LA REALIDAD: ESA ALIADA Y ENEMIGA A LA VEZ

a el pueblo no asimila los mensajes de los canales de TV oficiales, los cuales muestran o narran almacenes de los mercados Bicentenarios repletos de mercancías... sabe que la realidad es otra.

a el pueblo no asimila los mensajes de los canales de TV oficiales, los cuales muestran o narran almacenes de los mercados Bicentenarios repletos de mercancías… sabe que la realidad es otra.

La realidad se está llevando consigo, no sólo la institucionalidad y lo que queda de racionalidad de los ciudadanos, sino también está inundando de miedo cada espacio libre en estos días nublados del país. Como consuelo, observamos que esta situación también juega a favor de nosotros cuando la observamos socavando la poca legitimidad que la masa militante chavista tenía de su revolución en al menos dos, de sus tres principales pilares: En la hegemonía comunicacional, ese sistema utilizado para convencer que el país avanza bien, y en las misiones, un recurso burocrático utilizado para distribuir la renta entre sus fieles. Ambos mecanismos ampliamente eficientes en el pasado reciente está haciendo aguas, gracias a la dura, demoledora e implacable fuerza de la realidad.

La realidad es un gran aliado para ridiculizar a esa danza de miles de millones de dólares utilizados en la hegemonía comunicacional. Las colas interminables de propios y extraños, de bachaqueros o simples compradores, por más militante del PSUV que sean, ya no asimilan los mensajes de los canales de TV oficiales, de periódicos o emisoras de radio comunitarias, los cuales muestran o narran almacenes de los mercados bicentenarios repletos de mercancías, ni se creen operativos de la misión que sea, repartiendo pollos a 75 Bolívares el kilo. Esas imágenes tuvieron su momento, pero ya esa mentira no da más, no se le puede exprimir más. La escasez de carne y pollo, de arroz y cereales, de harina de maíz o de trigo para el pan o pasta, de cerveza o leche, de productos para la limpieza, de pañales, de papel tualé, de lo básico, ya no distingue a escuálidos de militantes, nos iguala a todos. La destructora fuerza de la realidad no sólo ataca a los malvados guerreros económicos de la oligarquía y sus escuálidos, sino también llegó a su militancia polo-patriótica, igualándonos a todos en la escasez.

colaEsta monstruosa fuerza de la realidad está corroyendo a la enorme capacidad del gobierno, por años inmutable, de garantizarle a sus militantes que habría poder para siempre: “Que no volverán”.

Las misiones ese esperpento institucional que sirvió para enriquecer a muchos coroneles y generales, pero también sirvió para insuflar esperanza a miles de los militantes de acceso a la renta petrolera, está en el presente en un mortuorio pedestal de pánico. Esa promesa del Gobierno, muy creíble por cierto, teniendo todos los poderes del Estado, toda la capacidad destructiva, legal e ilegal, (léase pranes y/o colectivos), de amedrentar, inhabilitar, encarcelar o simplemente propiciar ser objeto del hampa, todo ese poder sobrenatural, “babalaos” incluidos, como por acto de magia, se va diluyendo, se va desapareciendo mientras la erosiva fuerza de la realidad va avanzando sobre ellos.

Ya comienzan a decir, desde las más altas posiciones, que “si la oposición ganara las elecciones, saldrían a la calle”, el pueblo “apedrearían a los que den el salto de talanquera” (que saben que es cuestión de tiempo), y otros ladridos de perros que muestran “pre-pago” los dientes que tendrían cuando estén en la oposición.

Sin embargo, hay un tercer pilar del Chavismo que resiste a la fuerza demoledora de la realidad, por el contrario, se alimenta de ella: Ese odio cosechado desde las alturas a sangre y fuego, ese resentimiento que nos hace pensar en dos países es una fuerza poderosa que mantiene aún los votos que detentan millones de chavistas que sufren la realidad como usted y como yo. Inclusive, para aquellos que ya han emigrado fuera del Chavismo-Madurismo, los mantiene lejos de votar por la opción de la alternativa democrática.

12 Televisor VTVEste gobierno consciente de la fuerza del odio, ha podido hacer uso de las diferencias sociales, raciales, de género, religiosas, etc; argumentando que el causante de su terrible situación de hoy, el responsable de todas sus carencias, inclusive de sus fracasos como gobierno, no es ese otro que el que está allí afuera, en la oposición, que son los mismos de antes, y volverán para robarle su misión, su canal 8, su pollo a 75 Bolívares y se lo pondrán carísimo, para que ellos se enriquezcan y que ahora, a la hora de la revolución, son los revolucionarios los que vendrán a protegerlos, a rescatarlos y a darles la oportunidad de la venganza, y en el peor de los casos, al menos nos veremos a todos igual de fregados y demolidos.

En éste espacio emocional de odio de unos contra otros, la realidad no es aliada y está todo por hacer.

Por una parte, la inflación golpea mucho más a los más necesitados, y los incapacita para generar salidas más racionales, más negociadas, o conversadas. Por otra, las dificultades económicas, evidenciadas en no poder llevar la comida a la casa, ni las medicinas, ni siquiera lo básico, generan un sentimiento de frustración y odio que estimula aún más, esa rabia cosechada en estos últimos 16 años entre nosotros. Por tanto se necesita una propuesta que considere esta dimensión emocional que le haga frente a la realidad, que pueda incluirnos a todos, que desmonte las emociones rancias y genere salidas consensuadas y racionales, de apoyo entre unos y otros, de arreglos que aminoren la pena y el dolor ante la crisis, que según el Psiquiatra Manuel Ortega Sanchez, “es una circunstancia vital en la cual nosotros sentimos que no tenemos las herramientas para enfrentarla y por tanto el problema se percibe mucho mayor que nuestra capacidad de solventarlo”.

Continua el Psiquiatra, en su entrevista con Cesar Miguel Rondón (03/08/15): “Nos sentimos abrumados, desesperanzados ante la situación que nos toca vivir, y somos más toscos, menos educados, no decimos ni los buenos días, miramos a todos con desconfianza”. Este es un ambiente propicio para crear situaciones muy peligrosas de anomia y violencia social. Éste sentimiento de odio, de rabia contra el otro, es el que siguen incitando el gobierno desde todas sus tribunas, es el caldo del cultivo del chavismo más rancio, y es por tanto una de las más importantes tareas de reconciliación y de convivencia que aún está por hacerse, si queremos cosechar los votos para cambiar este gobierno.

bachaqueroEn busca de un país equitativo

Una encuesta de Hercon Consultores, de fecha 20-27 de Junio 2015, muestra que 32,5% de los chavistas habían emigrado a la categoría de “Nini” pero no estaban dispuestos a votar por la alternativa democrática. ¿Cómo vamos a lograr desmontar todo ese discurso de odio, que los “Ninis” sienten y que les refuerzan, si desde nuestros espacios pensamos y hablamos de ellos en términos despectivos?

Desde el antiguo “Juan Bimba”, ese modelo de ciudadano humilde creado en 1936, por “Medo”, (Mariano Medina Febres, 1912-1976), le permitió a esos constructores de país, que fueron la generación del 28, hacer un modelo de persona y de país más equitativo, que tuvo sus vaivenes y en el trayecto hubo importantes mejoras, sobre todo promoviendo políticas públicas de “igualdad de oportunidades”, que significaba que a través del estudio y el trabajo se lograba un proceso de ascenso social, que permitió que muchas generaciones de venezolanos llegáramos a la Universidad, sin provenir de padres con estudios Universitarios.

Sin embargo, para ser honestos, esta tendencia de equidad social real, ha sufrido importantes retrocesos en los últimos 25 años. Y debemos rescatarla. Pero ahí la cruel fuerza de la realidad tampoco ayuda. Porque todos podremos sufrir la desgracia, caer en la más profunda crisis humanitaria, y aún seguir odiándonos unos a otros. Las desgracias no igualan los odios, solo despojan a las personas que tienen algo, de sus pertenencias, pero el sentimiento de odio hacia usted y de usted hacia el otro sigue allí, intacta y se refuerza si nuestro discurso sigue siendo excluyente, libre de cuotas de responsabilidad de lo que acontece: “tu votaste por Chávez ahora cómetela”.

Allí tendremos que ser nosotros los que hagamos el trabajo. Sin esperar que esa enorme fuerza de gravedad que es la realidad nos ayude. Como muestra un botón: recibo por las redes sociales una foto de una persona obesa, de aspecto humilde, que está de espalda… y se burlan de esa señora desde un enfoque anti-estético, para describir cómo son las señoras que están haciendo cola, y a quienes les decimos despectivamente “bachaqueras”. Pero la verdad es que ella consiguió un trabajo rentable, gracias al sistema de incentivos que ha creado este gobierno y su economía de guerra.

Esa señora, es un ser “racional”, como diría el querido profesor Ramón Piñango del IESA, “y esa es una buena noticia”, aseveró en el foro del IESA con Moisés Naím, (28/07/15)- compra barato en un sitio, haciendo un sacrificio, una cola al sol y vende a precios de mercado, haciendo una ganancia legítima. Racionalidad: algo fundamental para reestablecer el diálogo entre todos, con los incentivos adecuados. Apuesto a que mis amigos banqueros, no ven nada de malo en este comportamiento racional, es más, lo han hecho toda su vida, sólo que le dicen a esto “una oportunidad de arbitraje”.

Entre banqueros y bachaqueros estamos. Y será nuestra responsabilidad, con nuestro lenguaje, nuestras acciones y nuestros valores, la manera como podremos rescatar un país donde podamos vivir todos, si bien no agarrados de las manos, al menos, con espacio para que todos podamos crecer y desarrollarnos. La realidad es nuestra aliada para hacernos iguales ante los padecimientos, y eso ayuda, pero es nuestra enemiga para hacernos más cordiales y más tolerantes. Esta elección del 6D será mucho más que un punto de inflexión para los venezolanos también será un punto de encuentro.

Versión editada

Tomado @TALCUALDIGITAL.COM

 
Fernando NiñoNo photo

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