, considerando que el Islam radical lleva una aparente avanzada, tanto desestabilizando los países del área como convirtiéndose en una verdadera amenaza para Occidente?

— El Estado Islámico más bien se está replegando porque los shiítas están tomando el control. Hay que tener en cuenta que Israel salió del tablero. Antes escuchábamos sobre el conflicto árabe-israelí, eso ya no está activo. Ahora el conflicto es de shiítas y sunitas. En Tikrit (Irak) el ejército de ese país, que es shiíta y cuenta con la asesoría iraní, ataca al Estado Islámico. Eso hará que las cosas empeoren.

— ¿Por qué? ¿No es mejor que se unan contra el Estado Islámico?

— La respuesta está en la forma como nace el ISIS. Siria es un país de mayoría sunita gobernado por una minoría shiíta que son los alauitas, el régimen de Assad. Irak era un país de mayoría shiíta gobernado por una minoría sunita, que la representaba Sadam Hussein. Cuando Estado Unidos invade Irak en el año 2003, ocurren elecciones y llegan al poder los shiítas que habían sido por mucho tiempo reprimidos por Sadam Hussein. Ellos están haciendo lo mismo que hicieron los sunitas, pero ahora con la mayoría y con el apoyo de Irán. Sucede que Irán, Irak, Líbano y Siria es lo que se conoce como la media luna shiíta, término que acuñó el rey de Jordania Abdalá II, que es sunita.

— ¿A quién amenaza eso?

— Países como Arabia Saudita estarían en seria desventaja con Irán que es su verdadero enemigo. Por eso surge el Estado Islámico, que no es otra cosa que los sunitas, hartos de estar gobernados por los shiítas y apoyados por las monarquías del Golfo, que son sunitas y esperan debilitar a los shiítas.

— ¿Son ellos quienes les proveen armas?

— Armas y dinero.

— ¿Qué objeto tiene el desmedido salvajismo que están mostrando? ¿No podría terminar afectando también a los países que hoy los ayudan?

— No lo creo. El profeta del Islam, Mahoma, hizo exactamente lo mismo que están haciendo ellos ahora. En Medina, Mahoma ejecutó a mil hombres decapitándolos, tomó a sus mujeres como esclavas sexuales, adoctrinó a los niños a la fuerza y los hizo sus soldados. Mahoma muere en el poder como líder vitalicio, a diferencia de Moisés que nunca llegó a la Tierra Prometida y de Jesús que murió crucificado. Mahoma muere ejerciendo el poder y es él quien construye el primer gran califato. Hoy en día el mundo islámico está en decadencia. Comparado con Occidente la brecha es muy fuerte. En la Edad Media era todo lo contrario, el conocimiento venía del mundo islámico. Saben que algún día fueron poderosos y quieren volver a serlo.

— ¿Cómo? ¿Comportándose como salvajes?

— Repitiendo lo mismo que hizo su profeta y que fue lo que ellos piensan los llevó a conquistas avanzadas. El Estado Islámico cree que así volverá a tener la voluntad de Alá. Es un imperativo teológico para ellos.

Cesar Sabas Fuentes

Cesar Sabas Fuentes

Religión y política

— Todo eso se puede entender, ¿pero cuál es la razón de exhibir una crueldad que ni Al Qaeda?

— Son jóvenes radicalizados que no solamente están en Medio Oriente sino también en los países occidentales y que están buscando el grupo más religioso, el más cercano a Alá. Por eso cometen estos actos brutales y los publican en las redes sociales, para captarlos. Esa la razón de la bestialidad con que se comportan y el afán por divulgarlo.

— De acuerdo a ese panorama, los países del Golfo no se van a mover para detener al Estado Islámico. ¿Ni siquiera Jordania?

— Jordania es la única monarquía occidentalizada. Nunca ha apoyado al yihadismo. Cuando se dio ese episodio espantoso de la quema del piloto Jordania bombardeó, pero se ha detenido porque debilitar al Estado Islámico implica que se fortalece Irán, también enemigo de los jordanos y de todos los sunitas.

— ¿Cuál es el problema de que Irán se fortalezca?

— De nuevo el problema religioso: Irán es shiíta y el resto es sunita en el Golfo. Hay allí un problema religioso que se convierte en político. Irán, con el Ayathola, quiere reconstituir un imperio islámico pero con fundamento shiíta y que el poder recaiga en el Ayathola de Irán. Eso plantea problemas a lugares como por ejemplo Bahrein, de mayoría sunita pero con mayoría de población shiíta. Eso fue lo que ocurrió en la llamada “primavera árabe”, cuando la población salió a pedir la caída de la dictadura y Arabia Saudita usó sus tropas a favor de la monarquía. Hay un problema geopolítico ahí, pero insisto, cuando hablamos de Medio Oriente, geopolítica y religión van de la mano. Los problemas religiosos se convierten en geopolíticos.

— El Estado Islámico habla de reconstruir un Califato, ¿qué implica eso? Parece que sus intenciones son fuertemente expansionistas…

— Para la teología islámica radical el mundo se divide en dos áreas: la tierra del Islam y la tierra de la guerra. Esta última es la tierra de los infieles, léase América, Europa, África. El resto es tierra del Islam. El Califato es el único Estado válido y reconocido en el mundo según el Islam radical, en otras palabras, el Estado de Alá, y ese Estado tiene precisamente la misión de expandirse. Una vez que un territorio pasa a manos islámicas, para ellos, legalmente, lo es de por vida. Es el caso de España. Los musulmanes llegaron a España, decretaron el Califato, los cristianos reconquistan España pero, aun así, para ellos legalmente sigue siendo territorio islámico y esa es la razón por la cual en el mapa del Estado Islámico figura España; también las Balcanes pues ellos habían llegado hasta allá, igualmente la India. Ellos deben reeditar eso, rescatar esos territorios para el Califato. 

— Volvemos a lo mismo: con el cuento religioso van tras el poder…

— El problema será quién reconstruye el Califato, si el Estado Islámico o los shiítas. Es allí donde entra el conflicto entre ellos.

— ¿Por qué ensañarse con los cristianos cuando son minoría y hubo épocas en que coexistían?

— Nunca coexistieron en realidad…

— Pero los cristianos coptos ocupan las orillas del Nilo desde antes de que el primer musulmán se acercara por allá…

— Es cierto, pero es que coexistencia implica reconocimiento y respeto mutuo. Allí lo que había era tolerancia, que es muy distinto. Cuando Mahoma llegó a Medina y fundó el primer Estado Islámico el trato que le dio a los cristianos fue el de “protegido”. Es decir, que todo judío o cristiano podía vivir el territorio islámico pero bajo ciertas condiciones. No podían andar en camello ni a caballo porque estarían por encima del musulmán. No podían portar armas, ni ejercer cargos públicos, ni servir en el ejército. Además, debían pagar un impuesto especial y abstenerse de construir nuevas iglesias. A eso no se le puede llamar coexistencia, digamos más bien que es tolerancia, se les permitía existir.

— Ahora es exterminio…

— Cuando el Estado Islámico toma el poder en Mosul, que era donde estaba la comunidad cristiana en Irak, ellos marcan las casas de los cristianos y les exigen el pago del tributo. El problema es que no pueden pagarlo y la alternativa es convertirse a la fuerza. Es por ello que los cristianos comienzan a huir u oponerse y es entonces cuando los crucifican.

— ¿Podemos concluir que esto es resultado de la Primavera Árabe?

— Nunca existió tal cosa. Ese término fue acuñado en círculos académicos de Occidente por una esperanza más que por una certeza. En realidad, lo que pasó en el año 2011 fue el fin del paradigma militar. La crisis económica siguió avanzando. Las poblaciones tendieron hacia la religión y a seguir al Imán, que son líderes religiosos. La situación no aguantó más y hubo grupos juveniles que querían democracia, como los egipcios de la plaza Tahrir, o los de Túnez, pero en el Medio Oriente los estudiantes y le gente aburguesada es muy poca. Por ello sucedió lo mismo que pasó con el Irán del Sha cuando llegó el Ayathola: salieron los estudiantes. En Occidente creímos que venía una primavera persa y cuando llegan las elecciones ganó el Ayathola. Igual en Egipto: salen los estudiantes a pedir democracia, cae Mubarak y gana Mursi, que venía con la Constitución Islámica bajo el brazo, pues los estudiantes no eran la mayoría en Egipto.

— ¿Es el Islam una religión hecha para la guerra, para mantener una eterna cruzada?

— Ya que mencionas las cruzadas quisiera recalcar algo: los árabes llegaron a España en el siglo 8, toman ese país y Portugal y en el año 632 se lanzan a la conquista del resto de Europa. Son detenidos en Francia. Si los franceses no lo logran, toda la cristiandad sería hoy musulmana. Las cruzadas fueron en el año 1.000, lo que implica que las cruzadas fueron la respuesta a 300 años de conquista musulmana en tierras cristianas.

— Pero el discurso “políticamente correcto” es satanizar las cruzadas…

— Obviamente que hubo hechos bárbaros, como en toda guerra. Egipto todo era un país cristiano. Siria llegó a dar tres Papas a la cristiandad y también era toda cristiana. Eso es lo que no se sabe ni se dice. Líbano todo era cristiano. San Agustín viene de Argelia. Marruecos, Turquía era todo el imperio bizantino. Es decir, que las cruzadas más bien fueron una respuesta.

— ¿Han ocurrido intentos de reforma en el mundo islámico?

— Siempre ha habido figuras que quieren modernizar. Hoy está pasando en Arabia Saudita con el bloguero Raef Badaui que está siendo condenado a 10 años de prisión y a 1.000 latigazos. Su delito fue abrir un blog y pedir democracia y separación entre religión y Estado. En los años 80, un Imán en Sudán pidió que el Islam se reformara y lo ahorcaron en una plaza pública. Nunca ha podido producirse una reforma en el mundo islámico. El Islam sigue en la Edad Media. El Islam podría cambiar pero haría falta una reforma religiosa. Occidente hace negocios con los países más radicales del Islam como es Arabia Saudita, la primera potencia yijadista junto con Irán, sólo que es sunita mientras que Irán es shiíta.

— ¿A quién le creemos, a los imanes que condenan la violencia o a los que dicen que todo lo hacen en nombre de Alá?

— En el Islam hay un principio que se llama “taquilla”. Mahoma mintió para ganar la guerra contra La Meca y mintió también para matar algunos opositores. En el Islam está permitido mentir si es para salvar la vida o si les favorece. El Estado Islámico esclaviza sexualmente a mujeres yazidíes, lo cual Occidente ve con horror. Si un Imán llega a decir que eso es teológicamente aceptado, Occidente puede cerrarle el paso a la inmigración musulmana. Eso no favorece al Islam, por lo cual ellos pueden mentir y asegurar que todo eso no está en el Corán, que no es musulmán, que son excesos que no comparten. Pero el Corán es muy claro, el tema es que no lo leemos, a pesar de que está a la venta. Ellos aseguran que el 11-S no tiene nada que ver con el Islam, ni los Hermanos Musulmanes, ni lo que hace Boko Haram en Nigeria, ni Irán cuando ahorca homosexuales, ni los crímenes abominables del Estado Islámico. Juran que nada de eso es Islam. Todo con la finalidad de que Occidente no tome acciones. Le creería a un Imán dijera que el problema está en su religión y que hay que reformarla, tal cual como hicieron los cristianos hace mucho tiempo y siguen haciéndolo permanentemente.

 

 

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2 Comentarios

  1. Micky said:

    Muy buen trabajo, q lastima q no se difunde esto con mas enfasis en el mundo, para que en occidente vean el peligro real de los musulmanes

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