Nikola Tesla, un científico despojado

M0014782 Nikola Tesla, with his equipment Credit: Wellcome Library, London. Wellcome Images images@wellcome.ac.uk http://wellcomeimages.org Nikola Tesla, with his equipment for producing high-frequency alternating currents. Inscribed: 'To my illustrious friend Sir William Crookes of whom I always think and whose kind letters I never answer! Nikola Tesla June 17, 1901' Photograph 1901 Published:  -  Copyrighted work available under Creative Commons Attribution only licence CC BY 4.0 http://creativecommons.org/licenses/by/4.0/

El científico croata a quien que revolucionó la teoría eléctrica y que fue saqueado de sus invenciones y patentes por otros científicos de renombre hasta hoy

Rescatado de los oscuros rincones del conocimiento por los cultores de las teorías conspirativas y otros científicos menos comprometidos con capitales occidentales de la academia, Nikola Tesla se saltó la teoría para crear inventos que suenan asombrosos hasta hoy en día y cuyas patentes fueron aprovechadas por otros nombres más celebres de la revolución tecnológica norteamericana como Tomás Edison luego de su paso por EEUU.

Tesla fue hijo de un predicador y una mujer analfabeta con memoria privilegiada que trataron infructuosamente de hacerlo abandonar sus delirios de inventor desde que a los 5 años creó un molino de viento.

A punto de morir víctima del cólera, le hizo prometer a su papá que si sobrevivía lo dejaría ser ingeniero. Se repuso y trabajó toda su juventud en Budapest donde desarrolló sus versiones anticipadas del amplificador y las primeras teorías sobre la corriente alterna que le valieron la atención y contacto con Edison para trabajar juntos.

La carta de recomendación con la que Tesla llegó a América, firmada por uno de los financistas de Edison en Europa, decía: “Señor Edison, conozco dos grandes personas en el mundo. Uno es usted y el otro este muchacho”. Ya instalado en el país de las oportundades, Edison se apropió de parte de su trabajo y boicoteó el resto.

Algo parecido con Marconi, el supuesto inventor de la radio que patentó el transmisor en el año 1900, tres años después de que Tesla hiciera la primera transmisión de sonido a distancia. Marconi en su primer prototipo utilizó por lo menos 15 piezas patentadas mucho antes a nombre de Tesla y se ganó un inmerecido Nobel el año 1911.

Tesla_circa_1890Energía gratis para todos

Durante las siguientes dos décadas realizó un amplio inventario de hallazgos que suenan, incluso hoy en día, a ciencia ficción extravagante como una máquina para producir terremotos y controlar el clima, otros dispositivos para para transmitir electricidad a distancia sin cables y una versión personal y poderosa del rayo láser además de generadores que extraían energía del movimiento de la tierra y la atmósfera. Inventos probados y que podrían cambiar para siempre el destino de la humanidad, iban de la mano  con una moral científica que desconfiaba de la adolescencia tecnológica de las grandes potencias.

Su visión sobre el rol de la ciencia y la intención de orientar sus descubrimientos hacia el bien de la población global le costaron el desprecio de la comunidad científica y financistas. Uno de los industriales de la tecnología más poderosos de la época, George Westinghouse, cabeza de la compañía de electricidad del mismo nombre, compró muchas de las patentes inventadas y por inventar por Tesla para descatalogarlas en pro del lucro y evitar que tecnologías como los rayos X, el tubo fluorescente, el radar y la electricidad fueran gratis para el mundo.

Por su parte, Edison encontró ayuda en la política y otros ricos conglomerados que protegían la corriente continua patentada por el norteamericano, incluso con ayuda de gobierno que prohibió por ley el desarrollo de investigaciones sobre la corriente alterna de Tesla.

Incluso, el científico derrotado y humillado fue perseguido por “agentes” que destruían sus creaciones dónde fuese. Viejo, decepcionado, pero  satisfecho de su obra, Nikola Tesla acabó sus días en Croacia viviendo de una pensión del gobierno que no fue suficiente para sacarlo de la miseria. Falleció en 1943.

Hoy, Tesla es reconocido por nuevas generaciones que se enteran de él a través de las redes sociales y otras apariciones en vestigios como los billetes de 100 dinares en Serbia, un rayado en la pizarra del Doctor House donde acusa: “A tesla le robaron!”, mientras realiza una alocución sobre rayos X. También hay un reconocimiento a su obra plagiada en películas como “El gran truco” de Christopher Nolan donde el científico es interpretado por David Bowie. En ella, Tesla confiesa: “La búsqueda del hombre supera su valentía: La sociedad puede tolerar sólo un gran cambio a la vez. La primera vez que intenté cambiar el mundo me saludaron como a un visionario. La segunda, me pidieron cortesmente que me jubilara”.

 

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