COPA AMÉRICA 2015
Colombia, la selección global que aspira a todo

 

FEDERACION COLOMBIANA DE FUTBOLLa actual generación, discreta y efectiva, contrasta con la imprevisible de Valderrama

 

Javier Lafuente / Bogotá

La mejor generación de la historia de Colombia la formaban hasta hace poco una amalgama de jugadores ingeniosos, brillantes… impredecibles. Higuita, Leonel Álvarez, Valderrama y Asprilla lideraban la selección de un país convulso, sumido en la violencia, en permanente incertidumbre. En cierta forma eran el reflejo de una Colombia, la de principios de los noventa, que iniciaba bajo el Gobierno de César Gaviria una apertura hacia el mundo. Aquella generación aspiraba a todo, pero no consiguió nada. Fueron los primeros jugadores que partieron hacia Europa. Todos, casi todos siendo benévolos, se estrellaron. “Bienvenidos al futuro”, proclamó Gaviria al asumir el cargo, en 1990. Por aquel entonces daban sus primeros pasos —algunos incluso ni habían nacido— unos niños que ahora son ídolos que trascienden fronteras, jugadores que triunfan en las grandes ligas ajenos al protagonismo y los escándalos de antaño, referentes para una sociedad que ve en ellos un halo de esperanza y unidad en un país lastrado por más de 50 años de guerra. El futuro hoy es futbolístico.

La Colombia convulsa ha dado paso a esta Colombia global que aspira a todo. La ronda de clasificación para el Mundial de Brasil y el posterior campeonato, del que fueron apeados por la anfitriona en cuartos, supusieron una inyección de motivación. Bajo el faro del técnico, José Néstor Pékerman, el cuadro amarillo se presenta ahora en Chile, 70 años después de su primera participación en una Copa América, como uno de los favoritos al título.

Capitales en Europa

Algunos de los habituales en el once han tenido una importancia capital en sus equipos esta temporada, caso del guardameta Ospina, en el Arsenal, o, claro está, el omnipresente James en el Real Madrid. También Bacca o Jackson Martínez, dos artilleros que apuntan al banco si Pékerman se mantiene firme en sus creencias. Será Teófilo Gutiérrez, con permiso del sevillista, quien presumiblemente acompañe en la punta a Falcao, una incógnita después del viacrucis que ha supuesto su paso por el Manchester United.

El delantero propiedad del Mónaco no ha contado como se esperaba para Van Gaal. Que su presencia parece fija en la selección se desliza de la decisión de Pékerman de que sea el portador del brazalete de capitán. Ausente del Mundial por lesión, tendrá que compartir el liderazgo con James, el ídolo del país, con quien ya lució en la clasificación hacia Brasil y a quien conoce bien del vestuario del Oporto y el Mónaco.

Es en la retaguardia donde Colombia da menos garantías, mientras queda por ver cómo se va a desenvolver el centro del campo, con Carlos La Roca Sánchez y Edwin Valencia, y la incertidumbre del momento en que llega Cuadrado. Después de unas temporadas idílicas en la Fiorentina, que le valieron fichar por el Chelsea, bajo el mando de José Mourinho apenas ha sido titular en cuatro ocasiones. Devolverle la confianza será uno de los principales desafíos de Pékerman, por cierto, el argentino más querido en esta Colombia coral.

Un grupo necesitado de gloria

El único título llegó en la Copa América de 2001, celebrada en Colombia. Edición muy descafeinada, plagada de renuncias de jugadores y algunas selecciones debido al conflicto con las FARC. Hasta ahora, los cafeteros siguen viviendo de otros logros como el gol de Freddy Rincón a Alemania en el Mundial de 1990, el 0-5 a Argentina en 1993 o los brillantes detalles de la pasada cita en Brasil.

Tomado de El País

 

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