Testimonio
DE CÓMO FIDEL TRAICIONÓ A SUS ALIADOS

 

 

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En julio de 1957 prometió elecciones y entregar a quien fuera electo

“Yo estuve con Fidel y contra Fidel. Después que traicionó a los partidos y organizaciones que lo habían apoyado, me fui al Escambray a pelear como los hombres, a pura bala. Han pasado muchos años de eso y ahora, ya ve usted cómo estoy: Tengo 78 años y respiro con un solo pulmón. Ya veo la muerte que se acerca, pero será más una liberación que una condena. Pronto me iré, pero quiero contar lo que hice allá en mi Cuba, cuando los malvados nos quitaron la libertad. Antes debo aclarar que eso de que el “Che” Guevara envió al paredón a tres mil alzados es poco. Nosotros éramos más de cinco mil, algunos cayeron en combate, pero la mayoría murieron fusilados. Oiga usted, alzado que era capturado, de inmediato era fusilado, como sucedió con mi comandante Julio Carretero. A él lo agarraron en junio del 64 y sin juicio le dispararon malamente. Nosotros sabíamos que íbamos mal, y ya habían capturado al Manolo y también a la Niña de la Placeta, Zoila Almeida, una de las más valientes.

“Oiga, digo la traición de Fidel y me explico. Cuando él llegó a Cuba con el Granma, los del Frente Estudiantil Universitario nos entusiasmamos. Ese era el hombre, un valiente, decíamos y además viene con armas. Yo tenía veinte años y ahí fuimos con todo a su favor. Recuerdo que en noviembre del 57 firmamos un acuerdo de la Junta de Liberación de Cuba, y al principio Fidel se negó, hasta que aceptaron que el Movimiento 26 de Julio estaría a cargo de la parte armada, incluso después del triunfo. Entonces logramos el pacto. Se firmó el 20 de julio de 1958 en Caracas, y ahí se anunció al mundo que luego de un corto gobierno provisional, el país sería llevado por lo constitucional y lo democrático. Eso no lo respetó Fidel.

“Para más cuento le digo que el Movimiento 26 de Julio ya había lanzado un ‘Manifiesto de la Sierra Maestra´ en 1957, firmado por Fidel, Raúl Chibás y Felipe Pazos. Mire, aquí tengo el artículo 7 de ese documento: ‘Declarar bajo formal promesa que el gobierno provisional celebrará elecciones generales para todos los cargos del Estado, las provincias y los municipios, en el término de un año, bajo las normas de la Constitución de 1940 y del Código Electoral de 1943, y entregará el poder inmediatamente al candidato que resulte electo’. ¿Ve usted cómo Fidel traicionó a todos? No solo digo al FEU, sino también a Prío Socarrás de Organización Auténtica, Antonio Varona del PRC, David Salvador de Unidad Obrera. Ellos y muchos más lo apoyamos pensando que era verdad que iríamos a elecciones.

“Cuando en 1960 supimos que no habría elecciones ni nada, nos fuimos a Las Villas, a Matanzas, como Alzados, con A mayúscula. De esa guerra en el Escambray y en otros lados poco se supo. Fidel había clausurado la prensa libre y además se ponía como víctima del imperialismo y gritaba que los Estados Unidos acabarían con Cuba. Mientras tanto nosotros estábamos poniendo el pecho, para recibir las balas de las milicias que nos envió. Imagínese usted, nosotros éramos 5 mil guerrilleros alzados y Fidel nos mandó 60 mil milicianos armados hasta los dientes. Ahí echamos bala hasta más no poder, pero alzado que caía en manos de los castristas, era guerrillero fusilado en menos de un día. Sí respetaron a algunas mujeres, pero luego las condenaron a muchos años de cárcel, como a la Niña de la Placeta.

“Yo salí a finales del 64. Estaba en el Escambray, pero me enfermé dos veces seguidas y ya no di para más. Me sacaron para Venezuela, y con el tiempo conseguí trabajo con una empresa de pollos beneficiados. Ahí inventamos eso de vender el pollo por presas, y salieron luego las chupetas de pollo. Ahora ya no trabajo, estoy muy viejo. Tengo una hija que me cuida y yo le digo que no crea en eso del socialismo del siglo XXI, que no se deje engañar. No es que sean incapaces, no señor, es que su idea es destruir todo, como lo hizo Fidel en Cuba. Se lo digo yo que estuve ahí”.

Inicialmente no quiso que publicara nada, que había sido un desahogo, me dijo, pero ¿Por qué me había pedido que lo grabara? Al final llegamos a un trato. Estaba cayendo la tarde, se le veía cansado. Publíquelo, me dijo al despedirse, pero no revele la fuente. El tiempo que me queda, quiero vivirlo en paz.

 

 

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