¿Realismo Mágico?

Maduro castro

Ya el país está preparado para unas elecciones que no se sabe si se van a celebrar. Convocar esas elecciones fue uno de los acuerdos colaterales del entendimiento Cuba-Estados Unidos y lo que desmontó la crisis creada por la huelga de hambre de los presos políticos. Las inmensas movilizaciones del 30 de Mayo, convocadas por Leopoldo López y no respaldadas por la MUD, dejaron claro que la mesa estaba servida para que la iniciativa política fuese tomada por un sector de la oposición que es el que no le gusta al gobierno.

La decisión de convocarlas puso el eje de nuevo en las elecciones y no en la protesta. Todos los sectores políticos del país se prepararon para hacer frente a este desafío político mayor.

Pero, como “una cosa piensa el burro y otra quien lo arrea”, al gobierno que logro aquietar la protesta política, le estalló en la cara la protesta social creada por el desabastecimiento, la inflación y la inseguridad.

Esta nueva realidad ha puesto al país en una encrucijada de enigmas. Venezuela es hoy como un lance de bolas criollas que no tiene ni boche ni arrime. Lo único posible es bochar el mingo a ver que sale.

Es en este escenario que se iniciara la campaña electoral. Para el gobierno las cosas no pueden estar peor: Su popularidad se hunde al punto que Hinterlaces lo reconoce. La oposición ha logrado llegar a puerto. Las inhabilitaciones que pretendían dividirla, no lo lograron. Dirigentes como María Corina y Pablo Aure, demostraron que la sindéresis tiene aún un lugar en sus filas. La tarjeta de la Unidad fue acordada y las bajas son marginales. El MAS, “El MAS de mis tormentos”, no ha logrado montar la operación de seccionarla, pero de ello hablaremos otro día.

Como dijimos al comienzo, todos nos preparamos para unas elecciones. Los demócratas queremos que lleguen, que se celebren y que ocurra lo inevitable: Una estruendosa paliza del gobierno.

Pero la crisis está haciendo también su trabajo. Las colas se convierten en tumultos y los saqueos se están generalizando. La luz resiente la corrupción de los bolichicos que vendieron turbinas desechadas de Tanzania como nuevas para comprar sus aviones y sus cotos de toros bravos en España con lo que la amenaza de apagones nacionales es cada es mayor.

El país se puede paralizar sin que nadie lo planifique. Las transiciones siguen estando en la agenda de sectores del gobierno y la oposición.

Quizás estamos asistiendo a un espejismo de campaña. A lo mejor un día nos despertamos y nos conseguimos a Maduro en pijamas sorprendido de que una junta de amigos y enemigos suyos están liberando los presos políticos, deshaciendo las inhabilitaciones, procurando un acuerdo con el FMI para comprar comida y pagar los sueldos y convocando a una nuevas elecciones (esas si, las de verdad) para dentro de unos meses.

¿Fantasías? ¿Realismo Mágico? Recordemos que el mismo Gabo dijo una vez de Venezuela que en un país donde las cucarachas vuelan, donde se bebe más Pepsi que Coca Cola y donde su fuma más cigarros cortos que King Size, todo es posible

* Como en ocasiones anteriores, esta semana cedemos nues- tro espacio editorial a una columna de especial interés.

 

 
Julio Castillo SagarzazuJulio Castillo Sagarzazu

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Un Comentario;

  1. jose era rivas said:

    amigo si vemos a maduro en esa situacion va a causar mucho pudor en silia de todas maneras la situacion de venezuela se agrava cada dia

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