“El mono de oro”

 

Creo que la clave está en la educación familiar y formal de la gente y el régimen laboral

Estuve en Guatemala y Panamá y muchas cosas me resultaron curiosas. Todos los aviones salieron a tiempo o minutos antes. La gasolina cuesta 70 centavos de dólar el litro, pero siempre había gasolina y aceite de motor de diversas marcas y tenores. Las gasolineras tenían baños, todos impecables.

En supermercados y farmacias encontré todo y de varias marcas y presentaciones. Eso sí, la mayoría de los precios son libres y, como la gasolina, se acercan a los de EEUU. Pero las inflaciones son de un dígito, los PIBs rondan +6%, los salarios mínimos 500 $; aquí 30 $. Panamá está dolarizada y en Guatemala lo están considerando. Las tiendas de ropa y calzado están abarrotadas de productos y marcas. Los centros comerciales llenos de gente, mucha con paquetes en la mano.

La mayoría de los carros son recientes. Los concesionarios están repletos de autos de todas las marcas y variedades y se pueden comprar con una inicial del 10 al 30% pagando el resto al 5-7% de interés.

La compra de apartamentos es más favorable aún. En algunos casos de clase media modesta, con 1.000 $ se hace la reserva; con 10.000 $ se muda y la hipoteca queda al 4-7% por 20 años.

Algunos servicios públicos todavía dejan que desear, sobre todo en los Seguros Sociales. Pero el transporte público se desarrolla aceleradamente, hay agua, la electricidad no falla, y en las calles no hay un papel ni basura; sobre todo en Guatemala. Por cierto, el alcalde de Ciudad de Guatemala, Álvaro Arzú, ha sido electo 3 veces y fue el Presidente de la República que firmó la paz en 1996. Curiosamente, lo llaman “el Mono de Oro” porque es catire y todo lo que toca brilla.

Creo que la clave de todo esto está en la educación familiar y formal de la gente y el régimen laboral. Las personas son muy amables, siempre dispuestas; y además saben que, si no trabajan, las pueden despedir. Por su parte, los empresarios están ganando conciencia en responsabilidad social y los políticos en la necesidad de aupar la empresa privada responsable. Lo que sí no tienen es petróleo ni quien lo reparta, ni reelección presidencial.

 

 
José Antonio Gil YepesJosé Antonio Gil Yepes

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