El ABC de Cipriana Ramos / Presidenta de Consecomercio
“No son los comerciantes quienes especulan y producen la escasez”

 

“Uno de los grandes riesgos que tenemos es que no tenemos inventario”.

“Uno de los grandes riesgos que tenemos es que no tenemos inventario”.

Si la producción nacional y las importaciones se reducen, evidentemente habrá desabastecimiento. Hay quienes han visto en el “bachaqueo” es una oportunidad de negocio. Las colas se van a seguir generando porque no hay confianza, señala la dirigente gremial.

Manuel Felipe Sierra

Cuenta con una vasta experiencia como dirigente del sector comercial en el estado Vargas y ha llenado todos los espacios en la estructura del Consejo Nacional del Comercio y los Servicios (Consecomercio) el cual preside desde hace unas semanas, tras haber sido elegida por unanimidad. Estas son sus reflexiones para los lectores de ABC de la Semana.

— ¿Cuál es situación del sector comercio en medio de la grave situación económica que vive el país?

— El comercio es la vitrina de lo que es el país. Al ver un comercio como el que tenemos ahora con los anaqueles vacíos, terribles colas, con controles, con un Gobierno y fiscales que determinan dónde se va a distribuir la mercancía, podemos darnos cuenta de que el país no está bien. Y resulta que algunos ciudadanos creen que son los comercios los que no quieren vender la mercancía y no es así, el sector comercio está supeditado a las decisiones del Gobierno y la distribución depende de las guías de movilización que ellos controlan. Es decir, no son los comerciantes quienes especulan y producen la escasez, la escasez es producto de una serie de políticas que no han dado resultados, porque si la producción nacional disminuye y reducen las importaciones evidentemente va a haber escasez y desabastecimiento.

— Pero también hay una realidad y es que el único contacto que tiene el ciudadano con el producto es el comerciante, no con los industriales o importadores y mucho menos con el Gobierno.

— Sí, por eso en este mes que tengo presidiendo Consecomercio en todas las entrevistas me he dedicado a dirigirme al ciudadano y decirle que no es el comerciante el responsable de lo que está sucediendo. Si bien hay algunos que son especuladores o que pudieran ser acaparadores, para eso está el Gobierno, y tiene que funcionar realmente donde hay problemas y se comete algún delito, pero no tiene por qué estar diciendo que todos lo son. Además el ciudadano lo sabe, porque el ciudadano conoce a su bodeguero y sabe que a él no le está llegando mercancía, incluso saben qué mercancía le está llegando porque las colas comienzan a formarse antes de que llegue el camión a despachar. ¿Entonces quién es realmente el que especula y que acapara? Uno de los grandes riesgos que tenemos es que no tenemos inventario y es riesgoso porque en cualquier circunstancia que se pueda presentar en el país no vamos a tener productos que vender porque lo que está llegando se vende de inmediato.

— Y además está llegando mucho menos…

— Por supuesto. Pero además, aunque llegara la misma o mayor cantidad que antes, las colas se van a seguir generando porque no hay confianza. Nosotros no tenemos confianza en el Gobierno y es recíproco, el Gobierno no confía ni en el productor, ni en el empresariado, ni en el comerciante, pero tampoco el ciudadano confía y entonces todo lo que llegue lo está comprando. Esta situación ha provocado incluso que entre familias se hagan trueques o ventas como formas de sobrevivir, pero no podemos seguir sobreviviendo para poder vivir.

— Dentro de esas complejidades, ¿cuál es la visión de ustedes como institución sobre este fenómeno del “bachaqueo” que tanto se ha extendido?

— Esas personas que están haciendo las colas las vieron como una oportunidad de negocio. Sin embargo, por supuesto hay quienes hacen colas porque lo necesitan, fíjate que las familias han comenzado a distribuirse las cargas por sectores y productos, porque si tienes que comprar por número de cedula no todos pueden pedir permiso en el trabajo el día que les corresponde comprar, y esas personas están perdiendo su calidad de vida e incluso su tiempo de distracción.

“El Gobierno tiene todo el diagnóstico de lo que sucede el país y no hace nada al respecto”.

“El Gobierno tiene todo el diagnóstico de lo que sucede el país y no hace nada al respecto”.

Relaciones con el Gobierno

— En este tema, Fedecámaras ha hecho una serie de señalamientos. ¿Cuál para ustedes es el problema fundamental que explica esta grave crisis y su agravamiento?

— Lo reitero, creo que es la confianza. Cuando en el Gobierno recupere la confianza en sus empresarios, los empresarios en el Gobierno y los ciudadanos en sus comerciantes, creo que tendríamos gran parte del problema resuelto. Y además, es necesaria la seguridad jurídica, es decir, confianza no es solamente tener una gandola de azúcar las 24 horas del día, es que le permitan a una persona tener esa gandola de azúcar, que puedan almacenarlos y que no se me tilde de acaparador.

— Ustedes también han planteado el tema de los diversos tipos de cambio de la moneda, lo cual representa una complicación para el sector.

— Claro, por eso es que hablamos de que elimine la aplicación de los varios tipos de cambio, un país no puede vivir con 3 o 4 tipos de cambio. ¿Cómo planificas una compra o una venta si tienes tantos tipos de cambio? Y además, hay transversales en los cuales te dicen que tú puedes importar un producto a 6,30 pero otro relacionado como el mismo no puedes importarlo con la misma tasa. El llamado no es a que establezcan un solo tipo de cambio, es a la liberación de los controles, liberación del control de cambio y que el Gobierno reconozca que los controles no han servido para dinamizar la economía, más bien han sido perniciosos.

— Debe haber mucha preocupación entre los comerciantes, sobre todo porque se habla mucho del cierre de algunos comercios que no obtienen mercancía de manera oportuna y la caída de las ventas en algunos rubros. ¿Cuáles serían los sectores más afectados por esta situación?

— El sector comercio y el sector servicio están sumamente afectados. En el caso del sector servicio ello se puede ver cuando no importan equipos de computación, softwares, los adelantos que ha tenido el mundo quedamos rezagados y ello es perjudicial. El sector comercio, a pesar de que no tiene muchos productos que vender, compra productos nacionales e importados para poder llevarlos a los consumidores directamente con una calidad en el servicio, la cual también se ha desmejorado. Por ejemplo, en días pasados visité dos centros comerciales en Caracas y no había aire acondicionado. Es decir, la calidad de vida de los ciudadanos también se ha visto afectada. De hecho, cada día vemos más deterioro en servicios como el agua y la luz, que no están en manos del sector privado sino del Gobierno.

— Y además, el tema de la inseguridad está afectando mucho también a los comerciantes.

— Sí. De hecho, la semana pasada vimos cómo en ocho ciudades los transportistas se fueron a paro en protesta por la inseguridad, la falta de repuestos, los problemas en la vialidad, entre otras cosas. Pero definitivamente la inseguridad es terrible en todo el país, ese es un tema al que al Gobierno de verdad tiene que abocarse. A pesar de que no tenemos estadísticas exactas, podemos decir que la afectación es total cuando todos los días vemos cómo asaltan fincas, supermercados, negocios, roban hasta en los cines y no sólo roban la mercancía de los comercios sino a los clientes, eso se produce a diario y en todo el país.

— ¿Cómo es la situación de los gremios con las autoridades del Gobierno? Porque se ha hablado mucho de diálogos y ciertos contactos que se han realizado, pero pareciera que eso no ha ido más allá de algunos encuentros…

— Sí, se han llevado a cabo una serie de reuniones pero el problema no es ese, el problema es que realmente sean diálogos constructivos y productivos, porque el Gobierno tiene todo el diagnóstico de lo que sucede el país y no hace nada al respecto. Entonces, el llamado es a que nos reunamos realmente, nos ponga atención y que se cumpla lo que se promete en la reuniones. Una de las preocupaciones que hay en el sector comercio y en los productores es el pago de la deuda internacional, porque si no se paga la deuda —aun cuando puede haber subastas para la adquisición de divisas— tenemos que negociar con los proveedores para que llegue la mercancía.

— ¿Y cuál es la escenario en los puertos? Tú denunciabas en días pasados que había un problema con la liquidación de algunas importaciones, lo cual incide en los precios finales del consumidor y por supuesto en los índices de inflación…

— La distorsión que se nos está presentando es que o liquidan a 6,30 o liquidan a 198 o 199 bolívares por dólar aquella mercancía que llega a través del Sistema Marginal de Divisas (Simadi), que es muy poca la oferta. Entonces, todo lo colateral relacionado a una importación se está liquidando a dólar Simadi, eso significa que vamos a tener mayores costos en los productos.

— ¿Cuáles han sido los resultados de la Ley de Precios Justos?

— No hay resultados. Si los controles hubiesen dado resultado Venezuela no estuviera viviendo esta situación, tuviésemos producción, nuestras fábricas estuviesen operando con normalidad, nuestros anaqueles estuvieses llenos de mercancía y estuviésemos importando muchísimos productos. Tienen que eliminar los controles porque los controles no ha sido productivos, éstos no le han dado ni al Gobierno, ni al ciudadano, ni al empresariado las herramientas necesarias para poder solucionar el problema que tenemos.

Empresarios y héroes

— Y en relación a este tema, recientemente el ministro de Alimentación Félix Osorio anunció que en un plazo de dos meses se solucionaría el problema del desabastecimiento. ¿Esta es una declaración más o crees que es posible solventar esta situación en dos meses?

— El tener esperanza no nos puede llevar a pensar que es una declaración más. Lo principal es que hay un reconocimiento del problema, lo que hay que ver es si las soluciones que van a buscar son las correctas. Como he indicado, soluciones correctas son la eliminación de los controles y los tipos de cambio. Pero si no se toman las medidas concernientes no se va a solucionar en dos meses ni vamos a ir en vía de la solución. No solamente es el ministro Osorio el que tiene que tomar cartas en el asunto, el Gobierno tiene que definir cuál es la situación del país tomando en cuenta el diagnóstico que le hemos entregado y las soluciones que se le han presentado.

— Mucha gente comenta que efectivamente hay esta distorsión que explica el exagerado incremento de los precios, porque hay quienes hacen cálculos en función del dólar paralelo…

— Muchos desconocen lo que es la reposición de inventario. Ciertamente, muchas empresas se están lucrando con esto porque han podido reponerlo con un dólar un bajo costo eso es lo que genera la distorsión, pero hay empresarios que no tienen la seguridad de que la misma mercancía que adquirieron con un dólar a 6,30, por ejemplo, sea luego liquidada nuevamente al mismo tipo de cambio. Lo que está generando esto es la gran distorsión que hay entre un dólar a 6,30 bolívares y uno a 200 bolívares.

— ¿Eres optimista en relación q que estos problemas se van a solucionar y Venezuela pueda encontrar un camino para restablecer una actividad económica sana?

— Tengo que ser optimista porque estoy en Venezuela. Tenemos que serlo. Por eso, reiteramos que los empresarios somos los héroes de este país, que todavía creemos que en algún momento este país va a cambiar para bien, que mejorará y va a haber un crecimiento y un desarrollo económico que permitirá a los venezolanos recuperar su calidad de vida. No tener la esperanza e ilusión de que esto pudiera cambiar sería tirar la toalla y en el empresariado no hay desesperanza aprendida.

 

 

 

@CiprianaXvargas

 

 

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