¿Cómo?
POR QUÉ LA MUD PERDERÁ PARLAMENTARIAS

Maduro-cne-tibisay-lucenaPor el hastío y la decepcionada gran mayoría que llevó a Chávez al poder, el pasado domingo hubo ausentismo de adherentes del partido oficial en las elecciones primarias, las cuales ilustraron por demás cómo funciona la maquinaria estatal-partidista para canalizar votantes a los centros de votación sin importar la hora ni los métodos para asegurar concurrencia.

Fue un mecanismo completamente integrado, casi un simulacro a gran escala de lo que sucederá el próximo 6 de diciembre: dinero público, bienes públicos, planta física estatal, medios de comunicación oficiales, funcionarios de la administración pública; por todas partes se veía, sentía, el fragor de la lubricada maquinaria para sacar votantes renuentes desde adonde no los hubiera, y, si no, los colectivos los sacarían de malas maneras de sus hogares y los obligarían a votar. Y “haciéndose la vista gorda” el CNE.

Institución que se ha constituido en un mito hesiódico, algo así como la caja de Pandora, puesto que con imprevisible conducta esgrime mañas, escaramuzas, malas acciones que violentan, enturbian, los procesos electorales, lo cual se percibe en recientes decisiones, y en las que faltan, para asegurar el triunfo dudoso de la opción oficialista en las próximas parlamentarias, las cuales se realizarán sin auténticos, calificados e imparciales observadores que practiquen su misión integralmente.

Esto no conviene al partido gubernamental, puesto que pondría en evidencia la cantidad de irregularidades que empañan la credibilidad de cualquier elección. Cínicamente instrumentan “acompañantes” similares ideológicamente, pero con ciertas atribuciones cercenadas, entre otras: redactar un informe de su misión, como lo requiere su función cabal, pues ahí reseñarían lo que es la sofisticada, de última cosecha tecnológica, trampa para burlar la voluntad del electorado. Y la MUD tranquila, quizá, porque AD y Copei lo consideran normal, puesto que asimismo organizaban su maquinaria electoral cuando fueron gobierno, aunque sin la exageración de ahora. Para lograr transparencia en beneficio de la democracia, en los procesos electorales deberían evadirse tales prácticas, pero, más bien se han acentuado.

Por sus errores políticos también podría perder la MUD, sus omisiones, complicidades. Fue un craso error hacer primarias en solo 38 circuitos para definir 42 de los 165 candidatos, esto es, a penas la cuarta parte; el resto lo decidieron mediante un presunto consenso para así burlar la opinión del electorado y colocar el “gamelote”(mala hierba) político, pues la gran mayoría no tiene preparación para ser legisladores, no saben redactar informes parlamentarios, ni estudiar un problema de actualidad, difícilmente podrían balbucear un discurso de fondo acerca de los problemas nacionales.

Por ello, la próxima asamblea será una repetición de la actual, quizá peor, integrada por ciudadanos casi todos incompetentes para esas funciones, lo cual insulta a los venezolanos que sí pueden desempeñar esas labores legislativas eficazmente, pero el sectarismo de los partidos los margina, soslaya, para proponer miembros de una militancia que son politiqueros porque son fracasados en los estudios, no son nada intelectualmente: no son buenos abogados, médicos, economistas, ingenieros, politólogos, etc., es el lumpen de la política, cuasi analfabetos, según la nueva definición de la UNESCO.

Muchas veces disiento de aquellos que otorgan un rol fundamental a la existencia de instituciones para superar las vicisitudes del subdesarrollo, cuando lo importante es cómo están integradas, qué tipo de calidad humana las hace funcionar. Si las instituciones políticas las componen restos del lumpen político que deambula por el raro ambiente de los partidos, ¿Qué se puede esperar como impulso para el desarrollo? Esta hubiera sido una brillante ocasión para integrar la Asamblea Nacional idóneamente, pero se perdió y seguirá la crisis.

El pueblo mira, observa, es más culto políticamente de lo que piensan quienes lo subestiman. Encuestas arrojan que 60% de los venezolanos están inconformes con dirigencia tradicional, es decir, con el “gamelote” político, que si acaso, sabe comenzar un memorándum con la horrible expresión: “me dirijo a usted en la oportunidad”…, producto de la mediocridad burocrática. ¿Cómo puede haber motivación para el progreso si los que están llamados a ser protagonistas son casi todos fracasados que abrazaron una tabla en las aguas turbias de la política para buscar fortuna? Como si se tratase de un nuevo “El Dorado”. Es una aberración de la noble actividad política, según la idea de Pericles y de Rousseau.

Se explica entonces, en parte, por qué un país tan rico en recursos naturales es hazme reír mundialmente al no lograr concretar e instrumentar una auténtica estrategia de desarrollo. No es porque no haya quienes lo hagan. Es por la equivocación de objetivos existente en esos partidos políticos. Nos miran como un pueblo desmemoriado, no aprende de la historia, no enmienda, solo pendiente de la “mascada”, de la “pomada”, que indican una gran pobreza espiritual. El pueblo se burlará de quienes lo creen ingenuo al prometer un cambio utópico en un régimen presidencialista con propaganda engañosa. Está cansado de su atribulada experiencia anterior. Ambas opciones sufrirán la abstención: la oficialista y la mal llamada mesa democrática. Guían sus decisiones con las encuestas; olvidan que están plagadas de cinismo.

Se plantean por lo menos dos escenarios: por un lado, el gobierno podría permitir una diferencia a su favor de 3 a 5 diputados, que sería un “triunfo” para la oposición-oficialista en cuanto aumenta el número de diputados; luego el gobierno empieza a comprar conciencias para asegurar mayoría fuerte, que logrará. Por el otro, el régimen acepta un triunfo pírrico de la oposición-oficialista-electorera, esto es, 3 a 5 diputados más que el gobierno, pero al par procede a maniobrar sobornando diputados y concretar mayoría. En ambos casos, hay simulacro de reglas de juego democráticas, que es lo conveniente para su imagen interna y externa. Muy difícil que este socialismo como funciona acepte lo que los franceses llaman “cohabitación” con un presidente de la Asamblea de ideas liberales, defensor del estado de derecho. Ambos escenarios desembocarán en una grave crisis política.

 

 

 

 

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2 Comentarios

  1. Jose Nicolas Aray said:

    Se olvida Pedro Conde, que el bailo en las 2 fiestas. Con Lusinchi como ministro y despues con el Galactico, enamorado de su mesianismo. Todos conocemos los resultados. Como puede un contribuyente deel fracaso de un pais, ser un analista imparcial.

  2. Jose Nicolas Aray said:

    Rodriguez Torres acaba de dar un discurso en la Universidad Catolica Santa Rosa, en el cual soño una Venezuela abismalmente opuesta a su gestion como Ministro del Interior. Entonces, Pedro aconseja a la MUD, no declares la derrota como adivino del mal.

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