CAL Y ARENA DEL BARÇA SIN MESSI

Los azulgranas han ganado más del 62,7% de los partidos con su estrella lesionada, pero han perdido algunos importantes como ante el Bayern (0-3)

L. Buxeres

No es fácil superar la ausencia de un futbolista como Leo Messi. Ni siquiera para un equipo como el Barcelona, con recursos económicos prácticamente ilimitados. Más allá del juego, son los números la mejor forma de medir la dependencia azulgrana de la estrella argentina. Se puede decir que al Barça le ha ido moderamente bien en los 75 partidos que se ha perdido por lesión desde su irrupción en el primer equipo, saldados con un 62,7% de triunfos, un 17,3% de derrotas y un 20% de empates, según datos recogidos por Sport.

messi

La mayoría de lesiones de Messi han sido provocadas por percances musculares, especialmente en el bíceps femoral, la auténtica pesadilla de la “Pulga” durante sus primeros años como profesional. La más grave tuvo lugar con Rijkaard en el banquillo, la temporada 2005-06, en la que tuvo que estar hasta 17 partidos de baja, perdiéndose la final de París. El saldo para el Barcelona fue de nueve triunfos, cinco empates y tres derrotas. Hay que tener en cuenta que en aquellos años, el argentino aún no era el futbolista que es ahora y que el juego del conjunto azulgrana no dependía tanto de él, sino que giraba alrededor de Ronaldinho.

La rotura del ligamento colateral interno de la rodilla izquierda que se produjo Messi ante Las Palmas fue la primera lesión que sufría desde hacía dos años enteros, en los que lo ha jugado casi todo. Repasando sus últimos percances, destaca la lesión que sufrió en el campo del Betis y que le mantuvo dos meses fuera de los terrenos de juegos. Durante aquella semanas, el Barcelona disputó once encuentros, ganando nueve y perdiendo dos.

El argentino había sufrido otra lesión muscular un año antes, en el campo del Paris Saint Germain, y fue quizás cuando más se ha notado su ausencia. Aunque no estuvo de baja en la siguiente eliminatoria, las semifinales contra el Bayern de Múnich, seguía arrastrando los problemas musculares pero Tito Vilanova se vio obligado a forzarle ante la entidad del rival. En el Allianz, vagó por el terreno de juego en un 4-0 que quedó para la historia. En la vuelta, con el alta médica, un partido que no contabiliza en las estadísticas de lesiones, se quedó en el banquillo y el Bayern asaltó el Camp Nou (0-3) ante un Barcelona que no tuvo ningún poder de reacción.

El Barça ha sabido vivir sin Messi, pero queda claro que en las citas importantes la participación del argentino es fundamental.

Tomado de ABCDeportes

@lbuxeres

 

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